15 boleros para Dayón (I)

Humberto Márquez

0

Nada fácil la tarea que me pone nuestra amiga Dayón Moiz, de escoger 15 boleros para grabar podcasts promocionales del Diplomado y Festival de Boleros que estamos armando para conmemorar el 2 de julio de 2022, los 50 años de la partida de Felipe Pirela y los 16 años de mi programa “A mí me pasa lo mismo que a usted”. Pero si difícil fue escogerlos, para ordenarlos me tocó aplicar el criterio arbitrario de mis sentimientos.

Mi himno personal no tuvo discusión, Amor perdido, de Pedro Flores, con María Luisa Landín, cuyo final es de película… ¡Que viva el placer, que viva el amor! Ahora soy libre, quiero a quien me quiera, ¡que viva el amor!… de película, era el grito de Rolando Laserie, cantante del tema de Palito Ortega Lo mismo que a usted, cortina de mi programa en RNV.

Ese bolero es mío, de Mario de Jesús Báez, en la voz de Felipe Pirela, por homenajeado y por ser subtítulo de mi libro, “… y tuyo también”. No puede faltar Encantado de la vida, bolero son de Justi Barreto, favorito de mi hermano, el poeta Álvaro Montero, a quien por cierto rendiremos homenaje por LEA 2.0, este domingo 25 de julio, a 17 años de su partida. De Agustín Lara no podría faltar su Noche de ronda, que por razón personal impongo como intérprete a Jesús Soto acompañado por Rodrigo Riera, del disco que produjimos Álvaro Montero y yo, ¡así que prohibido revirar! Jajaja.

Para no parecer tan sectario, el bolero más grabado del mundo, Bésame mucho de Chelo Velásquez, que lo escribió cuando solo tenía 16 años, antes que recibiera su primer beso de amor, con mi adorada Fredesvinda García Valdés, “La Freddy”. Y ya que entramos en el ranking de las grandes compositoras de Cuba, Alma mía, de María Grever por mi también adorado «Bola de Nieve», y Dos gardenias de Isolina Carrillo, indeciso estoy entre Daniel Santos, para no dejar al pana por fuera, o la flamenqueada versión de Adrián Barrionuevo e Ibrahim Ferrer Jr.

Esta historia continuará porque solo cupieron 8 y, aprovecho Dayón, para decirte que tendrán que ser 30, ¡y aún quedaré corto! Jajaja.

Ciudad CCS / Humberto Márquez