Violencia colombiana roza Alemania

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Rebecca Strober quería aprender a bailar salsa y casi consigue la muerte.

> Detienen a una ciudadana de esa nación por simpatizar con los manifestantes de la Primera Línea

La violencia estructural que caracteriza a Colombia y enfrenta a sus ciudadanos desde mediados del siglo pasado, se anotó esta semana una particularidad que rozó a la diplomacia alemana: Migración Colombia detuvo a Rebecca Linda Marlene Sprober, con el fin de expulsarla del país andino por su solidaridad con el movimiento Primera Línea, uno de los tantos que protesta en Colombia contra las políticas neoliberales lideradas por el mandatario Iván Duque.

La ciudadana de la nación teutona, de 34 años, llegó a Cali el 15 de marzo del año pasado, en condición de turista, tras graduarse en Ingeniería Industrial, con la intención de aprender a bailar salsa, motivada por unos amigos colombianos que viven en su país.

Según reportó el diario El Tiempo este miércoles 28, su plan era estar dos semanas de vacaciones en la capital del Valle del Cauca y luego devolverse.

Entró a la escuela de baile Arrebato Caleño y trabajó como community manager. Sin embargo, vinieron las restricciones por la pandemia, se instauró el toque de queda y eso produjo que la escuela no pudiera seguir brindando sus clases, entró en quiebra y cerró.

Esa situación que dejó a muchas personas desempleadas fue la motivación de Rebecca para apoyar a las manifestantes que ya se estaban organizando para salir a las calles a protestar por la desigualdad social que cada vez se incrementa en Colombia.

Sprober comenzó a registrar las actividades alrededor del paro nacional y, según reseñó el periódico, ella opinaba que los manifestantes “tienen mucha rabia y están desesperados por todo lo que pasa en el país”.

Ella ayudaba a recolectar medicamentos, alimentos y otros bienes para colaborar con la protesta cuyo proyecto era crear una iniciativa para brindar clases sobre política y economía a los jóvenes que han salido a las manifestaciones. Por tanto, no contemplaba volver a Alemania, pues aseguró que en el país “hay mucho por hacer”.

Pero su identificación con la causa de los manifestantes casi le provoca la muerte: la semana pasada fue atacada por sicarios. Se salvó porque un muchacho que la acompañaba la cubrió con su cuerpo recibiendo él los trece disparos.

Refiere el periódico que Migración Colombia tiene evidencias de que ella “se encontraba adelantando actividades que no tenían que ver con su condición de turista, las cuales afectarían el orden y la tranquilidad ciudadana”, razones que motivan su expulsión del país.

Ni el medio colombiano, ni entes solidarios con los presos políticos pudieron comunicarse con ella. Pero sí lo hizo el embajador de Alemania, Peter Ptassek, quien no dio mayores detalles .

Rebecca había referido que su proyecto era darles clases de política y economía a los jóvenes manifestantes, pues en el país “hay mucho por hacer”.

Francis Zambrano Espinoza / Ciudad CCS