BAJO LA LUPA | El apartheid de Israel

Eduardo Rothe

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El Estado sionista de Israel, que no el pueblo judío, acaba de recibir quizás el más duro golpe moral de su existencia, golpe que afectará –por carambola- a sus socios de Washington y al poderoso lobby pro Israel del Congreso estadounidense.

Amnistía Internacional (AI) acaba de publicar, el pasado 1ro de Febrero, un documento de 182 páginas titulado “El régimen de Apartheid del Estado de Israel contra los palestinos: Sistema Cruel de Dominación y Crimen contra la Humanidad” en el cual describe cómo “la ocupación masiva de territorios y propiedades palestinas, las ejecuciones, los desplazamientos forzados, las limitaciones radicales de circulación y la negación de la nacionalidad y ciudadanía a los palestinos integran un sistema que equivale al apartheid a la luz del derecho internacional”.

¿Qué es el Apartheid y por qué esta declaración es tan grave para Israel? Apartheid, que significa «separación”, fue el régimen de segregación racial implementado en 1948   y aplicado hasta 1994 por los sucesivos gobiernos blancos de Sudáfrica, en el cual los derechos de la mayoría negra de la población fueron cercenados por la minoría blanca en el poder.

La comunidad internacional, en la ONU, la Unión Africana y otras instituciones multilaterales, así como  confederaciones sindicales y partidos políticos del mundo entero promovieron un boicot financiero, comercial, diplomático, académico y hasta deportivo contra África del Sur, cuyo gobierno racista cada vez más debilitado tuvo que enfrentar la resistencia armada y los levantamientos populares para terminar con el fracaso de su aventura militar contra Angola donde el cuerpo expedicionario cubano puso el último clavo en el ataúd del poder blanco en África. Por cierto, Israel apoyó con armamento al gobierno racista de África del Sur, llegando a ofrecerle armas nucleares para acabar con los negros insurrectos…

Ahora A.I. llevará el caso ante la Corte Penal Internacional y las Naciones Unidas explicando que “Los gobiernos que siguen dando armas a Israel y lo ayudan a no asumir sus responsabilidades en la ONU, están apoyando un sistema de apartheid, perjudicando el orden jurídico internacional y agravando el sufrimiento del pueblo palestino”.

Portavoces y diplomáticos de Israel se han apresurado a negar las acusaciones de A.I. señalando que Israel goza de una democracia respetuosa de las minorías y que incluso hay diputados árabes en el Parlamento… que es como si los ocupantes nazis de Holanda dijeran que en su gobierno militar funcionaba (como en efecto funcionaba) una oficina para los asuntos judíos manejada por judíos…uno de los cuales, por cierto, ahora se sabe, fue quien delató a la familia de Ana Frank.

Tel Aviv se llena la boca mencionando a los negros etíopes judíos que ahí viven y tienen la nacionalidad, hasta que alguien le señala cómo la pobreza y el racismo hacen de esos africanos ciudadanos de segunda, y le recuerde el escándalo cuando se descubrió que en los hospitales del Estado las mujeres etíopes eras sistemáticamente esterilizadas sin su consentimiento.

Hay que concluir diciendo que el lado más siniestro de la sociedad de Israel, que era un secreto a voces, ahora es “oficial”: Israel vive en apartheid y, tal como en la Alemania nazi y en África del Sur, los días del racismo institucional, y de los gobiernos que lo aplican están contados: ya es hora de que surja un movimiento revolucionario en Israel.

 

Eduardo Rothe