El rememorado Crimen de Barbados

J. J. Álvarez

0

Después de 45 años, el pueblo de Cuba sigue rememorando el sabotaje a la aeronave de Cubana de Aviación en el que perecieron 73 personas inocentes a causa de un acto terrorista provocado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, el día miércoles 6 de octubre de 1976, en aguas de Barbados. Acto cobarde que contó con la complicidad del gobierno estadounidense.

Estudiantes de la Escuela Superior de Perfeccionamiento Atlético de La Habana se enteraron ese miércoles, por radio y televisión  de la noticia sobre la explosión en la nave de Cubana de Aviación, Douglas DC-8, CUT-1201, de fabricación norteamericana, que de Barbados iba a Kingston, Jamaica, de donde partiría hacia La Habana, Cuba.

En el avión viajaban 48 pasajeros y 25 miembros de la tripulación. Entre los pasajeros del vuelo CU-455 estaban los 24 integrantes del equipo juvenil de esgrima que ganó todas las medallas de oro del campeonato centroamericano y del Caribe en Venezuela; 15 miembros de otra tripulación de Cubana que estaban en Barbados; 5 trabajadores del Instituto Nacional de Pesca; 5 trabajadores de la cultura de Corea del Norte y 11 estudiantes guyaneses becados por Cuba para estudiar medicina.

A 45 años de ese crimen de lesa humanidad, el pueblo cubano todavía siente que no se hizo justicia al morir los autores intelectuales del abominable acto terrorista quienes pertenecían a la CIA, Luis Posada Carriles, quien se fugó sin cumplir la condena y Orlando Bosch Ávila, absuelto por un juez que no examinó las pruebas de su delito. Los otros dos autores materiales de la catástrofe aérea, los venezolanos Hernán Ricardo y Freddy Lugo, fotógrafos del diario El Mundo, que colocaron las dos bombas en el interior de la aeronave, fueron condenados a 20 años de prisión; el primero se fugó o lo fugaron y ahora vive en Miami bajo protección de la CIA; el segundo fue absuelto antes cumplir la condena.

El pueblo cubano lo que siempre ha hecho es resistir heroicamente la actitud hostil de EEUU que se empeña en aplicar el aventurerismo político intimidatorio sin percatarse de las graves consecuencias que causa en seres humanos inocentes. El deleznable procedimiento de los terroristas Posada Carriles, Bosch, Ricardo y Lugo, jamás se borrará de la mente de los cubanos. Fue un hecho obrado con premeditación por impulsos sádicos o de brutal perversidad de sus autores con el abrigo del gobierno norteamericano, cuyo sistema está en crisis y esta crisis continúa creciendo.

Ante esa situación, el gobierno cubano y los familiares de las víctimas prosiguen con la vigilia anual para rememorar el cruel y doloroso genocidio aéreo que se produjo en el interior de la nave de Cubana de Aviación, en pleno vuelo CU-455, donde perdieron la vida 73 ciudadanos inocentes entre cubanos, norcoreanos y guyaneses.

J. J. Álvarez