La cátedra en la Feria

Humberto Márquez

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En una entrevista que me hizo Domingo Bacallao que culminó con un test Proust, cuya primera pregunta fue: ¿Cuál es tu mayor logro?… sin duda contesté: ser pobre y ¡vivir como millonario!… si me lo volviera a preguntar, le diría: ¡ser un soñador profesional!… porque cada vez que me retiro ocurren sueños maravillosos, que le vuelven a dar sabor a mi vida y multiplican mis inmensas ganas de vivir… a los 61 sonó la primera campanada en Varadero, convaleciente de una caída con muñeca fracturada, se me ocurrió meter la mano en la arena caliente y hurgar en ella, hasta sentirla fría, ¡una excelsa terapia! Ya en La Habana, en el Hotel Nacional entrevisté una mañana al gran sonero, Pedrito Calvo quien me invitó a su concierto a medianoche en La casa de la música en Miramar.

Esa noche el chef del hotel me preguntó qué me provocaba, por instrucciones de la gerencia, después de 25 años consecutivos hasta me consentían! Jajajaja… y pedí la más exquisita pierna de lechón de mi vida. Obvio que semejante hartada a las 9, me llevó a mi habitación y como exquisita costumbre después de comer, me serví un “cojonudo”, léase 1796 en las rocas con una concha de naranja que se tuerce en el vaso corto para rociarle el zumo y se hunde la concha en el divino elixir, más un chorrito mínimo de agua Perrier… disculpen la inspiración, pero adoro ese trago.

Con la idea del retiro, a las 10 decidí dormir ya que no iba al toque de Pedrito. A las 11.30, me despertó un templón en el dedo gordo del pie… ¡verga mamá dejame dormir coño!… ella siempre lo hace cuando me quiere regañar… Jajajaja… ¡me haces el favor y te paras carajo… te vas para tu concierto ya!… y yo obediente como siempre pegué un brinco, me bañé, me puse bonito, tomé un taxi y me fui para mi vaina. Meses después, mamá me mandó el más grande amor de mi vida ¡y me salvó del retiro!

En esta segunda campanada surgió esta Cátedra del Bolero, Salsa y Latin jazz, pero si quieren saber más, los invito este 11, 12 y 13 al Museo Boliviano en la esquina de Pajaritos, sede alterna de la Filven, a las 3 de la tarde, que ahí ¡echaré todos los cuentos! Jajajaja.