CÍVICAMENTE | ¿Cómo está la familia?

Carlos Manrique

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Recordaba, de forma jocosa, la clasificación que una vez me dio una niña de los tipos de familia que existen, o los que existen desde su más pura ingenuidad, la distinguió en dos grandes grupos: las familias que tienen mascotas y las que no; y, de las que tienen, hizo una división tan larga como las especies de mascotas que existen; lo recordaba con ocasión de que el pasado 15 de mayo se celebró el día internacional de la familia, como parte de la agenda anual de días internacionales que tiene la Organización de Naciones Unidas, donde se procura dar información y movilizar la voluntad política para abordar los problemas mundiales sobre el tema.

Y enganchado en ese recuerdo tan divertido terminé reflexionando, mientras veía además la cantidad de imágenes que a propósito de la fecha inundaron las redes sociales, sobre si existen tipos de familia o si familia es familia, como dice la canción, aún sigo con dudas, pero conforme de saber que los grupos familiares tienen signos comunes que los individualiza bien la consanguinidad  o afinidad, sus rasgos culturales y socio económicos, pero la Familia es una institución constitucional y jurídico legal  que desde  la visión del Estado es una sola y debe ser así por un tema de  igualdad de derechos.

La Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela  define a la familia como la asociación natural de la sociedad y como el espacio fundamental para el desarrollo integral de las personas. Consagra también que el Estado debe protegerla, sin embargo, algunas consideraciones de índole legal y jurídico no permiten que todos los que se asuman familia, así los asista este precepto constitucional, tengan igualdad de derechos y no gozan de la misma protección o de ninguna, toda vez que el resto de nuestra legislación, incluso la propia constitución en otros postulados, sigue considerando a la familia desde la visión del matrimonio entre un hombre y una mujer y sus efectos reproductivos. Significa esto que si la relación de familia no se basa en la heterosexualidad, legalmente tiene poco o ningún efecto.

Así por ejemplo, no tenemos regulado ni se permite la doble filiación materna o paterna, para el caso de personas del mismo sexo que por procedimientos asistidos tienen hijos e hijas. En igual circunstancia están las parejas homosexuales que de hecho tienen una vida de mutua convivencia con afecto y apariencia de matrimonio y tampoco son reconocidos legalmente como familia. Seguro otros casos que caracterizar que no están dentro del estándar clásico de la familia, que va más allá de la connotación romántico afectiva con que se vende mediáticamente el concepto de familia, es un tema de instituciones jurídicas, de desigualdad ante la ley cuando el principio es la igualdad para todos, se trata de limitaciones para ejercer derechos fundamentales con consecuencias patrimoniales negativas que afectan la calidad de vida de sus integrantes, de eso se trata.

Siendo pues la Familia la asociación natural de la sociedad debe ser tarea de todos como sujetos sociales procurar la igualdad plena que al final nos beneficia a todos, no es una causa de grupos o de movimientos que se puedan ver lesionados, es una causa social. Hay que promocionar la igualdad de derechos para las familias: la tuya, la mía, la de todos, que la única diferencia sea el tipo mascota.

Carlos Manrique