LETRA DESATADA | Cuestión de tiempo

Mercedes Chacín

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27 minutos. Me lo dijo (el legendario) Jesús Serna: “Por allá arriba anda Érika”. Eso fue empezandito la entrada del Waraira, llamada Sector Gamboa. Debajo de la Cota Mil saludamos a Serna. Es la vía rápida más hermosa de Caracas. En estos días los apamates de la Cota y de San Bernardino se vistieron “como en cuaresma los nazarenos”. Eran las 6 y 38 am. Arriba llegué a las siete y cinco. En los mismos 27 minutos del lunes pasado en la tarde. Mucho. Hay que llegar al cortafuegos en 15. Ni rastros de la alcaldesa. Si algo sabemos los que subimos cerros es que encontrar a alguien es muy fácil si ese alguien se detiene. Si no sucede eso, pues, cuesta un poco más. En el camino vi la espalda y el afro ya blanco del profesor Agustín Blanco Muñoz. Siempre lo imagino con un balón medicinal bordeando la avenida Salvador Allende de la Universidad Central de Venezuela. Para quienes no saben, en los mil doscientos metros hay tres caminos para dónde agarrar: derecho, a la derecha y en dirección a la casa del guarda parque. No tomé ninguno. Es muy difícil encontrar a alguien en el Ávila sobre todo si ese alguien no se detiene (hasta llegar a la cruz) y de paso se hace invisible.

Tiempo. ¿Recuerdan cuando Chávez se quejó de los huecos dejados alrededor de las tapas de las alcantarillas? Se trataba de trabajos que incluían asfaltado o bacheo y para ahorrar costos, en lugar de quitar asfalto, se colocaba encima y cada vez las alcantarillas quedaban más lejos de la superficie, del asfalto. Se construían troneras, huecos, con autorización. En estos días hay varias vías (calles, avenidas, autopistas) en Caracas que están siendo pintadas, bacheadas y asfaltadas. Lo mismo está sucediendo con algunos parques y con lugares patrimoniales. La idea es “poner a Caracas bien bonita”, según palabras del Presidente. Todo eso nos contenta y está bien. Chávez decía que el diablo está en los detalles. Y los detalles en estos días tienen que ver con las defensas viales, esas de concreto que bordean las autopistas y se pintan de amarillo. Las que están completas se ven bien bonitas, pero hay muchas que están incompletas y quienes pintan, pintan hasta las que está trituradas, destruidas, en el piso. Y bonitas, lo que se dice bonitas, no se ven. Tampoco patriotas y seguras. Eso requiere de tiempo.

¿Eso es noticia? Las redes sociales son la nueva dictadura mediática. Antes, la prensa controlaba a la opinión pública. Ahora, si quieres saber si algo es “noticia” (no importa si es verdad o mentira) te lanzas a revisar las redes sociales, en especial Twitter. En esa red controlan la información. Tienen términos y condiciones que deciden qué es información y que no, qué es violento y que no, qué es propaganda de guerra y que no. Qué es terrorismo y que no. Censuran cuentas de amigos cercanos y presidentes de repúblicas.

Como Trump. O como el presidente Maduro. Sabemos que pueden acabar con reputaciones en segundos. Sabemos que pueden salvar vidas en segundos. Sabemos que sirven también para divertirse. Sabemos que sirven para vender. Sabemos que también sirven para acabar con muchas vidas en poco tiempo. Son muy eficientes cuando funcionan. Controlan la verdad y la mentira. Una tragedia para la humanidad. Sigamos.

Mercedes Chacín