Morella Jurado: “El artista siempre mira más allá”

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En cada lienzo transmite un mensaje directo al espectador.

> Con más de 30 años como profesional de las artes plásticas, sus obras han sido expuestas a nivel internacional y busca diariamente la creación

Las artes plásticas no tienen límites, cada estilo, color y elementos utilizados en cualquier obra pueden reflejar la naturaleza, emociones y la situación del mundo desde diversos puntos de vista.

La artista plástica y visual Morella Jurado ha estado al frente en el ámbito gerencial de la cultura en Venezuela, ejerció la curaduría en diversas exposiciones nacionales, además de dirigir el Museo Alejandro Otero (MAO), el Instituto de las Artes de la Imagen y el Espacio (Iartes) y continúa en la creación permanente de obras con un toque personal.

Recientemente culminó en el Campo de Carabobo su mural escultórico titulado Heroico, con motivo del Bicentenario de la batalla librada el 24 de junio de 1821.

La artista expresó que fue una experiencia ardua y por criterios del presidente Nicolás Maduro y su gabinete ministerial, que deseaban una obra figurativa y representativa de la Batalla de Carabobo, fue contactada para la tarea.

“Yo soy una artista pero cuando digo que haré algo en un tiempo determinado, lo realizo como sea; me preguntaron si podría hacer la obra que es de 50 metros de ancho por 4 metros de alto, me quedaba mes y medio para hacerla, les dije que la entregaría una semana antes de la inauguración y fueron dos”, destacó.

Respecto a la técnica usada para este mural, aclaró que fue sencilla debido a la rapidez, y consistía en emplear el dibujo sobre hierro mediante una paleta restringida de colores.

“El material se oxida y quedan colores muy telúricos, algunos caballos fueron hechos de color marrón, todas las figuras se cortaron con láser, cada rostro, cuerpo se hizo con dremel sobre las láminas y la escultura refleja mucho de la gráfica y del dibujo”, señaló.

Morella nos detalla que la idea era entender que este momento histórico fue una lucha de clases y los rostros de los personajes importantes en esta gesta emancipadora se elaboraron mediante las referencias pictóricas establecidas por otros pintores venezolanos.

“Me tomé la licencia poética y artística de colocar al general José Antonio Páez de espaldas, fue un gran guerrero, fundamental para la batalla y todos sabemos lo que pasó con él, traicionó un sueño y se hizo a un lado; los soldados plasmados están sobre caballos criollos que son los más fuertes del mundo, resisten largas distancias y sin ese caballo nuestro, Bolívar no hubiese podido subir los Andes”, nos cuenta con convicción.

Su vida en una paleta de colores

Jurado apuntó que sus primeros estudios de dibujo y grabado se dieron a la edad de 15 años en la Escuela de Artes Plásticas Cristóbal Rojas, de allí su camino prosiguió hacia la Escuela de Artes de la UCV y posteriormente cursó dos años en el Centro de Enseñanza Gráfica (Cegra) con la especialización de grabado.

“Era un instituto bellísimo y lamentablemente nosotros fuimos la última generación de esa experiencia; quedaba en una casita de Chapellín donde se estudiaba dos años seguidos, eran veinte personas nada más, Ida Gramcko me dio clase de historia del arte, escucharla era algo maravilloso, iba una vez a la semana”, recordó.

En 1992 realizó su primera exposición internacional en la Casa de la Amistad de los Pueblos Soviéticos Dom Drushva en Moscú, Rusia.

Considera que el trabajo del artista es mental, un ejercicio constante, maníaco y su modus operandi antes de pintar sobre la tela u otro material dentro del taller es limpiar la casa.

“Luego de limpiar, enfrentó el trabajo con la obra o el lienzo en blanco y eso viene de la gráfica en donde debes tener un orden a pesar de laborar con pintura, porque el papel no puede mancharse, tu entorno tiene que estar impecable y ordenado, ese es mi ritual del primer momento de trabajo”, enfatizó.

Sobre la calificación de su obra, manifestó ser hija de este tiempo y afirma que todo lo que sucede en el país y el mundo le pertenece y la vincula con el hilo conductor de muchos artistas, según sus circunstancias. “Los críticos de arte y curadores esperan que los artistas desarrollen respuestas a temas que no puede solucionar la sociedad; el artista es premonitorio, mira más allá, eso lo comprendieron y ahora lo que buscan es una especie de oráculo para ver cuáles son esas soluciones que se manejan desde lo sensible en esta nueva realidad que efectivamente se transformó, espero que para bien”, resaltó.

Su mural titulado Heroico mide 50 metros de ancho, 4 de alto y se encuentra en el Campo de Carabobo.

Jurado creó y gerenció la Bienal del Sur, Pueblos en Resistencia, un encuentro de artistas en favor de los cambios sociales.

Emmanuel Chaparro Rodríguez / Ciudad CCS