Letra Desatada | Verdades por docenas

Mercedes Chacín

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12. Los huevos se venden por docenas. Son simplemente, según el diccionario, doce unidades, doce elementos. Son doce meses, doce horas. La mitad de un cartón de huevos curiosamente no son doce, son 15, al menos aquí en Venezuela. Resulta que doce docenas conforman otra unidad de medida conocida como gruesa. Bueno, este domingo, Ciudad CCS cumple una docena de años. Las celebraciones importantes van de cinco en cinco, así pues cuando Ciudad CCS cumplió diez años fue como que más importante que esta docena. Nadie sabe por qué. Y como a alguien se le ocurrió que esa medida era adecuada, en la antigua Mesopotamia, sobre todo para los “productos” de las aves, pues por estos lares de Gradillas a San Jacinto decidimos mirarnos los ombligos un rato y celebrar, recordando nuestros orígenes y mirando hacia el futuro y hacer, más de doce trabajos, donde gente protagonista, gente bella, gente talentosa y sobre todo, gente comprometida con el periodismo honesto (muy importante en tiempos donde la noticia falsa es más importante que la noticia verdadera) entre docenas de miles, de millones, de personas a quienes les importa un pepino mentir, y docenas de millones a quienes no les importa saber la verdad, y docenas de millones de personas que tratan de escarbar entre tanta manipulación y mentiras, una verdad que nos una.

Buscando esa verdad esperamos que este año 21, doce al revés, nos encuentre en permanente ejercicio de creatividad para contar más y mejor lo que sucede verdaderamente en Caracas, Venezuela.

15,67. A casi media docena de días de que Yulimar Rojas se convirtiera en la mujer récord de la prueba de triple salto femenino y con la mente puesta en la prueba de hoy de Robeylis Peinado tenemos que decir ¿quién dijo que todo está perdido? Sabemos que hay millones de corazones que dicen que no. Es difícil hacer fraudes en las olimpiadas, aunque en las disciplinas donde hay jueces o juezas no siempre se juega limpio. Algunas pruebas de velocidad o saltos, sobre todo esas que tienen la magia de que es el ser humano contra sí mismo, contra sí misma, son especialmente conmovedoras. No hay balas, discos, agua, vallas, jabalinas… No hay nada tan emocionante como ver correr y saltar y ver ganar al más veloz, a la más voladora. Yulimar, además de ser la mujer del triple salto más largo, es la más querendona. Tiene carisma, diría mi negrita María Victoria, reina de mis récords en el amor. Es hora de ignorar tanta estulticia. No hay manera de hacerle sombra. Águila no caza moscas. Sigamos.

Mercedes Chacín