Caracas Ciudad Caribe: 1968: La sombra del perezjimenismo como expresión del orden y progreso

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Con la apertura democrática que se inició en Venezuela el 23 de enero de 1958, se abrió un largo período de inestabilidad social, cuando sectores agrupados en tres grandes partidos políticos: Acción Democrática (AD), Comité de Organización Política Electoral Independiente (Copei) y Unión Republicana Democrática (URD), trataron de dirigir al país bajo la premisa de un solo gobierno, sin que actores ya constituidos anteriormente como el Partido Comunista de Venezuela (PCV), tuvieran ninguna participación sobre el equilibrio democrático.

Esta situación condujo, para la década de los años sesenta, a una etapa de conflicto interno que estuvo representado por divisiones entre las alas más radicales de los partidos políticos, los cuales penetraron las instituciones castrenses provocando así los primeros alzamientos militares y el comienzo de la lucha armada. Paralelamente, el contexto social no era alentador para los gobernantes de turno, quienes en reiteradas ocasiones acudieron a la suspensión de las garantías constitucionales como método para establecer el orden frente a situaciones adversas a sus intereses políticos.

La nueva Cruzada de Pérez Jiménez

Durante el llamado período democrático se llevó a cabo en el seno de la Corte Suprema de Justicia, el enjuiciamiento al expresidente Marcos Pérez Jiménez, quien desde su celda en la Cárcel Modelo, recibía la visita de expartidarios de su gobierno (1952-1958), en las cuales decidieron establecer una agrupación política llamada Cruzada Cívica Nacionalista (CCN), organización que seguiría los lineamientos del exmandatario apresado, como fórmula e imagen para el rescate de las instituciones, que ellos consideraban en deterioro.

El camino fue tortuoso para el naciente grupo, que afrontó el gran aparataje de los partidos políticos tradicionales instalados en los poderes públicos desde el año 1959, encontrándose con enemigos acérrimos al perezjimenismo. Sin embargo, este escenario no mermó las aspiraciones de la CCN en su búsqueda del orden y justicia, por lo que para el año 1968, se estableció como un partido político, pese a la negativa de algunos miembros del Consejo Supremo Electoral (CSE). A pesar de ello, se le permitió a este nuevo partido participar en las elecciones de diciembre de ese mismo año, siendo su principal abanderado el propio Marcos Pérez Jiménez, luego de su excarcelación en agosto de 1968.

Nuevo reto, nueva contienda

En aquella jornada electoral, los venezolanos acudieron a seleccionar sus candidatos de preferencia. Los centros electorales estaban vigilados por los miembros de la Fuerza Armada Nacional (FAN), para prever cualquier eventualidad, arremetida o acto de sabotaje de los partidos políticos ilegalizados. Los miembros de los partidos políticos que participaron en el proceso electoral estaban atentos desde cada una de sus sedes, esperando con ansias y entusiasmo el resultado de la jornada electoral. El proceso culminó alrededor de las cuatro de la tarde, momento en el cual, la Junta Electoral dio inicio al escrutinio de cada tarjeta.

En horas de la noche, el resultado anunciaba que la figura del doctor Rafael Caldera sería el próximo presidente de la República para los próximos cinco años, rompiendo con el liderazgo que ostentaba AD desde el año 1959. Por otra parte, los escrutinios manuales dieron, poco después, los resultados de los victoriosos en las senadurías y diputaciones ante el Congreso Nacional, así como los ediles de los diferentes concejos municipales de Venezuela.

Las elecciones de 1968 abrieron una nueva etapa política en Venezuela, cuando se conjugaron jóvenes partidos políticos, que ya estaban en las calles liderizando actividades bajo el amparo de la Ley de Partidos Políticos, Reuniones y Manifestaciones, fortaleciéndose aún más tras lograr acceder al poder.

Escudo del partido político Cruzada Cívica Nacionalista.

El triunfo de Cruzada Cívica Nacionalista

De estos integrantes políticos que lograrían acceder al poder en su distintos niveles, se encontraban miembros del partido político Cruzada Cívica Nacionalista, siendo su figura más relevante el general (r) Marcos Pérez Jiménez, quien desde el exilio esperaba su proclamación como senador, para así poder regresar a Venezuela bajo la inmunidad parlamentaria que lo blindaría ante cualquier nueva pretensión de enjuiciamiento. La constante comunicación se establecía entre la directiva de CCN, integrada por los doctores Luis Damiani y Rómulo Moncada, quienes eventualmente ofrecían ante los medios de comunicación las inquietudes del exmandatario en torno a la política nacional y cómo esta debía ser llevada.

En este sentido, se comprende que el partido político CCN seguiría como única dirección el pensamiento del general (r) Marcos Pérez Jiménez. Desde sus bases, CCN anunció, ya conocidos los resultados electorales, que no pactaría con ningún partido político y que confiaba en el retorno al poder de su líder.

El retorno de Pérez Jiménez como líder de un partido político marcó un momento de esperanza dentro un sector de la población venezolana, que rechazaba las políticas gubernamentales que se habían instaurado tras el Pacto de Punto Fijo. Por supuesto, los resultados electorales del año 1968 eran desfavorables para el partido político AD y asomó el voto perezjimenista como el voto antipartido, dado el estado de ebullición que experimentó el territorio nacional durante el período comprendido entre 1960-1968, cuyo máximo nivel llegó con la negativa de la ciudadanía al sistema partidista que gobernaba el país, consolidando esa inconformidad a través de la urnas electorales.

Desde esta perspectiva, el partido político Cruzada Cívica Nacionalista y su máximo líder, el general (r) Marcos Pérez Jiménez, fueron vistos como una alternativa para producir los cambios necesarios ante una colectividad que clamaba por el entendimiento nacional y la reconstrucción de un Estado sólido y eficaz, frente a las adversidades políticas, económicas y sociales.

Contra Pérez Jiménez…

Sin embargo, esta alternativa fue nuevamente truncada por juristas que mantenían nexos con el partido Acción Democrática, percibiendo el peligro latente con Pérez Jiménez en los resultados electorales, con respecto a sus intereses políticos, solicitando la nulidad de los resultados como senador electo, alegando que no se había inscrito en el Registro Electoral y que no había participado en las elecciones del 1º de diciembre de 1968 como votante.

Esta campaña contra el recién senador electo se prolongó hasta finales de enero de 1969, cuando la Corte Suprema de Justicia notificó al fiscal sobre la demanda de nulidad. Esta situación obligó a los miembros del buró político de CCN a movilizarse ante la nueva arremetida política, por lo cual se escogió a un grupo de abogados defensores, pertenecientes la directiva de CCN, para apelar cualquier pretensión o vicios en el proceso.

El proceso judicial llegó a su fin el 9 de abril de 1969, cuando se anunciaba en las primeras páginas de los principales diarios caraqueños, la anulación de la elección de Pérez Jiménez como senador, que posteriormente fue ratificada en Gaceta Oficial Extraordinaria Nº 1.287.

Ante esta situación, los parlamentarios electos de CCN viajaron a Lima (Perú), para entrevistarse con el general (r) Marcos Pérez Jiménez, con la finalidad de establecer nuevas estrategias políticas, a fin de lograr el reconocimiento del nuevo senador. Sin embargo, este objetivo no se logró, ya que la Corte Suprema de Justicia declaró inadmisible cualquier recurso de amparo interpuesto a favor de la principal figura de CCN, obligando al partido a asumir la sentencia y a aplazar el regreso del general (r) Pérez Jiménez.

Abilio Rangel Gil *
* Investigador de la Oficina del Cronista de la Ciudad de Caracas.