Cuentos para leer en la casa | El botín 

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Habían diezmado la guarnición de once hombres en ese punto desde Caño Salado y Panapo. Cuerpos y cabezas se diseminaban a lo largo de la trocha, con lo que se establecía que habían buscado huir de los fortuitos atacantes antes que cumplir con su moral de soldados.

La mirada de las cabezas testimoniaba el horror.

—Entiérrenlos.

—Pero ¿habrá tiempo?, el comandante Uriepero nos viene pisando los talones.

—Se hará lo que se pueda.

A prisa cavaron la zanja superficial y mediante unos garabatos los fueron echando, uno con la cabeza del otro, éste como cayera, aquél con la prisa de huir, el pecho hacia la tierra, con lo que a la hora de la resurrección de la carne y la vida jamás encontraría el sol.

A la cabeza de la mujer, que nadie se explicó en el sitio, le faltaba la otra parte, y se la acomodaron a un cuerpo que ya se había completado. Ya en retirada, a lo largo del Panapo, que entonces ya estaba seco, andando con todo el sigilo que imponía el miedo a igual destino, tropezaron con el tronco de la mujer, atada y de pie a un caño de cañafístolo. Se veía que habían hecho uso de ella. Así, decapitada, pegada al palo y desnuda, debieron comérsela los zorros, los rabipelaos, los cachicamos y los gavilanes.

El Autor

Alfredo Armas Alfonzo. Clarines 1921 – Caracas 1990. Premio Nacional de Literatura 1969. Escritor, periodista, crítico de arte, fundador y director de revistas literarias, defensor del acervo histórico y patrimonial, con una cuantiosa y brillante obra literaria narrativa, entre cuyos títulos destacamos: El osario de Dios (1969), Tramojo (1953), Cien máuseres, ninguna muerte y una sola amapola (1975), Los desiertos del ángel (1990), Angelaciones (1969), El bazar de la madama (1980), Cada espina, tres historias de amor (1989).