Pluma acústica | Yayo "el Indio": la leyenda del coro
03/04/2025.- Hacer una semblanza que se acerque y/o haga justicia a la carrera musical de un personaje tan prolífero como Yayo "el Indio", se presenta como un gran reto. Como narrar en algunas líneas la vida profesional de un músico que grabó mucho más de mil canciones y decenas de discos, trabajando con cientos de orquestas y artistas en más de sesenta años de trayectoria.
Hoy haremos un vuelo rasante sobre el trabajo colosal de Yayo como corista y como solista, sabiendo que este enigmático e importante personaje merece un reconocimiento especial que honre su legado.
A Gabriel Eladio Peguero Vega su abuelo lo llamaba Yayo desde que nació aquel 18 de marzo de 1920 en el municipio Juana Díaz, Puerto Rico. El apodo de "Indio" viene de los rasgos físicos heredados de su abuela, una india taína. Su madre era puertorriqueña y su padre, un guitarrista y cantante aficionado oriundo de República Dominicana, de quien Yayo aprendió sus primeras lecciones musicales. La familia se mudó a Santo Domingo cuando Yayo tenía seis años. El Indio nunca estudió música formalmente. Sus grandes conocimientos sobre el canto los adquirió de forma empírica con ayuda de su propio padre y algunos profesores que la vida puso en su camino. Uno de sus primeros maestros fue el barítono Eduardo Brito, quien fuese su vecino por un tiempo mientras la familia vivió en Santo Domingo.
La carrera profesional de Yayo se puede dividir en etapas. En 1936, la familia vuelve a Puerto Rico y Yayo, casi de inmediato, comenzó a trabajar en la música con tan solo dieciséis años de edad. Lo hizo con la Orquesta Pilot. Allí hacía coros y realizaba dúos vocales con la gran cantante y activista por los derechos sociales Ruth Fernández. A partir de ese momento, comienza la primera etapa, de 1936 a 1943. En este período, integra las filas de diferentes agrupaciones boricuas como el Conjunto New While y la Orquesta Casino de Ponce, agrupación con la cual graba en 1941 su primer éxito, el bolero Bésame otra vez.
Etapa de consolidación internacional
En 1943, viaja a Nueva York por primera vez invitado por ejecutivos de la emisora CBS, la cual ofrecía una amplia programación transmitida a nivel internacional, con la idea de proveer esparcimiento e información a oyentes de diferentes partes del mundo, en especial a los soldados que se encontraban en los frentes de batalla durante la Segunda Guerra Mundial. Pensando en los soldados latinos, incluyeron en su programación al Quinteto de Celso Vega y Yayo sería el cantante; sin embargo, ellos no eran los únicos latinos que integraban el proyecto. En ese círculo de artistas como Néstor Mesta, Ramón Armengol, Pedro Vargas, entre otros, el Indio fue ganando gran prestigio por su poderosa y afinada voz, la misma que durante su niñez se vio afectada por una tartamudez que el canto sanó.
Luego de la Segunda Guerra Mundial, el quinteto se radica en La Habana, desde 1946 hasta 1948, año en que Yayo vuelve a Nueva York, contratado por Mundito Medina para presentarse en el Teatro Hispano, acompañado por la orquesta de Albero Socarrás, culminando así la segunda etapa con Celso Vega y comenzando la tercera, nuevamente en la Ciudad de los Rascacielos.
El corista de "todo el mundo"
Cierta noche ocurrió un hecho importante para el Indio. Se presentaba en el Hispano el gran Miguelito Valdés, quien invitó a Yayo a hacerle coro, tarea que realizó de manera formidable. A partir de ese momento, comenzó a ser muy solicitado por un gran número de orquestas y solistas de primer orden para realizar la labor de corista. Paralelamente, en 1959, crea su propia orquesta llamada Yayo el Indio y sus Caciques, con la cual se presentaba en importantes locales de la Gran Manzana.
En ese período de 1948 a 1971, participó en innumerables presentaciones y grabaciones como corista y como solista, no solo en Nueva York; también lo hizo en República Dominicana, Puerto Rico y México. Hizo llave con los coristas más relevantes de la música latina como Eliot Romero, Chivirico Dávila, Marcelino Guerra, Rudy Calzado, Justo Betancourt y Adalberto Santiago. Grabó coros en los discos más importantes de la llamada salsa, alcanzando un récord inigualable en esta tarea, que se mantiene hasta nuestros días. Esta fue, indudablemente, una de sus etapas más significativas.
Yayo el Indio y la Sonora Matancera
En enero de 1971, Yayo comienza una nueva etapa de gran importancia para su carrera, cuando ingresa a las filas de la legendaria Sonora Matancera, una de las agrupaciones más importantes en toda la historia de la música afrocaribeña. Se convierte en el vocalista que más tiempo duró con la icónica orquesta, con un récord de más de 23 años de trayectoria cumpliendo el rol de corista, así como de cantante principal en 44 canciones.
En 1994, culmina su etapa con la Sonora y regresa a su Puerto Rico natal, donde comienza a trabajar con la orquesta de César Concepción hasta el año 1997, cuando decide volver a Nueva York, donde falleció el 13 de diciembre del año 2000 a consecuencia de un infarto cardíaco.
Yayo el Indio fue uno de esos héroes casi anónimos que constituyeron los pilares fundamentales de nuestra historia musical afrocaribeña. Resulta imposible llegar a determinar el número de trabajos en los que participó, por lo que literalmente su legado se pierde de visa. Sus restos reposan en el Cementerio del Viejo San Juan, en Puerto Rico, junto a los del Inquieto Anacobero, el gran Daniel Santos, para quien, por cierto, Yayo hizo coros en varias oportunidades.
Kike Gavilán