David Morales llegó con su Amor en Libertad

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Morales vive por representar personajes históricos. foto: Javier Campos/archivo

David Morales, destacado bailaor y coreógrafo andaluz, conocido también como “el niño de los pies de oro”, llegó una vez más a nuestro país para deleitarnos con una espléndida presentación denominada Amor en Libertad, en el sublime Teatro Nacional de Caracas, a propósito de los doscientos años del primer encuentro entre Manuelita y Simón, en la que encarna nada más y nada menos que al Libertador Simón Bolívar.

Se trata de un espectáculo musical renovado que combina el flamenco con la música tradicional venezolana, basado en las cartas de Bolívar y Manuela, publicadas en el libro Las más hermosas cartas de amor entre Manuela y Simón. “Es una exhibición donde hacemos un recorrido en tres artes: la danza, la música y el cine. Esta vez viene con algunas inclusiones nuevas, como la incorporación de músicos del tambor, también hay nuevas piezas como el baile de Bolívar con tambor y el joropo flamencado”.

“Amor en Libertad es una obra que nace gracias a una afición a primera vista con el libro Las más hermosas cartas de amor entre Manuela y Simón. En el 2016, Freddy Ñáñez, cuando fue ministro de Cultura, me obsequió el libro.

Me lo llevé a mi casa y me enamoré del cómo Manuelita Sáez sentía a Simón Bolívar. Desde ese momento dije que esta historia tenía que ser mi próximo espectáculo. Pasé a contactar a algunos amigos, se trataba de un espectáculo con tales características, que no se había realizado. Entonces, empecé a conocer un poco más a Bolívar, su profundidad y su espiritualidad. De él descubrí muchas cosas, como el que le gustaba bailar y el cómo fue su paso por Cádiz, por Madrid, y a partir de ahí hicimos Amor en libertad, que en sí es un homenaje al amor”, y en la que también David Morales reconoce la identidad de Venezuela en una increíble mezcla entre el flamenco y el joropo.

Tributo al héroe de todos

Para Morales representar a Bolívar es sinónimo de responsabilidad, compromiso, ilusión y sobre todo de admiración. “Siempre es una responsabilidad como persona interpretar un personaje, aunque ya hice Federico García Lorca hace varios años, y ahora estoy haciendo a Bolívar.

Bueno, a veces hay fantasmas que vienen a visitarme, hay tormentas por la responsabilidad, porque muchas veces uno piensa, bueno y ¿qué hace un bailador de La Línea de la Concepción de Andalucía haciendo un personaje tan importante como lo es Simón Bolívar?, pero creo que nos unen muchas cosas ¿no? Nos unen las libertades, la lucha por lo más indefenso en la parte personal. Bolívar era un luchador, le encantaba la música, le encantaba el baile, visitó Andalucía, visitó Madrid, yo creo que eso es suficiente y es algo que me deja un poco más tranquilo. Es una satisfacción que el público venezolano reciba el baile y que se vea también reflejado en el flamenco, la danza, la música, en la alegría que los representa”.

Se puede decir que desde su primera visita al país quedó enamorado del sentir venezolano: “Siempre me he sentido como si estuviera en mi casa, estoy agradecido por el cariño que he recibido. Andalucía se parece mucho a Venezuela y Venezuela se parece mucho a Andalucía, porque somos muy de tú a tú, somos muy de tocarnos, de sentirnos. Me siento bastante querido en este país”.

Más de 40 años de experiencia

Morales se define como un “tío trabajador”, pues con una amplia trayectoria artística ha dedicado gran parte de su vida a reivindicar sus raíces.

Desde los tres años de edad comenzó a bailar sevillanas, una música y danza típica de Andalucía, sobre todo en Huelva, Sevilla y Cádiz, su lugar de nacimiento. Con tan solo seis años ya compartía cartel con artistas como Camarón de la Isla, Fosforito, Paco Cepero, y Chiquetete en gran parte de los principales festivales flamencos andaluces de finales de los años setenta.

“Comenzamos a muy temprana edad, creo que tres o cuatro años, a los nueve años hice mi primera gira por Arabia Saudita. Desde ahí no he hecho otra cosa que bailar, aprender, conocer a la gente y dedicarme a esta gran profesión que es lo que me gusta hacer y lo amo, es por lo que vivo. Tuve el apoyo de mis padres, somos una familia humilde, recuerdo que siempre mis padres me decían que el día que no quisiera bailar más, pues no lo haría. Y como me divertía haciendo lo que me gustaba, lo hacía porque lo amaba”.

Defensor de la interculturalidad promueve el arte como estandarte alrededor del mundo. “La música camina, la cultura pasa de un lado a otro aunque estén las puertas o fronteras cerradas. Siempre hay una ventana donde hay un hilo de música que se escucha, un papel que viaja de un lado a otro, siempre está la poesía. Creo que es fundamental para el mundo que haya la interculturalidad entre los países, que haya esa sensibilidad con la cultura, porque sin cultura no somos ni nos quedaría nada”, puntualizó.

CIUDAD CCS / Nailet Rojas