HISTORIA VIVA | Desde el charco fractal

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Félix Gerardi, es criollo, aunque su apellido lo delate, más como fotógrafo artístico que como nieto de italiano y desde ahora hasta marzo 2022 podremos disfrutar o divertirnos con su exposición fotográfica “Fractales” en la Galería de Arte Nacional en Caracas, una muestra que bien merece ser vista por todos, en todo el territorio y en espacios internacionales.

Pero si «Fractales» es especialmente interesante, es por el azar estético, porque Félix al llover sale cual cazador a buscar su presa fotográfica en los charcos o más bien en sus reflejos, para mostrarnos el “al revés” de una ciudad y su gente desde otro punto de observación que para mí tiene otros sentidos, con permiso de Gerardi, voy a politizar amablemente el asunto de su trabajo.

Evocan esas imágenes, primero que hay o hubo irregularidades en las calles, como el gran pozo que se forma en la Plaza de los Museos, y disculpen la banalidad crítica, que permite ver los edificios al revés, pero además un asunto que algunos políticos profesionales no hacen, que es observar bien la polis y su gente desde abajo, más bien y aquí sí voy hiriente, prestar atención a la sociedad desde su revés o desde su desgracia si me permiten el sinónimo.

El tratamiento de contenidos que hace Félix Gerardi, no va por esos rumbos controversiales, es una propuesta espontánea, estética, donde se mezclan espacios urbanos, objetos, sujetos, agua del pozo fractal que refleja las nubes y una que otra “distorsión” que brinda otros códigos a la imagen. Ahora, cada quien puede interpretar desde su ángulo personal lo que mira y hacer comparaciones diversas, que es otro valor agregado de la propuesta. Allí está la riqueza del lenguaje plástico fotográfico que genera la muestra «Fractales» de Gerardi.

Ver al revés, es detenernos unos segundos y mirar, observar con fruición lo que la vida cotidianidad desde nuestra horizontalidad dúctil no nos permite ver y que Gerardi nos la brinda para luego reflexionar sobre la psicología humana en eso de las dobles personalidades, los ángulos perdidos de nuestra capacidad de observar, tan necesarios para ser y estar vivos, creativos en tiempos de resistencia, de dificultades de amenazas, ataques y otros arrebatos contra los cuales tenemos que estar alertas y prestos a enfrentarlos.

Si me lo permiten evocaré en eso de la doble vista o la vista “virada” del libro “Patas arribas: la escuela del mundo al revés” donde Eduardo Galeano hizo comparaciones de anacronismos al mostrarnos situaciones absurdas que los centros de poder del capitalismo constantemente nos pautan. Venezuela es para el gobierno de EEUU una “amenaza”, sin embargo ese gobierno ha desatado miles de amenazas con los demonios imaginarios más insólitos contra nuestra patria, ya no como amenazas sobredimensionadas sino con hechos criminales consumados. Fractales me permitió hacer un ejercicio de reflexionar el mundo al revés pero con fotos reales y no con mentiras gringas.

Después de observar la exposición evoqué la novela “El extraño caso de Dr. Jekyll y Mr Hyde” del escritor inglés Robert Stevenson, publicada por primera vez en 1886, y que Charles Barry interpretó genialmente con ese “inconsciente” que todos llevamos dentro. Igual que “El otro Yo del Dr. Merengue”, creación del argentino Guillermo Divito en los años cuarenta, una versión latinizada de la novela de Stevenson, pero en realidad es la tesis freudiana de la doble personalidad. Me atrevo a decir que los “Fractales” de Félix Gerardi tiene ese componente, aunque no de propósito, pero lo despierta  cuando miramos las imágenes desde el cristal del agua en el suelo hacia arriba, los objetos en las nubes, el vértigo de caminar suspendidos en el aire desde la fotografía. “Fractal” es una palabra de reciente admisión se le tributa al matemático francés Benoit BMandelbrot con el significado de figura espacial compuesta de infinitos elementos. (DRAE 1975) y Gerardi la hizo fotografía.

Juan Calzadilla en el texto para el catálogo de Fractales señala sobre las fotos de Gerardi “…los cubos desafían la ley de gravedad y se escapan hacia arriba” y describe “la luz parietal con la que Félix Gerardi se propone realizar artefactos visuales de lo que se piensa sobre la fotografía…” es una verdad estructural. Tomarse un café con la sazón de un ceviche de bagre rayado del Orinoco parece algo no apropiado para desayunar, pero ¿quién dicta sentencias definitivas sobre el hambre y que la fotografía no es un recurso tan plástico y flexible como la pintura o el dibujo? Basta solo observar con mirada reflexiva la exposición Fractales, dedicada a la luz blanca de Armando Reverón, esa que solo la podemos percibir en el trópico y que muchas veces no observamos. Como feliz coincidencia, los «Fractales» de Félix está expuesta a pocos pasos del homenaje a Armando Reverón, una grata y satisfactoria experiencia sin dudas.

Aldemaro Barrios Romero | venezuelared@gmail.com