AHORA LOS PUEBLOS | Patria y Educación

Anabel Díaz Aché

0

“Moral y luces son los Polos de un República:
moral y luces son nuestras primeras necesidades”.
Simón Bolívar (1)

A propósito de la lamentable partida física del profesor Aristóbulo Istúriz, ministro de Educación, el pasado 27 de abril; se desató en las redes sociales, un festín de comentarios malsanos que iban desde la celebración de la muerte de un ser humano, por el simple hecho de considerarlo su oponente político, hasta comentarios racistas, clasistas y fascistas que dejaron en evidencia, el modo de pensar de un grupo de venezolanos y venezolanas; que hacía gala de su más básica ignorancia. Este cotidiano comportamiento en las redes, no generaría preocupación alguna, si en su mayoría no procedieran de docentes en ejercicio. Es nuestro deber preocuparnos por la moral, la ética y las luces, de quienes tienen la importante responsabilidad de formar a las generaciones futuras.

Después de 22 años de promulgada, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que consagra a la educación como “un deber indeclinable del Estado”; donde se concibió el modelo de sociedad que rige a la nación como multiétnica y pluricultural, bajo los valores de la democracia participativa y protagónica; continuamos con docentes en las aulas que no comparten estos valores. El propio profesor Istúriz reflexionó sobre este hecho: “…el Estado está en el deber de que no haya adoctrinamientos de ninguna índole, debe vigilar que no se inculquen valores contrarios a la democracia plasmada en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Ninguna institución educativa… puede inculcar el racismo, el desprecio a otras culturas y pueblos, la obediencia a otras autoridades que no sean las nacionales” (2) .

Hay educadores y educadoras, que han sido formados gratuitamente en nuestras casas de estudio en años recientes, que no comprenden o no aceptan por razones absolutamente ideológicas, los múltiples esfuerzos de la Revolución Bolivariana, en la consolidación de un sistema público de educación: La inversión en obras de infraestructuras educativas para todos los niveles y modalidades, la dotación de materiales y recursos para el aprendizaje, las mejoras sustanciales en las condiciones de trabajo para los docentes, la creación del Programa de Alimentación Escolar.

En su Discurso ante el Congreso de Angostura, nos advertía el Libertador Simón Bolívar, que: “…un Pueblo ignorante es un instrumento ciego de sus propia destrucción…” (3). Evaluemos por un momento, la capacidad destructiva de un grupo de educadores que, basados en valores contrarios a los dictados en nuestra constitución y leyes, tienen en sus manos la formación ciudadana y la conciencia social de nuestros niños, niñas y jóvenes. Para muestra tenemos la vergonzosa situación de nuestras universidades autónomas, que bajo la dirección de grupos opositores, se convirtieron en verdaderas “trincheras del odio”.

Actualmente, como el resto de la sociedad venezolana, nuestro sistema educativo se encuentra impactado por la guerra económica, los ataques a la moneda y el bloqueo financiero a la República. Los años pospandemia no serán fáciles, sumado a estas dificultades, estaremos inmersos en una profunda crisis mundial del capitalismo. En medio de la pandemia por Covid-19, hemos iniciado la reconstrucción del sistema público de salud, del aparato productivo y la industria petrolera. Asimismo, debemos emprender un plan de fortalecimiento de nuestro sistema público de educación.

El fortalecimiento del sistema educativo debe estar centrado en la formación docente. El Ministerio del Poder Popular para la Educación debe ejercer la rectoría y centralizar los programas de formación en educación. Partiendo desde la selección de los formadores de formadores, el diseño y concepción de los planes de estudio, hasta la estrategias metodológicas que guiarán el proceso formativo, el cual debe ser profundamente robinsoniano, convirtiendo cada escuela en un centro de formación para los nuevos educadores y educadoras. Que bajo la premisa de aprender haciendo, logren que cada plantel sea el centro del quehacer comunitario y productivo. Democraticemos nuestras escuelas bajo el protagonismo y la participación de todos y todas.

Aristóbulo Istúriz, como maestro que abrazó las concepciones y preceptos educativos de Simón Rodríguez, Simón Bolívar y Luis Beltrán Prieto Figueroa, trabajó por la consolidación del Estado Docente, es decir, una educación pública, concebida, organizada y supervisada bajo los fines del Estado. “Simón Bolívar, Libertador entre Libertadores, concibió la educación como base esencial de su proyecto político republicano… la educación tenía para él una función transformadora del individuo y, no menos, de las mayorías de la América del Sur recién liberadas del sometimiento de la corona española… entendió con lucidez la necesidad de la educación pública bajo la tutela del Estado. ¿Por qué esto? Porque la educación pública definida en sus fines, organizada y supervisada por el Estado era la mejor garantía para conservar y asegurar la independencia de las jóvenes repúblicas” (4).

No podemos dejar de reconocer la dedicación de los maestros y maestras, que con su entrega son el pilar fundamental del sistema educativo. Hombres y mujeres que comprenden y ejercen el liderazgo social, como parte de su quehacer pedagógico, que guiados por la pedagogía de la ternura y el ejemplo, forman los corazones de las nuevas generaciones, en el amor a la Patria, con valores distintos a la competencia, el racismo, el egoísmo y el individualismo. Que sean estos los formadores de formadores y construyamos juntos, la nueva ética ciudadana que la sociedad socialista nos reclama.

Anabel Díaz Aché

Fuentes Consultadas:
(1) y (3) Discurso de Angostura, Pronunciado por el Libertador Simón Bolívar, el 15 De Febrero de 1819, en el Acto de Instalación del Segundo Congreso de Venezuela. Disponible en: http://www.archivodellibertador.gob.ve/escritos/buscador/spip.php?article9987
(2) y (4) Istúriz, Aristóbulo (2006), en la Presentación El Estado Docente de Luis Beltrán Prieto Figueroa, Biblioteca Ayacucho, Colección Claves de América, Nº 30, Caracas. Disponible en: https://fidelernestovasquez.files.wordpress.com/2011/03/libro-el-estado-docente-por-luis-beltran-prieto-figueroa-con-presentacion-de-aristobulo-isturiz-fidel-ernesto-vasquez.pdf