Caracas ciudad Caribe | Habladurías sobre el monumento de Carabobo

0

Quien esto escribe forma parte del Colectivo gremial ¿Cuál Ciudad?[1], que fue seleccionado por la Comisión Presidencial para la conmemoración del Bicentenario de la Batalla de Carabobo, para que nuestro planteamiento arquitectónico, urbano y escultórico fuera ejecutado en la llanura donde hace 200 años se dio la Batalla que definió el destino de América del Sur.

Diablos

1. Desde el mismo momento de la inauguración del Monumento de los 200 años de la Batalla de Carabobo comenzó por las redes sociales una campaña, de esas que se producen desde Miami, Bogotá y Madrid, que intenta promover más o menos la siguiente matriz: “Destruyeron el Arco de Carabobo. Lo sustituyeron por un altar al Maligno. Se trata de un tributo a la santería. Es un monumento cubano”.

2. Esa matriz, que se ha querido inocular de distintas maneras en los últimos días, frecuentemente viene acompañada por una invitación del siguiente tenor confesional: “Vamos a orar en reparación a las ofensas que han hecho los idólatras”. En ese sentido, hay un video con la imagen fija de un crucifijo y la voz ceremonial, en off, de quien parece ser un sacerdote, haciendo un llamado a combatir las fuerzas del mal, del diablo y de la brujería, para pasar, seguidamente, a descalificar las intensas imágenes de la inauguración del Monumento, donde hubo hermosos fuegos artificiales, con el sonido de fondo de una de las expresiones musicales más genuinas de nuestra sincrética venezolanidad, como son los tambores de San Juan Bautista.

3. Nada es casual, como sabemos, en esta muy peculiar estrategia comunicacional de los enemigos de la patria. Ella está dirigida a las emociones, haciendo uso de la devoción religiosa como estímulo en la gente para producir temor a lo desconocido, intentando asociar el impacto de unas figuras escultóricas, conmemorativas de una fecha patria, con lo satánico. Desde esa perspectiva de la manipulación mediática se intenta asociar el evangelio cristiano, por un lado, con lo civilizado y lo europeo; y las expresiones musicales de origen africano con lo salvaje, con lo que debe ser necesariamente modernizado.

Brujas

1. El lugar donde sucedió la Batalla de Carabobo es un territorio catalogado como Sitio de Patrimonio Histórico y se organiza en un área de 3.600 hectáreas. El ámbito ceremonial, donde se encuentran el “Arco de Triunfo” y el “Altar de la Patria”, de 1921 y 1931, respectivamente, que es donde se realizan los desfiles militares, está designado como la Zona Monumental y tiene un área de 50 hectáreas. Este último espacio está rodeado por la autopista que une la ciudad de Valencia con el estado Cojedes y tiene, en las adyacencias, un sector urbano de ocupación informal y crecimiento espontáneo, llamado Pueblo Nuevo.

2. El conjunto escultórico Bicentenario se ubica en el acceso a la Zona Monumental, en el extremo opuesto al “Arco” que conmemora el primer centenario de la Batalla, a 1.200 metros de distancia. De manera que es totalmente falso que un monumento haya suplantado al otro. Al contrario, los esfuerzos en la ubicación del nuevo monumento estuvieron en la definición de un diálogo entre lo nuevo y lo viejo, a través de la corrección de la inclinación del eje ceremonial.

3. El Monumento Bicentenario está conformado por dos espacios públicos, separados por los límites del recinto. El espacio en la parte exterior simboliza el tiempo de la “República”, que tiene como signo orientador el monolito curvo de “El Sable”; y el espacio interior se expresa como una topografía artificial de planos inclinados en ascenso, que representan las dificultades de los tiempos de la “Colonia”. Ambos espacios están ubicados en continuidad física y temporal, teniendo contacto en una estructura muraria, de clara voluntad longitudinal, que representa la “Guerra de Independencia”, como punto de inflexión militar en el proceso de emancipación política de la América que habla español.

4. El espacio de la “Guerra de Independencia”, el que aloja las 10 figuras de gran formato que hemos denominado “Los Lanceros”, será parte del futuro paso peatonal que unirá los territorios que están a cada lado de la autopista. El Monumento Bicentenario se define, entonces, no solamente como acceso al eje ceremonial, sino también, en sus atributos urbanos, como pieza que resolverá, oportunamente, la movilidad del sector Pueblo Nuevo, cuando se construyan dos puentes y dos rampas peatonales, en los extremos noreste y sureste del conjunto, vinculados a cada tramo de la autopista. De esta manera, el tránsito de “la gente de a pie”, a través del recorrido peatonal, se convertirá en parte del homenaje diario que hará el Monumento a la participación heroica del pueblo en batalla.

Habladurías

1. Desde el anteproyecto, la idea inicial del monumento estuvo alrededor de hacer una representación alegórica del instrumento de defensa que usó el Libertador Simón Bolívar en la Batalla de Carabobo. De esa idea, en conversación con los ingenieros, resultó el volado estructural que apunta hacia el cielo en formidable curvatura de acero, que hemos llamado “El Sable”, que el Libertador Simón Bolívar, luego de la Batalla, dio como obsequio, por su lealtad y compromiso, al general Rafael Urdaneta.

2. Luego, en la etapa de desarrollo del proyecto, los historiadores Pedro Calzadilla y Alejandro López nos hicieron ver la importancia de incorporar, en el recordatorio histórico de Carabobo, la presencia del pueblo en armas, como sujeto histórico tradicionalmente invisibilizado que, más allá de los reconocimientos que la historia oficial ha hecho, secularmente, a generales, coroneles y oficiales del Ejército Patriota, este contingente de hombres y mujeres fue parte fundamental de la victoria bicentenaria.

3. De esas conversaciones resultaron esas inmensas figuras que, como presencias humanas, con los brazos en tensión de lucha, siguen la voluntad orientadora de Simón Bolívar. A esas figuras, de metálica geometría, que no son “machetes” y que tampoco pertenecen a la inducción de algún escultor cubano, las llamamos “Los Lanceros”, que es, dentro del conjunto, el homenaje al pueblo en armas que se hizo Ejército Patriota.

4. Las piezas del conjunto escultórico asumen la escala del paisaje, como parte de la estrategia comunicacional, para los visitantes que vienen acercándose por la autopista, o en los recorridos del eje ceremonial, adoptando las formas, el lenguaje y la estética de la abstracción geométrica, por eso apoyan su expresividad, no solamente en las posibilidades que ofrece la ingeniería, revelando precisión y audacia estructural, sino también en las claves contemporáneas que aporta la estética industrial del acero. De esta manera, “Sable” y “Lanceros” se convierten, en este 2021, en emblema de la gran victoria de la Batalla de Carabobo.

[1] El Colectivo ¿Cuál Ciudad? lo conforman Abner J. Colmenares, Héctor Torres, Orlando Martínez, Gilberto Rodríguez, Ana Medina, Ricardo Fajardo, Dulce Medina y Carlos Pou Ruan, asesores de la Oficina del Cronista de Caracas, presidida por Mario Sanoja Obediente.

Carlos Pou Ruan
asesor de la oficina del Cronista de Caracas