FISIO EN ACCIÓN | Manos de los atletas son las más sacrificadas

Ydalmis Bravo

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En deportes donde la mayor técnica de ejecución es el agarre, podrían aparecer muchas patologías propias de la anatomía de la mano o darse por sobreuso de las distintas articulaciones que comprende este complejo articular. Estas lesiones están dirigidas específicamente a los tejidos blandos (tendones de los dedos) con mayor incidencia en los flexores, este es el caso de los que practican escalada deportiva.

La tenosinovitis, luxaciones, fracturas, el síndrome del túnel carpiano, las contracturas, roturas de poleas, las lesiones ligamentosas, las capsulitis, entre otras, se dan generalmente por los mecanismos de lesión antes mencionados pero también de modo traumático.

Las lesiones en los dedos son las más temidas por estos atletas ya que por ser un deporte bien arriesgado por las alturas y el temor de caer al vacío, los dedos se exponen a fuerzas y tensiones muy grandes. La escalada es un ejercicio de cuerpo completo, pero los dedos tienen el mayor contacto con la roca o resina, por lo tanto, es el área del cuerpo que más debemos fortalecer y desarrollar.

Debido a las diferencias en el diagnóstico y las manifestaciones clínicas de cada lesión, el abordaje fisioterapéutico será de manera distinta, pero a modo general lo primero que se debe indicar es el reposo de la actividad. La colocación de frío local de 10 a 15 minutos por lo menos 3 veces por día aliviará de manera casi inmediata el dolor.

Recomiendo los ejercicios activos para la muñeca y mano (estiramientos y flexiones suaves) para el o los dedos afectados, siempre y cuando la molestia haya mejorado en un 70% luego de pasar de la etapa aguda de dolor, donde la inflamación también limita de manera considerable los movimientos de flexión y extensión de los dedos, cuando iniciamos con la aplicación de calor bien sea superficial o profundo.

Por último, si hay hematomas o inestabilidad articular es necesaria la evaluación del médico para indicar algún tipo de examen complementario como Rx, resonancias magnéticas o inclusive estudios de ultrasonido. El tiempo de recuperación varía de acuerdo con cada individuo, pero generalmente si no es grave la lesión entre 4 y 6 semanas podremos ver resultados satisfactorios y el reintegro progresivo del atleta a su actividad.

Hasta una próxima entrega de este espacio.