Juventud caraqueña presente en Carabobo

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Caminata por la Ruta Libertadora. Foto Enrique Hernández

Recorrido por las históricas tierras libertarias

Los 24 de junio son una fecha importantísima para la cultura venezolana: día de San Juan Bautista. Podemos deducir que es parte de nuestra idiosincrasia donde toda y todo el que se identifica con San Juan lo celebra de manera jocosa, respetuosa y con mucha fe. Allí el sabor se expresa con mucha fuerza.

Además, el 24 de junio, pero exactamente de 1821, fue la fecha histórica donde se unificó la diversidad de nuestra patria con un mismo objetivo fundamental: hacer de Venezuela una tierra libre del imperio español.

El Ejército Patriota, dirigido por nuestro Libertador, de manera extraordinaria dejó claro que Carabobo fue una victoria planificada desde hacía mucho tiempo, que tuvo como preludio mucha sangre derramada, sudor y, sobre todo, sueños de libertad que dejaron frutos gracias a la gallardía épica de todas esas mujeres y hombres que entregaron sus vidas y fuerzas en esta admirable batalla.

La bendición de la Providencia nunca abandonó y siempre cubrió con máxima benevolencia a cada uno de los líderes y lideresas que participaron ese glorioso día. Carabobo no fue más que el abreboca para eliminar de una vez por todas de la faz de la tierra venezolana cualquier rastro de odio, esclavitud y genocidio impuesto por el imperio español.

201 años después, el Instituto Municipal para la Juventud de Caracas tuvo el honor de transitar 22.09 km y, para ser exactos, 32.934 pasos de sed de historia bolivariana y de espíritu libertador.

Eran las 12:38 pm cuando la tropa juvenil llegó a la Sabana de Taguanes con toda la energía, convicción y compromiso de trasladarse lo más posible a esa época de lucha y combate. Para la travesía, contamos con las referencias de varios compañeros apasionados por la historia de nuestra patria: Jesús Arteaga, comunicador del periódico Ciudad Ccs; Ángel Palacios, documentalista; Matías Aberg Cobo, periodista argentino-venezolano, y el profesor Oliver Betancurt, habitante del pueblo El Naipe, quienes nos trasladaron a ese año que fue victorioso para nuestro pueblo patriótico.

Andar desde las tierras de Cojedes hasta el glorioso Campo de Carabobo, monte adentro, con la humedad latente, el sol resaltando aún más la diversidad de verdes de las colinas y el barro en el que se sumergían nuestras botas nos hizo elevarnos en colectivo teniendo la conciencia clara de que sí, en esas tierras pasaron aquellas y aquellos que parieron con sumo esfuerzo, sacrificio y valentía lo que luego sería el mayor despliegue de seres apasionados por la libertad y unión de la Patria Grande. Por algo, el grande Jacinto Pérez Arcay llamó a la victoriosa Batalla de Carabobo el “punto itinerario” para todo lo grande que venía para Nuestra América.

Expedicionarios en el cerro Buena Vista. Foto Enrique Hernández

La ruta

Los hitos y monolitos a lo largo del camino, construidos durante el año Bicentenario de la Batalla de Carabobo por la Universidad Militar Bolivariana, marcaron la vía de ese honorífico encuentro de la juventud caraqueña con la historia de nuestra patria.

Fueron incontables los rostros de solidaridad y fraternidad en las comunidades que transitamos, familias que encontramos y demostraron saber y sentirse orgullosos y orgullosas de habitar en las tierras donde nuestro Libertador marcó un hito histórico para la liberación del pueblo venezolano.

Así fue el caso del compañero Cecilio Parra, quien relató cómo llegó a tierras carabobeñas, gracias a la gran curiosidad de desmenuzar la valiente actuación de nuestras y nuestros libertadores. Años de recorrido, investigaciones, vivencias e incluso indescifrables apariciones de caballos blancos monte adentro y a altas horas de la noche.

A Parra le agradecemos adentrarnos en la historia y a las muchas anécdotas de las comunidades cercanas. Su calma y sabiduría eran notables en su rostro y en sus palabras, un hombre además curandero e investigador de la medicina natural.

La vía la transitamos con un pequeñín que nos hizo el viaje más fresco y motivaba a continuar, Alejandro Salazar, de solo 11 añitos, que cariñosamente bautizamos como “Tribilín”, se mantuvo con suma energía en todo el recorrido de más de 22 km. Advertía a toda la fila cuando venía un camino resbaladizo o peligroso; sin duda, estaba concentrado en dar lo mejor de sí durante el recorrido, aunque también en la noche al acampar. Nos contó que se encontró con una persona que al preguntarle quién era, esta desapareció. En medio de la noche, disfrutando amenas conversaciones con fogata incluida, no se imaginan la cara de todas y todos al contarnos eso. En fin, situaciones que pasan en las profundas y oscuras colinas de Carabobo.

Óliver Betancourt, baquiano y centinela de la Ruta Libertadora. Foto Erick Clemente

Los baquianos

Otros compañeros, como el documentalista Ángel Palacios y el profesor Oliver Betancourt, fueron anfitriones y guías en este icónico recorrido que nos avivó el alma con el más valioso de los espíritus: el bolivariano. A ellos, y a todos y todas las compañeras que formaron parte de este excelentísimo recorrido, les agradecemos por la solidaridad, el aguante y las sonrisas. Tenemos la seguridad y certeza de que en colectivo y en unión construimos, nos formamos y crecemos para lo grande que es nada más y nada menos que nuestra amada patria.

Al llegar al Monumento Campo de Carabobo, la energía impetuosa se hizo sentir, a todas y todos nos inundó un gran sentimiento de respeto, satisfacción y orgullo patrio por la vida de todas y todos los que lucharon por nuestro país y, también, por todo lo vivido en la gran Ruta Libertadora.

Como hace 201 años nuestros libertadores y libertadoras dieron la vida misma y el alma entera para parir la Independencia, nuestro pueblo y sobre todo la juventud con suma conciencia histórica, gallardía latente y en tiempos de criminal bloqueo, continúa batallando y defendiendo la Independencia y la patria de Bolívar.

Que retumben las palabras del Comandante Supremo Hugo Chávez de aquel 24 de junio de 2012, celebrando la gloriosa Batalla de Carabobo desde el Patio de Honor de la Academia Militar de Caracas: “Tuya será la patria, muchacho, muchacha, tuya será la patria… Si guardas en tu pecho la luz de Carabobo y el rayo de Bolívar”.

INSTITUTO MUNICIPAL DE LA JUVENTUD CARACAS | CIUDAD CCS