CARNET DE IDENTIDAD | No más mejillas

Hindu Anderi

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No hay perdón ni terrenal ni mucho menos celestial (de haberlo) para quienes están detrás del genocidio que se viene cometiendo en Palestina. Israel debe, sin duda, ser juzgado internacionalmente por crímenes de lesa humanidad. Y los Estados cómplices de sus fechorías no pueden estar exentos de la condena. No hay otra opción para la paz del planeta.

El Estado sionista de Israel, de manera irresponsable y demente, está arriesgando la existencia de la especie humana. Los bombardeos sobre Gaza y los ataques en Jerusalem, de las últimas horas, son más que una provocación, constituyen una declaración de guerra regional que puede extenderse hacia otras latitudes, con resultados fatales para el presente y el futuro de la humanidad, paralizada “convenientemente” por una pandemia.

El régimen de Tel Aviv en 73 años, se ha burlado de la tímida y en muchos aspectos cómplice Comunidad Internacional, que ha permitido que no solo se reproduzca el terror del nazismo en la práctica cotidiana de Israel contra los y las palestinas, sino que ha legitimado la impunidad, permitiendo que Estados Unidos y las potencias arrogantes que le apoyan, en el hipócrita Consejo de Seguridad de la ONU, apoyen todas las atrocidades que se le ocurran al maníaco Estado sionista.

Una muestra del contubernio en el cual se ha sostenido Israel es la vomitiva solidaridad de personajes como Luis Almagro, Secretario General de la OEA, quien carece de pudor para publicar en la red social Twitter, en medio de la carnicería contra inocentes en Gaza: “Nos solidarizamos con #Israel, socio histórico y estratégico de la región y con su población civil, que ha sido víctima de ataques de más de 600 misiles lanzados desde Gaza”.

Es muy probable que cuando Almagro se refiera al carácter de socio histórico y estratégico de Israel, nos recuerde el papel mercenario que jugó Tel Aviv en las dictaduras de Centroamérica, las del Caribe o las del Sur del continente, entre ellas las de Chile, y en todas las intervenciones en la región, contando además con todo el daño que ha causado, entre otros, en Colombia, donde se han aplicado al pie de la letra las prácticas terroristas que Israel ha mostrado en las numerosas masacres contra inocentes dentro y fuera de Palestina. Y Almagro, más allá de ser un sujeto infame, es una de las voces autorizadas de quienes acompañan al Estado criminal de Israel en el despojo de la tierra palestina y el exterminio de su gente, sin importar el precio que pueda pagar el mundo entero por causa de su locura.

Pero declaraciones como las de sujetos de la calaña del vocero de la OEA son comparables con el silencio que en los medios de “información” se mantiene mientras ocurren los bombardeos que matan y mutilan a niños inocentes.

La amenaza nuclear que representa el Estado racista de Israel, que cuenta entre 200 y 400 ojivas, obliga entonces a todos los gobiernos del mundo a unirse para detenerlo, tal y como lo hizo para frenar la locura fascista que dio origen a la Segunda Guerra Mundial. Es inaudito que ante tamaño crimen prolongado, se pretenda que el pueblo palestino, que no tiene ejército, sino que todo él es una fuerza que resiste a la colonización desde 1947, permanezca paralizado observando y sufriendo su holocausto.

Palestina debe ser apoyada sin ningún otro cuestionamiento que el de garantizar la paz de la humanidad. Y ello pasa por estar a favor de la resistencia y ofensiva que ejerce hoy el pueblo heroico de Palestina, al cual se le están agotando las piedras como ya le ocurrió con las mejillas, pero no así su deseo de liberación.

Hindu Anderi | @AnderiHindu