LA ARAÑA FEMINISTA | Sobre la interrupción

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Sobre la interrupción voluntaria del embarazo en Venezuela:
Poco sabemos del tema del aborto cuando de poblaciones afrovenezolanas se trata, sin embargo la psicóloga venezolana Meiby Ugueto nos lleva a los tiempos de la Colonia y nos hace reflexionar sobre esta práctica que ejercían las mujeres negras esclavizadas, en su artículo para la revista Conexión, del Departamento de Comunicaciones de la PUCP, que lleva por título Uso Político del Cuerpo de la Mujer en Condiciones de Sujeción: el aborto como estrategia de resistencia ante el sistema esclavista, la también investigadora nos habla de redes de mujeres curanderas y yerbateras con plenos conocimientos de la salud sexual y reproductiva de las mujeres.

El aborto en la Colonia se nos presenta como una forma de resistencia que permitía a las mujeres negras decidir sobre sus cuerpos, con amenaza de muerte en caso que lo supieran los amos y en la clandestinidad. Se usó para irrumpir con las dinámicas de explotación, en todos los sentidos dinámicas económicas, pues eran las encargadas de la producción de la mano de obra esclavizada e irrumpieron así contra la matriz de dominación y de poder de la época.

La lucha contra el patriarcado racializado incluye la interrupción voluntaria del embarazo, que en un momento fue la práctica protagonizada por las mujeres negras.

Cómo el racismo estructural mantiene imaginarios y preceptos dentro de la sociedad venezolana, quisiera contar en este artículo una situación de la que fui partícipe en el 2019, justamente en un caso de aborto espontáneo de una joven de 17 años, de la zona de Barlovento, el caso no fue atendido en el Ambulatorio de Higuerote porque los médicos hicieron un juicio a la afectada y la declararon culpable, es decir: no la atendieron, para luego dar paso al peregrinaje asistencial de la muchacha y sus familiares. Desde Higuerote fue a parar a Los Teques dónde, gracias a las redes de mujeres de Miranda, la atendieron. La chica, como buena cimarrona, sobrevivió el viaje, que por cierto se realizó en bus y metro, por tratarse de una mujer joven, afro y de clase trabajadora. Finalmente se le realizó el protocolo médico y luego de dos días hospitalizada fue dada de alta.

Nuestra Argelia Laya, mujer afrobarloventeña, que no se dejaba humillar ni por mujer, ni por negra, ni por pobre, luchó por la despenalización del aborto y su legalización a finales del siglo pasado, por tener conocimiento pleno de las condiciones de los problemas que enfrentaba nuestro país en aquel momento. Traigo a Argelia Laya, porque en medio de un contexto de guerra económica y bloqueo, donde se ve mermada la condición de la mujer, sobre todo de las mujeres de las poblaciones afrovenezolanas, que no tienen acceso de forma gratuita a su salud sexual y reproductiva, se hace necesario traer al debate, con valentía y conciencia política, de clase, de género y de etnia, el aborto.

Por Merlyn Pirela