Parroquiaadentro | Isidoro Cabrera, el último cochero de Caracas

0

 

El 2 de enero de 1880, entre las esquinas de Teñidero y Chimborazo casa número 2, nace quien fuera por más de 50 años uno de los más dignos representantes de la Caracas de los techos rojos, nos referimos a Isidoro Cabrera. Isidoro fue hijo de Victorino Cabrera de origen canario, de quien heredó el oficio de cochero.

En 1911 recibió su licencia de cochero, misma que le permitió circular entre los modernos tranvías y calles empedradas que a la fricción de los cascos de los caballos destellaban iluminando la vía.

Se cuenta que en cierta ocasión, el General Ignacio Andrade, presidente de la Republica, solicitó sus servicios para que lo condujera a la casa de Gobierno, conversaron durante el trayecto y el Presidente se interesó en ayudarlo, al descender del carruaje le dijo: “¡Vuelva mañana que le voy a regalar un coche!”, así desde ese día tuvo un coche nuevo, un “Victoria” inglés. Entre las esquinas de Monjas a San Francisco tenía Isidoro su parada, también en los alrededores del Capitolio y Plaza Altagracia. Fue el único cochero caraqueño conocido por su nombre, a los demás se les llamaba por sus apodos como Padre Eterno, Monseñor, Mascavidrio y Morrongo, el elegante.

Con el tiempo el servicio empezó a prestarse después de las diez de la noche. Isidoro, un hombre elegante, ligeramente gordo y de buen vestir, se echaba a la calle para estacionarse en las puertas de la popular Cervecería Doncella. Su coche se hizo el favorito de una selecta clientela compuesta en su mayor parte por intelectuales, poetas y periodistas; quienes luego de tomar una “lisas” invocaban a Isidoro para ser trasladados a sus respectivos hogares. Él los conocía a todos, sabía sus nombres, los sitios donde trabajaban, sus problemas e inquietudes y las direcciones donde debía llevarlos cuando la bebida les hacía estragos.

También ofrecía servicios especiales, se conocía que Isidoro tenía buena voz, razón por la que en oportunidades se le contrató para dar serenatas, paseos de enamorados y comparsas de graduandos universitarios, quienes luego de su último examen optaban por pasear por la ciudad bebiendo y haciendo alarde de sus nuevas investiduras desde el clásico coche.

El famoso cantante Billo Frómeta contrató a Isidoro en los años 40 y 50 para que lo esperara al finalizar sus presentaciones. Ambos estrecharon una buena amistad por lo que en el año 1963, cuando Isidoro Cabrera falleció, el compositor le dedicó su hermosa canción titulada: Epa Isidoro

Parroquia Adentro:
Julio González Chacín. Fundador †
Renny Rangel Salazar
Ricardo Rodríguez Boades
Gabriel Torrealba Sanoja
parroquiadentro@gmail.com