La OEA está viviendo su peor momento

J.J. Álvarez

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Actualmente la OEA sigue manteniendo de manifiesto, en el ámbito regional y continental, lo que siempre ha sido durante años: un foro sumiso controlado por la administración de la Casa Blanca. A pesar de las voces de liberación que se oyeron en la IX Asamblea de la OEA, en La Paz, Bolivia, entre el 22 y el 31 de octubre de 1979, la organización no deja de conservar la posición señoreante de injerencia de Estados Unidos en los asuntos internos de los países latinoamericanos.

Verdaderamente la OEA no ha podido caminar con la historia de los pueblos de América y el Caribe, nunca asumió su rol de foro de información, negociación y consulta entre sus miembros, en cumplimiento de su Carta que constantemente es quebrantada con los puntos de vista y el intervencionismo del imperialismo norteamericano.

La Organización de Estados Americanos (OEA) tuvo su origen en la Unión Internacional de Repúblicas Americanas, fundada en la I Conferencia Internacional Americana en 1890. Frecuentemente fue llamada Unión Panamericana (nombre de su órgano central permanente). Es después de la II Guerra Mundial cuando toma la denominación de Organización de Estados Americanos (OEA), el 30 de abril de 1948 en Bogotá, Colombia. Fidel Castro advirtió en la Segunda Declaración de La Habana, del 4 de febrero de 1962, que la OEA es un ministerio de colonias yanqui que actúa como ente de entreguismo y de traición que afecta los intereses de sus miembros.

Desde el pasado miércoles 28-7-2021, Perú, país latinoamericano miembro de la OEA, estrena nuevo presidente, cuyo reconocimiento por la autoridad electoral tardó más de un mes, lo que mantuvo en zozobra a los peruanos durante ese tiempo. El presidente electo, Pedro Castillo, en su discurso, pronosticó la iniciativa de una asamblea constituyente, con el objeto de reformar la Carta Magna mediante un proyecto que se intentará sea aprobado con mayoría opositora de conservadores y neoliberales en el Parlamento. Se tiene por  seguro que la OEA no se quedará con los brazos cruzados ante la derrota de su candidata Keiko Fujimori. Es muy probable que la OEA promueva la desestabilización política en Perú como lo hizo en Bolivia a finales de 2019.

¿Qué curioso? El mismo día en que se juramentó y tomó posesión Pedro Castillo como presidente constitucional del Perú, durante la celebración del 200 aniversario de la independencia de la nación suramericana, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, reveló la suspensión de un documento de EEUU con el cual que aspiraba condenar a Cuba en la OEA, organización que la expulsó en 1962.

La OEA está viviendo el peor momento de su historia y solo dependerá de la voluntad de sus miembros el que esta siga con vida o en definitiva la hagan desintegrar de una vez. La Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac) puede hacer sus veces y ya le late en su cueva, esto debe dar turbación a EEUU y a Luis Almagro, secretario general de la OEA.

J.J. Álvarez