LA ARAÑA FEMINISTA | Día Internacional de las Mujeres Afrolatinas, Afrocaribeñas y de la Diáspora 2021

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Militando en el Cumbe de Mujeres Afrovenezolanas comienza mi historia de lucha con las mujeres afro. Allí comprendí la opresión que supuso la colonización en Venezuela de nuestras ancestras como objeto de deseo para los españoles, violadas sexual y moralmente, vistas como fábricas de mano de obra esclavizada, con sus cuerpos vendibles, siempre un territorio, principales víctimas del genocidio, de un crimen de lesa humanidad, ese comercio de carne humana llamado: La Trata Trasatlántica o Diáspora Forzosa.

La raza fue la excusa perfecta para separar, matar, la creación de ideas, preceptos, estereotipos, que aún se mantienen más que en el imaginario, en la realidad de lo cotidiano. Fueron tres siglos de opresión que la historia oficial no registra, que son poco visibles para el sentido común en general. Esa brutal situación es lo que da inicio al racismo estructural que mantiene excluida a la población afrovenezolana, de ahí que la lucha contra el patriarcado, no puede ir separada de la lucha por la igualdad racial y de clase.
Parafraseando a Rita Segato en El Color de la Cárcel en América Latina: “(hay una) percepción naturalizada del sufrimiento y las condiciones de pobreza que vive la población no blanca” a eso le agregamos el cúmulo de violencias que se ejercen sobre las mujeres afrodescendientes, negras, afrovenezolanas, desde lo sexual, la belleza basada en el modelo eurocéntrico. Esa matriz de dominación perjudica el desarrollo pleno de las mujeres afro, sus procesos creativos, intelectuales, sociales, culturales, el acceso a políticas públicas, hasta la prohibición del poder del erotismo como lo define Audre Lorde.

Importante es debatir la descolonización del feminismo o los feminismos que tienen sus raíces en Europa y comenzar a estudiar nuestros referentes afrofeministas, comprendiendo, valorando y reconociendo su forma de cimarronaje, resistencia y sobre todo de resiliencia.

Evelyne Lauren Perrault, venezolana/haitiana se define como historiadora de la diáspora africana. Ella analiza la subjetividad, la creatividad intelectual y la imaginación política de las mujeres afrodescendientes esclavizadas de Caracas-Venezuela durante el siglo XVIII en el libro Demando mi Libertad nos habla de Micaela, María Juana Paula Diepa, Dorotea Vega y María Guía Calzadilla, todas mujeres jóvenes, que se atrevieron a alzar su voz para denunciar situaciones de violencia, ellas son nuestras referentes, de ellas heredamos nuestra cultura y espiritualidad, la que nos permite avanzar aceptando que en Venezuela hay racismo estructural.

Merlyn Pirela