Cita con la Actualidad | Laila Tajeldine: Con el secuestro de Alex Saab se demuestra que necesitamos un mundo multipolar

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Dilaciones, violaciones a leyes internacionales y falsas acusaciones, son parte de las maniobras contra el representante diplomático que denuncia la abogada integrante del movimiento de solidaridad que busca la libertad del enviado especial del Gobierno venezolano

Detrás de las maniobras contra el agente diplomático Alex Saab, detenido ilegalmente hace dos años en Cabo Verde, está la historia de un luchador que también forma parte de la resistencia del pueblo venezolano ante el bloqueo impuesto por Estados Unidos (EEUU). «Ha mostrado una gran resistencia, una gran valentía en todo esto y, fuerza, dureza en el momento de enfrentar todo», sostiene Laila Tajeldine, abogada, internacionalista e integrante del Movimiento Free Alex Saab.

Esta organización, con alcance internacional, es uno de los pilares para la defensa del enviado especial ante la escalada que comenzó el 12 de junio del 2020, al ser secuestrado por presión del Gobierno estadounidense, y se profundizó a partir del 16 de octubre de 2021, cuando es plagiado hacia Florida. Ahí permanece ilegalmente detenido bajo la acusación de lavado de dinero, luego que se retiraran siete cargos por falta de sustento.

¿Qué está haciendo la defensa del diplomático ante estas acciones? Para responder a esta pregunta, Tajeldine explicó en una entrevista con Mercedes Chacín, directora de Ciudad CCS; Niedlinger Briceño, Rubén Wisotzki, Gustavo Mérida y quien firma este texto, cómo trabajan desde el Derecho y la solidaridad por el reconocimiento de la inmunidad diplomática. El próximo momento decisivo será en agosto, cuando se espera que se abra el juicio para que se reconozca su condición.

—¿En qué etapa se encuentra el proceso que ustedes consideran que va a empezar el juicio?

—Estamos frente a un proceso de dilación de los tiempos por parte de EEUU. Desde hace mucho tiempo, en el entendido que el Departamento de Justicia se encuentra con esa situación, debieron hacer esta revisión sobre el estatus de Saab. Como él fue declarado prófugo por EEUU, la defensa había presentado en el Circuito 11 una apelación, por cuanto deben desistirse de todos los cargos. Ellos, en vez de decidir, dijeron: «Nosotros somos simplemente un tribunal de revisión», pero si ya se le declaró prófugo, entonces tienen que revisar si realmente lo es. Sin embargo, dijeron: «Nosotros somos un tribunal de revisión, vamos a devolver nuevamente el caso al tribunal que lo declaró prófugo», dirigido por el juez (Robert Scola), que ya ha presentado una posición al respecto.

Él había dicho en varias oportunidades que estaba de acuerdo con detener a cualquiera que quiera buscar los mecanismos para no respetar las sanciones que impone EEUU en el mundo. Esto ya es una prueba contundente con respecto a la posición de este juez. Otro elemento es que el juicio se está haciendo en Miami, Florida, donde sabemos de la posición adversa hacia todos los procesos progresistas en la región.

—Si tienes que atenerte a la realidad objetiva de ambos extremos, ¿cuál es la posibilidad más certera de un logro?

 —Si estamos hablando de un órgano judicial que realmente respete las normativas, es decir, lo lógico, entonces estamos hablando que en la próxima sesión, que se va a dar a finales de agosto, den inmediata liberación al diplomático venezolano por la lluvia de pruebas que se van a presentar, que verifican su función. Pero estamos en un proceso político, entonces ahí no entra la lógica, entran los intereses que pueden dar otro tipo de desembocadura.

—Además de las dilaciones, ¿qué otros obstáculos afronta la defensa de Saab?

—Una campaña feroz, terrible. La gente todavía no entiende de qué se le está acusando y muchas veces cree que se está hablando de narcotráfico o algo por el estilo, cuando es un elemento que jamás ha aparecido. Otro elemento son los medios de pruebas, para ellos son los medios de comunicación y no verdaderas investigaciones serias. Incluso, un medio de prueba para ellos es lo publicado por un usuario en Twitter que se llama «Arrecho». Esas son las cosas que tenemos que ver, la falta de seriedad ante una situación que no solamente tiene una consecuencia para Venezuela, sino que va muchísimo más allá, porque pone en vulnerabilidad la situación de todos los diplomáticos en el mundo, incluidos los estadounidenses.

—¿Qué violaciones de los derechos humanos se han cometido contra Alex Saab en estos dos años?

—Desde el primer momento de su secuestro, fue bajado del avión a golpes. Se bajó junto a él una valija diplomática, que no puede ser transgredida, no puede ser abierta por nadie y fue abierta, fueron extraídos los documentos, esa fue una de las primeras violaciones. Saab fue torturado para que firmara un documento con el que no solo aceptaba ser extraditado a EEUU, sino que también comenzara a hablar mal de Venezuela: que se cometían violaciones, que lavaba dinero, entre otras cosas. Como no encontraron en Saab eso, continuaron las torturas hasta el punto que en muchas oportunidades se le golpeaba, se le arrancaban muelas y se le hacían cortes en las manos para que pareciera que quería suicidarse, entre otras cosas.

Pero entre los otros privados de libertad, viendo las violaciones que se estaban ejecutando, también hubo una solidaridad inmediata. Alex nada más tenía un pequeño rayito de luz, ellos hacían todo lo posible para entregarle lápiz y papel y él escribía cartas que fueron publicadas en el libro Cartas de Alex Saab desde su secuestro en Cabo Verde.

—¿Cómo es la comunicación de Alex con su familia? y ¿cómo está él en este momento?

—En los momentos que quieren, las autoridades de EEUU lo encierran en un cuarto de castigo, no se le autoriza ver a sus familiares. Ellos han solicitado visitarlo y no se les permite; cuando esto es un elemento esencial de las reglas mínimas del tratamiento a los reclusos. Tampoco se le permite a la misión de Venezuela en Nueva York la visita consular, un derecho humano para cualquier privado de libertad extranjero.

Apenas se le deja ver a sus abogados, pero no puede estar mucho tiempo porque lo colocan en un frío tan horrendo y no lo dejan bajar con chaquetas ni nada, de tal modo que él tenga que terminar inmediatamente la reunión. Igualmente con la comida. De la ducha de su celda solamente sale agua fría y por el lavamanos agua caliente, que donde él puede calentar su comida. Siempre está comiendo arroz con atún.

Cuando a los privados de libertad se les permite hablar con su familia, le dan de cinco a 14 minutos. A él solamente le dan minuto y medio. El primer medio es una computadora, que evidencia que toda llamada está siendo grabada, entre otras cosas, y luego, el minuto que le queda es para hablar con su esposa. Son condiciones cuyo objetivo es hacerlo sentir solo, sentir mal, degradado, humillado, para lograr que él ceda a todas las presiones.

—Recientemente la esposa de Saab, Camilla Fabri, presentó una cronología del caso ante la Asamblea Nacional. ¿A qué otras instancias nacionales e internacionales han acudido?

 —La Fiscalía General ha estado en completa coordinación y conversación con nosotros y, en especial, el Representante Especial de todo esto es la Cancillería de la República, realmente es la que está adelante llevando estas acciones ante organismos internacionales. También la esposa del diplomático, quien se ha encargado de enviar cartas a parlamentarios de otros países, a voceros internacionales, a Michelle Bachelet (alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU) al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

Una de las cosas que se habló con la Comisión Especial del Parlamento venezolano, que investiga las revelaciones de Mark Esper, exjefe del Pentágono, es llevar el caso a la Corte Penal Internacional, no porque es Alex Saab, sino por lo que representa. Lo decía Esper: él era el encargado de llevar alimentos, medicamentos y combustible a Venezuela y tenían que detenerlo. Esto es parte del crimen de lesa humanidad que viene denunciándose en el caso Venezuela 2.

—¿Cómo se expande el movimiento de solidaridad con Alex Saab en el mundo?

 —Este movimiento cada vez está creciendo más. Siempre nos encontramos con personas que nos dicen: «Necesitamos mayor información» y una vez que conocen detalles –entre otros, que cuando fue detenido en Cabo Verde no existía una orden de aprehensión contra el mismo y que al día siguiente se generó una orden de detención que la propia Interpol tuvo que anular cinco días después–, ven lo descarados que fueron para detenerlo, las excusas que utilizaron. Estos elementos generan una solidaridad automática.

Se han constituido movimientos Free Alex Saab en muchas partes del mundo, en África, en Asia, en América. No solamente eso, cuatro Relatores Especiales de Naciones Unidas se manifestaron a favor pidiendo la liberación y también la atención médica, pidiendo mayor explicación, cosas que ni Cabo Verde ni EEUU se han molestado en dar.

—¿Cuáles son los próximos pasos que dará el Movimiento Free Alex Saab?

 —Seguimos denunciando, seguimos concientizando a todos. Alex Saab llegó a la casa de todos los venezolanos de una forma u otra. Puede ser que una parte no recibía el Clap porque no le hacía falta, pero sí le llegó a través del combustible que pudo colocar en su vehículo, porque fue gracias a la gestión de él. Entonces ¿qué hacemos?, ¿cuál es el objetivo de nosotros? Denunciar en todas las instancias. También advertir al mundo de lo que significa el caso.

—¿Cómo ha sido esa penetración en EEUU?, ¿cómo han construido esa red de solidaridad?

 —Hay distintas organizaciones, como Code Pink, entre otras, que apoyan la causa, han tenido acciones, movilizaciones. Este 12 de junio, en varias marchas se presentaron estos grupos. Es impresionante cómo cada vez está creciendo esta solidaridad. Se hicieron paradas en Manhattan, Boston y otras partes de EEUU. También en Puerto Rico hay muchas actividades. Oscar López Rivera está adherido totalmente a la campaña, así como muchos de los compañeros y movimientos que están allá.

Además, instituciones jurídicas en EEUU que han conocido de lleno ese caso se han manifestado y lamentado la situación.

—Además de la liberación ¿qué más tiene que pasar para que en este caso se haga justicia?

 —Que se restituyan todos los derechos violados, evidentemente, que exista una solicitud de perdón por parte de EEUU al mundo y a Venezuela, específicamente, por haber violentado las normas internacionales pero también la integridad de un funcionario diplomático.

—¿Qué deben aprender los pueblos del mundo sobre este caso?

 —Con este caso, igual que con muchos otros casos que se han sucedido, se requiere un mundo multipolar, un mundo donde realmente primen las normas que regulan las relaciones entre los Estados. Esas normas incluyen no solamente el respeto del diplomático, sino el respeto a la soberanía, la autodeterminación de los pueblos, el principio de convivencia pacífica entre los Estados, entre otros. Eso es lo más importante y ese es el mayor mensaje que debe existir: es necesario un cambio del tipo de relaciones que están viviendo los pueblos y que evidentemente primen estos principios que regulan esas relaciones.

Un caso inédito

De acuerdo con la defensa de Saab, su caso es inédito. Solo hay dos eventos similares: un embajador de Francia acreditado en Bolivia enfrentó una demanda civil en EEUU y el propio Circuito 11 desistió del juicio. El segundo caso es el de un príncipe saudí detenido en territorio estadounidense, liberado luego que el gobierno de su país envió una acreditación diplomática.

Laila Tajeldine, además, destaca otros aspectos del caso, como la actuación de Cabo Verde, que debía facilitar el tránsito de Saab, y la intención de señalarlo como colaborador de la DEA. «¿Cómo es que él no está colaborando en el momento que EEUU más lo quiere?», refiere.

Biografía mínima

Abogada internacionalista, descendiente de sirios, Laila Tajeldine descubrió su vocación por el Derecho en su natal estado Zulia. Hoy se dedica al análisis de la coyuntura internacional y a la docencia universitaria.

ROSA E. PELLEGRINO / FOTO VLADIMIR MÉNDEZ