El piano del maestro Gerry Weil no se detiene

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El jazz en Venezuela ha contado con una variedad de músicos consagrados que enriquecieron el género, a través de sus producciones discográficas y actuaciones en vivo, cuyas improvisaciones daban espacio para el virtuosismo y demostrar sus dotes en la ejecución de sus instrumentos.

El pianista Gerhard Weilheim, mejor conocido como Gerry Weil, llegó a Venezuela en 1957, proveniente de la ciudad de Austria, en Viena, y desde entonces ha vivido más de 60 años en el país, logró desarrollarse como músico, productor, maestro de piano y karateca.

Sobre su primer contacto con el jazz, Weil recordó que fue a la edad de seis años tras finalizar la Segunda Guerra Mundial.

“Mediante las tropas norteamericanas de ocupación, pude escuchar desde una radio el jazz, que era la música más popular del planeta y me enamoré de este género con una pieza interpretada por la orquesta de Glenn Miller titulada In the Mood”, precisó.

Destacó sus influencias en el piano a nivel jazzístico, clásico y le resulta difícil mencionar a todos.

“En la música clásica influyeron Johan Sebastian Bach, Chopin, Mozart y Beethoven; en el jazz fueron Oscar Peterson, Bill Evans, Keith Jarrett, Brad Mehldau, y en la salsa Papo Lucca y Eddie Palmieri”, detalló el pianista.

Mencionó que el primer artista venezolano que lo impresionó, tras su llegada al país, fue el pianista y director Aldemaro Romero, así como posteriormente apreció el trabajo del guitarrista Alirio Díaz y la rítmica en la música venezolana, utilizada como discurso por muchos compositores.

Un mensaje de jazz-rock

Afirmó que, siendo jazzista, el primer músico que marcó su acercamiento al rock fue el guitarrista estadounidense Jimi Hendrix.

“Hendrix hizo que yo saltara la talanquera, por supuesto, Los Beatles y Los Rolling Stones también llamaron mi atención; luego me volví un ferviente oyente de Rick Wakeman, Peter Gabriel, Pink Floyd y otros grupos”, acotó.

Considera que el disco Bitches Brew, del trompetista Miles Davis, cambió la historia y la dirección del jazz que se inclinó a explorar el rock y originó la creación de propuestas con grupos como Return To Forever, del pianista Chick Corea; Mahavishnu Orchestra, creada por el guitarrista John McLaughlin, el baterista Billy Cobham y Weather Report, dirigida por el pianista Joe Zawinul, otro de sus ídolos.

“Indudablemente, mi obra The Message está conectada con ese interés que causó en mí aquella producción de Miles Davis; a la manera venezolana, lo apliqué en nuestra música y me llevó al éxito en 1971, con el sencillo que lleva el mismo título del disco”, resaltó Weil.

50 años después: el mensaje sigue vigente

El pianista expresó su alegría tras el relanzamiento del disco The Message en vinilo y en formato Streaming a través del sello disquero Olindo Records, además del éxito que recientemente ha tenido en Londres.

“Nunca pensé que 50 años más tarde se iba a convertir en un disco favorito para unos Dj’s en Londres; para mí es un logro que se redescubra este trabajo, una bendición y un honor, porque la mayoría de los músicos que participaron en esta grabación han fallecido, quedan muy pocos vivos”, relató.

Su faceta como productor

Manifiesta que además de fungir como productor de algunos artistas que fueron sus alumnos, su relación con ellos fue como amigo, consejero y maestro de música.

“Con Desorden Público fue una tremenda experiencia, donde no solamente dirigí la producción En Descomposición, para la disquera Polydor, sino también toqué los teclados y mi alumno Víctor Suárez los acompañó por 11 años; produje el primer disco de María Rivas, Primogénito, muy importante para mí y con la grabación EP de la banda Tulio Chuecos, eran tres arquitectos y fue un experimento muy especial con música electrónica; formé parte de esta producción indirectamente aunque toco la percusión”, aseveró.

No sé tocar gaitas

Weil confesó jocosamente que nunca ha tocado, excepto en una ocasión, el piano al ritmo de la gaita maracucha.

“La gaita es una especie de salsa pero en compás de seis por ocho, no sé tocarla; por otro lado, el merengue dominicano me parece que es muy virtuoso bajo el contexto del piano y habría que estudiarlo mucho”, expresó.

Aseguró que no tiene intenciones de interpretar Reggaeton, aunque de hacerlo, haría algo diferente para elevar el discurso musical tan limitado a otros niveles.

Un jazzista rapero

Weil manifestó sentirse orgulloso al grabar en el año 2020, su nueva producción Kosmic Flow, donde apostó por la fusión del jazz, música latina, rap, rock, además de algunos matices de trap y la colaboración de artistas como McKlopedia, Apache, Sibilino, Laura Guevara, Trina Medina, Onechot, entre otros.

“Fue una gran experiencia, me gustó poder compartir con talentos jóvenes para explorar nuevos ritmos  y aportar cada vez más a la música”, enfatizó.

A sus 81 años, piensa que su carrera como pianista, compositor y estudiante de música no tiene fin, asimismo enfatizó acerca de su mirada hacia nuevos horizontes.

“Estoy agradecido con el éxito que he tenido, pero de ninguna manera siento que llegué a un punto culminante, apenas empiezo”, aclaró.

Nuevos proyectos

Informó que está en plena marcha la concreción de un disco sinfónico que cuenta con la dirección artística de Andrés Ascanio, la co-dirección musical a cargo de Rodolfo Saglimbeni y la producción musical está encabezada por su hijo Gerhard Weil, Eugenio Carreño  y Eduardo José Martínez Planas.

“Tengo intenciones de interpretar música de Simón Díaz, con piano, bajo y batería, para darle una envoltura armónica, conceptual, diferente y se llamaría Gerry Weil interpreta a Simón Díaz, al igual que una producción con música de Bach de próxima edición y remasterización”, acotó.

Aspira a la reedición del proyecto Makunaima en conjunto con el músico italo-venezolano Héctor DiDonna, cuya producción utiliza los cantos de la etnia indígena Pemón combinados con la música electrónica.

Emmanuel Chaparro Rodríguez / Ciudad CCS