ASÍ DE SENCILLO | Regalos

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Mientras escucho a Fito cantar «Dar es dar», me pregunt: ¿en qué se han convertido los obsequios navideños?

Si el origen es agradecer a través de un regalo a una persona que es especial en tu vida o durante tu año, ¿por qué ahora es simplemente una obligación?

Es un «debo» regalar para quedar bien con quien sabe quién. Todo depende del destinatario. Si es tu jefe, no puedes darle una cosita que no muestre valor monetario.
Dan para quedar bien. Qué dirán si no traigo. Es la fecha para regalar, pero si no te nace igual lo haces, por eso se recibe una gran cantidad de perolitos chinos que no sirven para nada y son más feos que carro por debajo.

El famoso detallito. Si te apareces en la casa de la famila en Nochebuena con tarjeticas, poemas, fotos y todas esas inspiraciones artísticas, te darán tu besito y abrazo, pero al día siguiente los encontrarás entre los desechos de las hojas de hallacas.

Otro punto para cerrar: los niños. Todos les dan, pero no los enseñan a dar. Porque son niños, vamos a llevarle regalos y si tienes diez sobrinos, uno para cada uno, pero a cambio nada. Está bien los primeros años, pero crecen y todavía ¡nada!

Así, como los enseñan a recibir, es importante, enseñarles a dar, digo.

Definitivamente, este año no habrá regalos por dos razones: la primera, como protesta y la segunda no hay dinero suficiente.

¡Feliz Navidad!

Maritza Cabello