Convivir para vivir | La Comuna de San Juan comparte experiencia a favor de la alimentación

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Han asumido un proceso de formación para brindar soluciones.

Mujeres de la parroquia se organizan en proyectos con alimentos envasados en vidrio

Las Empresas de Propiedad Social (EPS) fue una línea del Comandante Hugo Chávez para convocar a distintos frentes a organizarse. Fueron naciendo cooperativas, volviendo empresas recuperadas por trabajadores, unidades de producción familiar y demás asociaciones para el beneficio colectivo. Chávez insistía romper con los paradigmas del modelo capitalista y pensar en un modelo basado en la organización, el talento, la inclusión y la solidaridad.

Entrevistamos a dos representantes de la Empresa de Propiedad Social “La Comuna de San Juan”, Rodrigo Quijada, abogado y director; y Ada Bastidas, lideresa de la comunidad, quienes narran su experiencia.

Breve historia de la EPS

Fundada en enero de 2009, junto a comités de tierra, salud y alimentación, mesas técnicas (asociadas con servicios públicos), bancos y consejos comunales, UBCH; sumándose 20 organizaciones populares de San Juan. “Teníamos que documentarnos sobre la legislación en el marco de las EPS. Era un reto levantar un proyecto de esta magnitud y como íbamos a organizarnos ¿Asociación Civil? ¿Fundación? ¿Compañía Anónima? Había que romper los viejos esquemas en depender de un Estado paternalista ¡La tarea era producir, organizar a los consejos comunales y demás frentes para impulsar proyectos autogestionarios! Así contribuimos a la solución de los problemas que nos afectan”, lo enfatiza Quijada.

Nuevas estructuras de fortalecimiento

Al iniciarse esta EPS, relatan Quijada y Bastidas, que se activaron con un plan de acción de siete ejes, para el bienestar de su parroquia: 1) Alimentación que tiene que ver con “La Quesera del Pueblo”, la cual benefició con la producción, comercialización y venta de quesos –y derivados lácteos–, con apoyo de Gobierno del Distrito Capital. Convenios con Porcinos del Alba y los Frentes de Pescadores y Campesinos. 2) Infraestructura con la creación de una sala técnica que operativizó el trabajo con ingenieros y técnicos para la reparación de vías, asfaltado, limpieza de alcantarillas y torrenteras, con los recursos aprobados a los consejos comunales. 3) Ambiente con el convenio con el Ministerio del P.P. para el Ambiente, atendieron el tema de la basura, limpieza de escombros, poda de árboles en zonas de riesgo y siembra de matas en espacios públicos. 4) Mejorar el servicio de electricidad, gas y telecomunicaciones con apoyo de Cantv, Corpoelec y Pdvsa. 5) Impulso de espacios recreativos, culturales y deportivos. 6) Formación para el trabajo, como también político-ideológico. 7) Turismo con rescate del casco histórico de San Juan, en convenio con la Alcaldía de Caracas. “Con estos ejes, fortalecimos esta EPS. Ahorramos recursos, los aportamos en beneficio de la parroquia e incentivamos la autogestión”, señalan.

—¿Pueden darnos un balance de esta EPS de antes y ahora?
—Ha existido una gran baja (en comparación con sus inicios). Muchas comunidades se dieron cuenta que trabajar para una EPS, requería los 365 días del año. Hubo descontento, conflictos y divisionismo. Varios consejos comunales presentaron problemas. Como el país, también nos afectó muchas cosas: las vaguadas (poblaciones damnificadas), la guerra económica del 2016, la escasez del efectivo, las políticas criminales de EEUU hacia Venezuela (asedio, bloqueo y sanciones), las guarimbas, la pandemia… Fuimos víctimas de actos delictivos, vandálicos y terroristas. Comenzamos con un ejército incontable de parroquianos y ahora quedamos 15. ¡De los errores también se aprende!

—¿Qué retos o proyectos tienen actualmente?
—¡El trabajo de la EPS y las comunas, no mueran! Con lo poquito que tenemos vamos batallando e innovando. Contamos con el apoyo de otras comunas del país. Logramos un convenio con la Universidad Bolivariana de los Trabajadores Jesús Rivero, con la producción de alimentos y envasados en vidrio. Mujeres de la comunidad han aprendido para promover el emprendimiento. Con el proyecto ‘Sin maíz no hay país’, con apoyo del líder comunero Wilfredo Jiménez, conseguimos el maíz en grano, lo tostamos y lo molemos. ¡Tenemos fororo! Articulamos con las unidades educativas de la parroquia y cada alumno tome su fororo. Igual en los centros hospitalarios, las casas de adultos mayores y de alimentación, propicien su consumo. ¡Hay que rescatar la alimentación ancestral! ¡Un pueblo sin alimentación, no da la talla!

Frentes campesinos trabajan con el rescate de semillas autóctonas. Investigadores del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas se han sumado a esta tarea y están estudiando los tipos de insectos (beneficiosos y dañinos), en las plantaciones de maíz.

Nuestros entrevistados invitan a los lectores de Ciudad CCS a aprovechar las ferias de pescado, hortalizas, y demás productos a precios solidarios. Ubicados en la calle Matadero, avenida San Martín, subiendo la calle que conduce al Hospital Militar.

SIBONEY DEL REY | CIUDAD CCS