Biella da Costa: una dama del rock venezolano

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Biella Da Costa sigue manteniendo su voz intacta con la fuerza del rock.

 Su voz ha sido considerada una de las más genuinas y emblemáticas de este género, además de su versatilidad en otros ritmos musicales

En un género representado en su mayoría por hombres, la voz de Biella Da Costa sobresale por su estilo único que se plasmó en el rock venezolano entre los años 80, 90 y comienzos del siglo XXI, y su ejemplo en la actualidad ha servido de inspiración y motivación para aquellas mujeres que intentan comenzar una carrera musical a través del canto.

Junto a su compañero de vida, el guitarrista Álvaro Falcón, ha grabado producciones que dejan un registro de su versatilidad en el blues, pop, joropo, y ritmos folclóricos venezolanos.

Fue criada en un hogar cuya familia no contaba con músicos, salvo un hermano que formó una banda que le permitió aprender sobre la batería y su ejecución, además de tener en ese momento, influencias para el canto como Aretha Franklin, Barbra Streisand y Roberta Flack.

“En esa banda escuchaban Led Zeppelin, Traffic, otros grupos y por supuesto yo también; a los 10 años practicaba ballet y me gustaba la música clásica que ponían”, expresó.

Durante sus primeros pasos musicales, estudiaba en el liceo Gustavo Herrera, donde aprendió la ejecución de la flauta dulce y el canto en una coral dirigida por la profesora Consuelo Barriteu, perfeccionó su talento y cursó estudios en la Escuela de Música José Ángel Lamas y posteriormente en la Escuela de Ópera de Caracas.

“Mi experiencia fue increíblemente enriquecedora, la escuela era mágica por su historia y tradición; estudié canto con Francisco Kraus mis primeros años y soñaba que quería ser una gran cantante de ópera o aplicar lo clásico al rock también, en la escuela de ópera estuve con Yoshiko Miki, e Hilda Breer, que era de un carácter fuerte y contundente, además de gran actriz”, señaló.

Etzal y Ego Rock: escalones al éxito

En 1980, Biella Da Costa formó parte de la agrupación Etzal, que previamente se llamaba Estructura. “La cantante había dejado de participar y se me presentó la oportunidad de sustituirla, cuando entré se le cambió el nombre a Etzal y fue mi primer grupo de rock en el que canté; estaba Antonio Razzi en la guitarra, Mimo Prioretti en la batería, Julio César de la Noche y Rafucho Figliolo en el bajo, luego la banda pasó a llamarse en el 1983 como Ego Rock”, apuntó.

Con una serie de presentaciones que sirvieron de base a su carrera como cantante, en 1982 realizó una audición con el sello Fonotalento para concretar un proyecto musical, al mismo tiempo que perfeccionaba sus dotes vocales con estudios de canto lírico.

“Estuve firmada por ellos para hacer un disco donde estábamos Ilan Chester, Franco de Vita, Carlos Mata y Alejandro Blanco Uribe como director; tenían diversos productores para los proyectos, entre ellos: Álvaro Falcón, Pablo Manavello y otros, pero yo no quise continuar con el proyecto solista en ese momento y me retiré”, recordó.

Sin embargo, puso la insistencia de los productores en motivarla a no abandonar su oficio y su talento; en ese momento Álvaro Falcón, quien era el director musical de Franco De Vita, incluyó a Biella en los coros y estuvo de gira con ellos en países como México y Estados Unidos, al mismo tiempo que interpretaban jazz en un local de Caracas.

A comienzos de los años 90, Da Costa conformó junto a Álvaro Falcón, Jesús Toro Torito, Carlos “Nené” Quintero e Iván Velásquez, entre otros, el grupo Casablanca, una formación que dejó publicado un disco titulado El Sueño.

“El proceso de grabación de El Sueño se dio porque todos los músicos que tocaban con Franco De Vita tenían algunos días libres para tocar otras cosas, así que comenzamos a componer los temas El Sueño y Háblame para ese proyecto, que lleva una sección de metales y versionamos algunos temas que nos gustaban a todos, así salió Casablanca”, aseguró.

Rock, jazz y blues en una sola mujer

Su estilo único a la hora de cantar le permite pasearse desde el rock pesado, el blues melancólico hasta la excelencia del jazz.
Biella ha recibido la ovación del público en cada lugar o país donde se presenta, y ha ejercido la docencia en el canto, una retribución de su talento a las nuevas generaciones que surgen bajo sus enseñanzas.

En los años 90, además de la banda Casablanca, ha grabado los discos SOS Recs (1990), Solo Jazz (1992), y Jazz & Blues (1995), En Navidad (2002), bajo el acompañamiento de su colega Álvaro Falcón, quien es su esposo desde el año 1995, y tuvieron una hija que sigue los pasos de sus padres con el bajo como instrumento y se consolida en la actualidad como una verdadera promesa musical: Valeria Falcón Da Costa.

Recibió en dos oportunidades el Premio Nacional del Artista, así como Revelación Musical del Año en 1994 y Cantante Femenina del Año en 1996.

Recientemente concluyó su producción Por Fin y se presentó el pasado 6 de mayo en el Carnegie Hall en la obra Falling Out Of Time del compositor Osvaldo Golijov, con quien trabajó anteriormente en proyectos importantes como Ayre, Oceana, entre otros.

EMMANUEL CHAPARRO RODRÍGUEZ | CIUDAD CCS