HISTORIA VIVA | El juez y verdugo de Alex Saab

Aldemaro Barrios Romero

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El juez designado para calificar judicialmente el caso del diplomático colombo-venezolano Alex Saab, secuestrado por agentes policiales norteamericanos en Cabo Verde el pasado 16 de octubre de 2021, es el juez magistrado John J. O’Sullivan, (Tribunal del Distrito Sur de Florida) ¿De quién se trata la persona que decidirá la vida o muerte de Alex Saab?

John J. O’Sullivan se graduó de abogado en la Universidad Estatal de Nueva York en Albany (1985), durante sus estudios universitarios obtuvo una licencia como contador público. Estuvo asociado al bufete de abogados Fowler, White, en Miami, Florida, entre 1985 y 1986, a partir de entonces entró en el Sistema Judicial Estadounidense como funcionario activo.

En su primer ejercicio público como abogado fue jefe de la sección de estupefacientes, asesor jurídico superior y jefe interino de la sección de delitos económicos de la Oficina del Fiscal de Estados Unidos desde 1986. Durante ese proceso obtuvo el Doctorado en Derecho, magna cum laude, en la Universidad de Miami y se integró como profesor adjunto de derecho en ese centro de estudios superiores.

Es un reconocido conferencista en temas relativos al blanqueo de capitales, delito organizado, corrupción y extradición. Ha sido instructor del Centro Nacional de Defensa, del Centro de Capacitación para el cumplimiento de la Ley Federal, la Academia de General de la Inspectoría y de la Academia del Buró Federal de Investigaciones (FBI). Un detalle académico muy interesante para ir al fondo del tema y que nos permite ubicar a este juez en el sistema judicial de EEUU.

Antes de ser designado Juez Magistrado el l de abril de 1999 fue Jefe de División de la Fiscalía de Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida. John J. O’Sullivan fue elegido juez magistrado de acuerdo a la legislación federal, por recomendación de un panel de jueces de distrito (Florida) y por selección de méritos. Luego de ser designado juez magistrado, sirvió por un período de ocho años y desde entonces ha sido reelecto para el mismo cargo hasta la próxima evaluación que será el año 2024. Es decir que hasta ahora tiene 22 años en el mismo cargo.

Además de sus funciones judiciales como juez, O’Sullivan permanentemente es invitado a seminarios sobre seguridad nacional organizados por el Departamento de Estado, la Asociación de Abogados de Estados Unidos y Naciones Unidas en varios países de Europa y Asia cuyos gobiernos están sometidos a los dictámenes de las políticas de EEUU contra países con la calificación de “amenazas inusuales y extraordinarias” o “sancionados” como Irán y Venezuela.

Los jueces magistrados, si se acepta el término, son funcionarios judiciales especializados en casos relevantes para judicializar lo que el gobierno de Estados Unidos considera es una afectación a su seguridad nacional, aunque sean acciones extraterritoriales sin respetar el derecho internacional que rige las relaciones diplomáticas en el mundo.

Así entre los casos resonantes tratados en el Tribunal del Distrito Sur de Florida estuvo la disputa entre Bush y Gore, con suficientes elementos de manipulación judicial que dieron una victoria fraudulenta en los colegios electorales a George W. Bush en el año 2000; el proceso judicial contra el expresidente panameño Manuel Noriega, primero protegido y luego defenestrado por el gobierno de EEUU, acusado de narcotraficante. Asimismo un tribunal de ese circuito judicial trató el caso del niño cubano Elián González, extraído ilegalmente por su madre desde Cuba y luego sometido a un juicio por secuestro, un litigio que alcanzó notoriedad mundial y que fue resuelto por la intervención de la fiscal general Janeth Reno, desestimando la sentencia de la juez del Tribunal del Circuito de Miami Dade, Rosa Rodríguez, y de la Corte Federal de Apelaciones del 11.° Circuito en Atlanta, Georgia, que había ordenado sostener la medida de mantener al niño cubano en Florida, finalmente  el Departamento de Justicia obligó el rescate del niño cubano y fue entregado a su padre Juan Miguel González Quintana para retornar a Cuba.

Ha quedado expresamente mostrado que algunos tribunales en Estados Unidos se abrogan el derecho de tratar asuntos del orden legal internacional violentando los tratados del derecho internacional establecidos por los organismos multilaterales y ese es el caso del diplomático colombo-venezolano Alex Saab, pero el fondo del caso está todavía por entenderse.

El juez O’Sullivan es solo una pieza del entramado sistémico que constituyen las políticas de intervención unilateral del gobierno de Estados Unidos en el mundo. Así la jurisprudencia estadounidense sometidas en el Congreso para favorecer la “seguridad nacional” suerte de patentes de corso para intervenir en cualquier parte del mundo, llegan al sistema judicial de ese país para entrar en un embudo judicial penal sin salidas legales, con procedimientos que privilegian las acciones de forjamiento de funcionarios del FBI o del Departamento de Estado y del Sistema Judicial para dilatar los procesos, extorsionar, y tratar de obligar a los reos a entregar información favorable a los intereses políticos del gobierno de EEUU bajo parámetros coercitivos psicológicos o tormento físico, tal y como ocurre con el caso de Alex Saab, quien se ha negado a “colaborar” con EEUU, lo que significa admitir mentiras.

Un antecedente comparativo al caso de Alex Saab fue el secuestro del ciudadano turco-iraní Reza Zerrab (1983) raptado en marzo de 2016 acusado de lavado de dinero, evasión de impuestos y de ser parte de una organización criminal y corrupta en Turquía. La realidad es que Zerrab es un joven empresario turco-iraní que estableció una línea de intercambio comercial entre Turquía e Irán, y por “violar” la orden imperial de sanciones contra Irán, impuesta al mundo por EEUU, fue sometido a un juicio por los casos de “conspiración para defraudar, violar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia y lavado de dinero” y si es sentenciado podría pagar una condena de hasta 70 años. Todo por actuar de manera independiente y soberanamente en los negocios comerciales de dos países independientes.

La trama de Zerrab apunta a la intención del gobierno de Estados Unidos para quebrarlo moralmente como lo hizo con uno de sus guardaespaldas de nombre Karahan, quien luego de ser apresado y extorsionado por funcionarios norteamericanos llegó a un convenio para delatar e inculpar a los Zerrab, padre e hijo, a cambio de indulgencias ofrecidas por funcionarios del Departamento de Estado. Sus acusaciones apuntaron al expresidente iraní Admanidejad, el objetivo político perseguido por el Departamento de Estado para descalificar al mandatario iraní luego de confrontar las sanciones criminales que el gobierno de Estados Unidos ha aplicado a Irán.

El proceso judicial contra Alex Saab ya tiene un verdugo con resolución y sentencia premeditada alevosamente, es todo un sistema de violación al derecho internacional que permita amedrentar a otros diplomáticos, empresarios, organizaciones o gobiernos que se atrevan a romper el cerco y asedio que mantiene el Gobierno de EEUU contra Venezuela.

Como parte de la guerra contra la patria de Bolívar, la sentencia contra Saab, aunque está en proceso, se trata un “juicio” político contra una nación y una provocación de guerra que podría tener respuestas por parte de los aliados de Venezuela, que como Irán, China y Rusia ven afectados sus intereses en las relaciones complementarias de estos países con Suramérica. La judicialización de Saab subestima las recientes extravagancias del Giraobierno de EEUU al confiscar propiedades del Estado venezolano para ser entregados al llamado interinato de Juan Guaidó, que se han convertido en estafas millonarias y un espiral de corrupción contra Venezuela que chispotea a la oposición y desdice de la justicia norteamericana.

Aldemaro Barrios Romero | venezuelared@gmail.com