Equidad y calidad en la atención en salud. Una aproximación a la realidad en Venezuela

0

La maestría de Gerencia Salud Pública corresponde a la Universidad Experimental Rómulo Gallegos, y este grupo de seis participantes (todas mujeres) pertenecemos a la cohorte XVII, a quienes el doctor Nelson Ford, profesor de la cátedra Gerencia en Salud Pública III nos ha asignado la tarea de redactar un artículo sobre la gerencia hospitalaria en Venezuela y otro temas relacionados con el sistema de salud público en nuestro país, tal como la atención hospitalaria en momentos que al país lo azota una pandemia.

Es por ello que este colectivo de investigadoras Unerg Distrito Capital, Gerencia de Salud Pública, en el marco del quinto objetivo Histórico del Plan de la Patria «Salvar a la Humanidad», como parte de sus prácticas profesionales, las cuales se encuentran relacionadas con la línea de investigación Gerencia Hospitalaria Comunitaria, y tal como está establecido en los otros ejes sistemáticos insertados en la interdisciplinariedad de la ciencia y como asignación de la cátedra Gerencia de Salud Pública III, nos hemos unido con la finalidad de dar a conocer nuestros aportes investigativos a la colectividad en general a través de diferentes temas:

* Reflexiones del mundo frente al poscovid-19. (El problema de la desinformación de la vacuna y las implicaciones de no vacunarse).

* Rol del profesional de enfermería en el Programa Ampliado de Inmunizaciones  ( PAI) ante el contexto covid-19.

* Equidad y calidad en la atención en salud (una aproximación a la realidad en Venezuela).

* Praxis del liderazgo en la Gerencia de Enfermería.

* Gestión de Calidad de Servicio y su relación con el desempeño del talento humano.

* Rol del profesional de enfermería en la Gestión de la Salud Pública ante la pandemia covid-19.

Cada tema o investigación es de gran relevancia en nuestra práctica profesional, ya que todos se presentaron en distintos escenarios, con diversidad de opiniones, debilidades o problemas, que pueden ser solucionados a corto, mediano o largo plazo, con las técnicas y estrategias gerenciales que hemos adquirido en la construcción del conocimiento, tanto en el desarrollo de la maestría como de nuestra experiencia profesional, con el objetivo primo y esencial de ofrecer orientación e información a la población más vulnerable, además para que puedan servir como herramientas para el beneficio biopsicosocial del ser humano y del sistema de salud pública, tanto en nuestro país como en el mundo entero.

Equidad y calidad en la atención en salud. Una aproximación a la realidad en Venezuela

Autora: Lcda. Odalys Medina (Estudiante de la Maestría Gerencia en Salud Publica en la Universidad Experimental Rómulo Gallegos) C.I. 6903356

Cada tema o investigación es de gran relevancia en nuestra práctica profesional, ya que todos se presentaron en distintos escenarios, con diversidad de opiniones, debilidades o problemas, que pueden ser solucionados a corto, mediano o largo plazo, con las técnicas y estrategias gerenciales que hemos adquirido en la construcción del conocimiento, tanto en el desarrollo de la maestría como de nuestra experiencia profesional, con el objetivo primo y esencial de ofrecer orientación e información a la población más vulnerable, además para que puedan servir como herramientas para el beneficio biopsicosocial del ser humano y del sistema de salud pública, tanto en nuestro país como en el mundo entero.

El concepto de equidad, hace referencia a un valor que implica “justicia” e “igualdad” de oportunidades entre hombres y mujeres, respetando la pluralidad de las sociedades, por lo que se puede decir que cuando el término es aplicado al sector salud, deberíamos destacar que hace referencia a un conjunto de valores, así como formas de financiar, organizar y proveer los servicios de atención en salud. E igualmente mantener todos los recursos para lograr que el cliente o usuario sienta el progreso, la eficacia y perfección en la atención de su salud.

En este sentido, la equidad y la calidad en la salud supone que, idealmente, todos deben tener una oportunidad justa para lograr plenamente su potencia en salud y, de un modo más pragmático, que nadie debe estar desfavorecido para lograrlo en la medida que ello puede evitarse.

Así, desde la década de los 70 del siglo pasado,  los gobiernos de muchos países, incluyendo los de Latinoamérica, iniciaron reformas de sus sistemas de salud. Estas reformas pretenden obtener mejoras en cuanto a la equidad, eficiencia y eficacia de dichos sistemas; sin embargo, estos objetivos, aparentemente comunes, responden a conceptos cuya definición e interpretación dependen de los valores dominantes en la sociedad en que se traten.

En la mayoría de los casos, las reformas en el sector salud están fuertemente ligadas a los cambios sociales y económicos de cada país, aun cuando la búsqueda de la equidad y calidad, es uno de los elementos centrales de los procesos de reforma del sector salud (Solimano et al., 1999).

Venezuela, no escapa a esta realidad, por lo que a partir de la aprobación del marco constitucional del año 1999, el país empieza a experimentar una serie de cambios y transformaciones en diferentes sectores, entre ellos el sector salud, lo que plantea una reorientación de la política sanitaria a nivel nacional, a raíz de la nueva definición de salud como “derecho social fundamental” y como parte del “derecho a la vida”, lo que impone una garantía del derecho que debe ser asumida por el Estado venezolano, a través de la construcción y la consolidación de un Sistema Público Nacional de Salud.

A través del presente artículo, se busca analizar cómo se concibe la equidad y calidad de atención en salud en Venezuela, partiendo del principio de que el Estado ha tratado de convertirse en el garante de la salud pública, desarrollando para ello una serie de acciones colectivas para proteger y mejorar la salud de los individuos.

En este contexto, se analizarán varios conceptos que coadyuven a interpretar los objetivos de equidad en salud que se encuentran detrás de algunas estrategias que el Gobierno de Venezuela ha implementado para enfocar su atención en dar respuestas oportunas y equitativas a los problemas sociales que aquejan a la población, sobre todo, en lo referido al acceso a los servicios básicos de salud.

Consideraciones Generales

La salud de las personas constituye un elemento esencial de la vida, tanto que los países del mundo buscan mantener dentro de su estamento legal, las leyes que protejan y vigoricen el desarrollo de sus pobladores, es así como la equidad y la calidad , están presentes en toda planificación y programación en referencia a la salud

El concepto de equidad se relaciona con aquello que consideramos «justo» y, por tanto, su significado depende de los valores o enfoques de sociedad, justicia social, que adopten los individuos, grupos o gobiernos (Barr, 1993)

En otras palabras, la equidad promueve la igualdad y justicia entre las personas, de modo que el término equidad en salud, se refiere al derecho que los individuos tienen al acceso a los servicios de salud. Por otro lado, el concepto de equidad alude también a que los recursos  se distribuyan entre los grupos de la población de tal forma que se minimicen las diferencias en los estados de salud.

Las principales metas de la equidad de acceso a los servicios de salud incluyen:

Maximizar la elección del consumidor. „

  • Ofrecer los mismos servicios a todos, independientemente de su condición social y disponibilidad de pago.
  • Asegurar estándares mínimos para todos. „
  • Dar respuesta a las necesidades de salud de la población. „
  • Asegurar la calidad de la atención.

De modo tal, que el fin último de cualquier sistema de salud es contribuir a la mejora de la salud de la población y a un aumento en la esperanza de vida. Aunque cada país organiza su sistema sanitario de forma diferente, todos coinciden en la búsqueda continua de mejores formas de financiar, organizar y proveer los servicios de atención a la salud.

De igual forma, es importante estudiar el término calidad en cuanto a atención en salud se refiere. De acuerdo con Zurita (1996), la calidad en la atención en salud es el grado en que los medios más deseables se utilizan para alcanzar las mayores mejores posibles en la salud.

Habitualmente se enmarca el accionar en el sector salud con cuatro palabras: equidad, efectividad, eficacia y eficiencia. La prestación de servicios debe realizarse con equidad, esto es, dar más a quién más necesita garantizando la accesibilidad; con eficacia, o sea, con metodologías y tecnologías adecuadas; con efectividad, alcanzar cobertura e impacto adecuados; y con eficiencia, con rendimiento y costos acordes. Sin dudas esto constituye la calidad de los servicios de salud.

Sin embargo, existen algunas consideraciones importantes respecto al término calidad que es necesario tener en cuenta. Primero, calidad no es sinónimo de lujo o de complejidad, sino que, por el contrario, debe ser la misma en todos los niveles de atención. En segundo lugar, no constituye un término absoluto sino que es un proceso de mejoramiento continuo. Tercero: es una cualidad objetivable y mensurable. Por último, no depende de un grupo de personas, sino que involucra a toda la organización.

Es por ello que la calidad en un servicio de salud abarca diferentes factores físicos, técnicos y científicos, administrativos, de comunicación y relaciones humanas entre otros, la calidad obliga a mejorar todos los agentes que contribuyen a una satisfactoria atención y a su vez permite que el personal no tenga alteraciones emocionales por privación de alguna necesidad para el normal desenvolvimiento del ofertante.

La calidad de un servicio se juzga como un todo, sin disociar sus componentes, lo cual  permite asegurar  que las actividades que se realizan sean adecuadas para el momento en que se están ejecutando, donde la unidad de todos los ofertantes se traduce en compromiso del equipo, lo que hace aflorar una profunda empatia entre los componentes de la organización y conlleva a un ambiente armonioso en la institución.

Las cualidades más importantes del aseguramiento de la calidad son:(Malagòn Londoño, 1999):

  • Un medio para hacer las cosas bien la primera ocasión.
  • Representa un sentido común administrativo.
  • Es la responsabilidad de todos.
  • Desencadena la unión entre los trabajadores y el afecto por la institución
  • Es una óptima ayuda para la productividad, lo que permite que la oferta que se intenta presentar traiga un producto que beneficie al usuario.

Así, el fin último de cualquier sistema de salud es contribuir a la mejora de la salud de la población y hacerlo de la manera más eficiente posible.

El caso Venezuela

En Venezuela, la Constitución Nacional señala a la salud como:

… Un derecho social fundamental obligación del Estado, que lo garantizará como parte del derecho a la vida.” (artículo 83); “el Estado creará, ejercerá la rectoría y gestionará un sistema público nacional de salud,… integrado al sistema de seguridad social, regido por los principios de gratuidad, universalidad, integralidad, equidad, integración social y solidaridad. El sistema público de salud dará prioridad a la promoción de la salud y a la prevención de las enfermedades, garantizando tratamiento oportuno y rehabilitación de calidad.  Los bienes y servicios públicos de salud son propiedad del Estado y no podrán ser privatizados. La comunidad organizada tiene el derecho y el deber de participar en la toma de decisiones sobre la planificación, ejecución y control de la política específica de las instituciones públicas de salud (Artículo 84).

Basados en dicha normativa legal, el Sistema de Salud de la República Bolivariana de Venezuela posee una amplia red de establecimientos y servicios, así como un conjunto de políticas que se gestionan en todos los niveles de gobierno.

Sin embargo, desde el proceso de cambio social y la orientación de las políticas públicas hacia un enfoque integral promovido desde 1999, aún persisten problemas estructurales en el funcionamiento y operatividad de los servicios de salud lo cual, contrarresta los esfuerzos que realiza el Estado para incrementar la cobertura hacia la universalidad en el acceso.

Y aunque la Constitución Nacional establece que todos los venezolanos tienen derecho a recibir atención a la salud y por lo tanto ser beneficiarios del Sistema Público Nacional de Salud, no todos los venezolanos pueden ejercer este derecho a la salud por igual, debido a la fragmentación del sistema de salud que ha dado lugar a tres grupos principales de beneficiarios. En este sentido, Bonvecchio (2011), explicó

En primer lugar, en Venezuela existe una población cubierta por los diferentes institutos de seguridad social (IPSFA, IPASME), es decir, los trabajadores asalariados, pensionados y jubilados del sector formal de la economía y sus familiares. En segundo lugar están los trabajadores del sector informal, la población desempleada y las personas que están fuera del mercado de trabajo y sus familiares, que formalmente reciben atención del Ministerio del Poder Popular para la  Salud (MPPS) y que no cuentan con otro tipo de aseguramiento público. Este sector de la población recibe atención a través de la Misión Barrio Adentro, la red de hospitales y los servicios ambulatorios del MPPS y de los estados, además de otros importantes centros de atención con autonomía funcional y operativa pero adscrita al MPPS. Por último, están las personas cuyo empleo o capacidad de pago les permite tener acceso a los seguros privados o hacer pagos de bolsillo en el momento de recibir la atención.

De modo que estas características de un sistema de salud segmentado y fragmentado, conlleva a que la atención en salud no sea equitativa y que la misma va a depender, en gran medida, de las condiciones socio-económicas del individuo.

Según Villasana (2005), la segmentación y fragmentación de la salud en Venezuela es un problema que se ha venido profundizando en los último años, transformando las instituciones y las políticas de salud en función del sistema económico capitalista, las reformas neoliberales y la posterior transición hacia un sistema socialista, siempre con una fuerte dependencia de la renta petrolera en su financiamiento.

A esta realidad, se le suma el conjunto de sanciones económicas aplicadas por países que rigen el orden económico mundial, la devaluación sistemática a la moneda, el deterioro del ingreso familiar y la inestabilidad política, lo que de acuerdo con la ONU (2018), ha configurado un complejo escenario con escasa capacidad de respuesta para proteger los derechos humanos afectando seriamente la cobertura y el acceso de salud a la población en general, significando una desventaja mayor a los grupos más vulnerables.

A partir de 1999 el deterioro de las infraestructuras y la insuficiencia de los insumos y de talento humano ha ido creciendo de tal magnitud, que hoy día los servicios que se pueden prestar son escasos, carentes de garantía,  de dudosa calidad y  no pueden ser equitativos ni de forma universal como está estipulado en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.