AL DERECHO Y AL REVÉS | En Colombia ganamos una

Domingo Alberto Rangel

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El Libertador no se equivocaba cuando calificó a Colombia como «una universidad». Quienes interpretaron equivocadamente esa opinión de Bolívar, fueron las oligarquías cachacas que, como si fuese coto privado de caza, han mantenido el poder en ese país por dos siglos. Pensaban que solo sus hijos podían educarse …y pensar.

También se equivocaron los venezolanos que, acicateados por el odio, tras dos décadas de fracasos en la política, en vez de retirarse, se habían atrincherado en Colombia y pensaron que un sinvergüenza y corrupto «viejito», ganaría la elección para solaz del bandidaje que disfrazados de «políticos opositores», han saqueado activos mil millonarios de la Nación venezolana …merced a unas sanciones delincuentes.

Ser «una universidad»… a pesar de que solo la droga en las últimas décadas ha permitido en Colombia el acceso de los sectores más pobres a la educación superior, que allí ha sido privilegio de pocos, jamás iba a significar que tras las masivas manifestaciones en pro del cambio, donde la policía y los militares asesinaron cientos de jóvenes, sería electo un viejo verde, ignaro y corrupto, sacado de la galera de un mago, que en ese país se llama Álvaro Uribe Vélez.

Hay quien dice que en Colombia ha habido un cambio y a mí me parece que eso aún está lejos. Lo que sí hubo, a raíz de esta elección, es un cambio en las jefaturas de los dos bandos históricos que allí han combatido por el poder.

Uno: el liberal, encarnado luego de la Independencia por Bolívar. Y, el otro: el conservador, liderizado en aquellos momentos por Santander, otro venezolano.

Esa diferencia, mínima, que algún intelectual guasón graficó como: «los conservadores van a misa de seis y los liberales a la de doce» …siguió a lo largo del pacto para cimentar la democracia a la caída del dictador militar Rojas Pinilla, es decir, continuó con los partidos hoy venidos a menos: liberales y conservadores.

Esa separación sigue hoy día: Petro es el nuevo jefe del liberalismo bolivariano, si se quiere, y Uribe Vélez, por los momentos es el jefe del conservaturismo santanderista que le arrimó votos y trampas «al viejito» …que ni cuenta y con la curul de senador puede estar tranquilo hasta que se olviden de él, para pasarla «bien» en Miami, jugando al viejo verde o al pederasta.

Para nosotros la votación nos resultó favorecedora, si bien es obvio que Petro, nacido en «una universidad», no aceptará la tutela del socialismo venezolano, que más bien debería ver cómo resuelve sus propios problemas.

Se abren posibilidades con Petro que jamás se abrirían con «el viejito», como le decían las urracas de twitter, intentando minimizar sus carencias …sobre todo las morales.

En momentos en los cuales la potencia estadounidense abandona la América hispana, para trasladar el centro de gravedad de sus intereses al Asia-Pacífico, nuestros países están obligados a fortalecer nexos económicos. Ojo, esto es posible, pero ni es fácil ni dejan de verse nubarrones.

Uno, la intolerancia del radicalismo venezolano, que desde el gobierno pretende darle lecciones a un continente que nunca nos tomó en serio, porque nuestros presidentes siempre viajaban por la región como si fuesen el Tío Rico, visitando pobres.

Y no pocas veces prometieron lo que era imposible cumplir …o dejaron de pagar sus cuotas.

Por ejemplo: Mario Silva el día anterior a la elección colombiana apostaba a que «a Petro le van a hacer una trampa».

El otro nubarrón es la tal «oposición» venezolana, asentada en Colombia …que desde Monómeros sigue robando y es de esperar que Petro, aún enemistándose con la mafia cubano-estadounidense de Miami, socia de los venezolanos en el robo, termine esa enojosa situación. En eso hay que apoyar a Petro y a nuestro Gobierno.

¡Que se marchen a Miami o al Ecuador!

Y que quienes no hemos apoyado electoralmente al presidente Maduro …no solo lo entendamos …sino lo apoyemos.

En Colombia, por fin ganamos una.

Domingo Alberto Rangel