MEMORIAS DE UN ESCUÁLIDO EN DECADENCIA | Olímpicos

Roberto Malaver

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¡Tiramos la toalla! A la hora de hacer el ridículo nosotros decimos presente. Es que no pelamos la oportunidad para cometer errores. Y lo peor es que hay gente que nos acompaña en esa vaina. Ahí está Acnur, por ejemplo, que ya de tanto fracaso debe estar arrechísima con nosotros. Desde la ayuda humanitaria esa gente ha ido montando campamentos con refugiados y hablando de la dictadura y apoyados por nuestros medios, y nada, un carajo, el dictador sigue ahí. Ahora la vaina fue de espanto y brinco. Llevamos a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020+1 a un muchacho para que echara coñazo y se ganara una medalla allá, para nosotros sacarle el mayor provecho a esa vaina a través de nuestros medios y nuestros periodistas y corresponsales, que siempre están dispuestos a mandar la ética y la dignidad al carajo, porque eso les importa muy poco, y para eso le pagamos, y ¿qué pasó?, que el muchacho no aguantó 50 segundos peleando y lo tiraron a la lona, como nos tienen a nosotros, en la lona y contra las cuerdas. Y lo peor es que después Trinidad no lo quiere recibir y ahora lo mejor es que se venga para el país en un viaje de «Vuelta a la Patria», porque como dijo el canciller de la dictadura, aquí nadie lo está persiguiendo. Y eso es verdad. Solo lo persiguió el boxeador dominicano que le dio una saparapanda de coñazos, como dijo un defensor de la dictadura por ahí. Parodiando a uno de los nuestros: Oooooootro fracaso más.

Y menos mal que termina julio. Carajo, en este mes los chavistas se volvieron locos de bola. Desde el 5 de julio andan echando vainas y el 24 de julio con Simón Bolívar, y después el 28 de julio con el nacimiento del dictador anterior, y se acabó lo que se daba, porque se acaba julio y viene agosto, y rogamos a todos los santos que las fechas chavistas se hayan acabado de una vez. Aunque ya tienen montadas unas elecciones el 8 de agosto y con toda seguridad nos van a volver locos de bola a bola, pero ojalá se dividan todos el mismo día para ver si ganamos una. Y hablando de Julio, apareció en los juegos olímpicos un venezolano, Julio Mayora, que ganó una medalla de plata y se armó la de Dios es Cristo. Carajo, la alegría de los chavistas se veía y leía en todas partes, y nosotros con esa cara de arrechos que no nos quitamos nunca porque desde hace mucho tiempo no respiramos el grato olor del éxito. Solo nos alegra que la nueva Asamblea Nacional citó a más de 30 diputados nuestros para que expliquen todas las trampas que hicieron allí, empezando por el interino, al que ahora llaman el Barbarazo, porque se llevó Monómeros y Citgo y se prestó para hacer un comercial de yo vendí al contado.

Hay vainas que son muy evidentes y dan pena y se acaba por llorar. Así, por ejemplo, está lo que le pasa en Colombia al compañero Iván Duque, que no sabe cómo quitarse ese peo de encima y le pide al compañero Biden que declare Estado terrorista a Venezuela, qué bolas, parece que Biden le dijo: “Pídeselo a Trump, porque tú lo apoyaste a él”. Es que no tiene vergüenza Duque, con todo el peo que tiene allí, terrorismo, narcotráfico, paramilitares, manifestaciones, muertos y desparecidos y descuartizados todos los días, y el carajo no es capaz de ver para adentro sino para afuera. Da pena que jode que uno salga a defender a los compañeros cubanos que están protestando, porque nos van a decir ¿y Colombia, papi? y la vaina es verdad, porque allá en Cuba hubo un peo, pero no hay desparecidos ni gente que perdió los ojos y fue descuartizada, en cambio Duque no puede decir eso, porque la tormenta lo moja completico.

El papá de Margot estaba viendo los juegos olímpicos por televisión y cuando vio que Julio Mayora ganó una medalla de plata, se puso de pie y gritó: “Viva Venezuela, mi patria querida, y ojalá no me escuchen los compañeros de oposición porque me excomulgan”. Y al rato pasaron al boxeador de Acnur y nosotros en la lona, y el hombre dijo: “Esa estafa no la apruebo yo”. Y se fue al cuarto y le metió ese coñazo tan duro a la puerta que la vecina gritó: “Estás celebrando la medalla de plata, muérgano”.
-Golpe a golpe y verso a verso.- Me canta Margot.

Roberto Malaver