Xin chào | Bukele patalea en el moribundo capitalismo

En esta cárcel maldita, donde reina la pobreza, no se castiga el delito, se castiga la pobreza.

 Roque Dalton

 

04/04/2025.- Lo que comienza mal, no es usual que termine de otra forma, y si no que se lo pregunten al presumido Nayib Bukele, quien aspiraba recientemente que Grok -la inteligencia artificial de la red social X- lo exaltara como el presidencial más popular del mundo, mientras que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sin aspaviento, agradeció el veredicto a su favor, ante ese singular concurso universal. Grok señaló al presidente del diminuto país centroamericano como un mandatario inconstitucional por su reelección en 2024! además lo tildó de dictador por erosionar normas democráticas y violar los derechos humanos de miles de ciudadanos salvadoreños y venezolanos.

El director general de Administración de la Deuda de la Oficina Nacional de Crédito, Marcial José Arenas, considera que la aventura del bitcoin por parte de Bukele no es más que un escalón adicional en la última fase del moribundo capitalismo mundial. Además, agregó que esa moneda virtual es emitida, no se sabe dónde ni por quien. La soberanía de esa nueva moneda radica en los hechos de una corporación bajo el seudónimo Satoshi Nakamoto.

En su perfil de la Fundación P2P, Nakamoto afirmó ser un varón de 37 años de edad residente en Japón, pero se especula que es poco probable que fuera japonés, debido a su perfecto uso del inglés y por el hecho de que el software bitcoin no está ni documentado ni etiquetado en japonés.

Los pobres como negocio

El ahora tristemente famoso Cecot (Centro de Confinamiento del Terrorismo), de El Salvador, inaugurado en enero de 2023, fue construido en siete meses por tres mil obreros, con la idea de encarcelar a cuarenta mil personas, para acabar con la delincuencia, un fenómeno que es producto de la crisis social del capitalismo, incluyendo a Estados Unidos, que hoy no puede esconder ante el mundo los millones de estadounidenses, sobre todo de jóvenes, que viven en las calles de importantes ciudades como Los Ángeles, Detroit, Chicago, Filadelfia o New York..., donde miles de personas fallecen diariamente, fulminados por el hambre y el fentanilo, entre otras drogas producidas en Estados Unidos. El fentanilo es un fármaco 100 veces más potente que la morfina y 50 veces más fuerte que la heroína como analgésico.

El Cecot es un verdadero campo de concentración, supuestamente para eliminar a las maras o pandillas que surgieron en Los Ángeles, integradas por pandillas centroamericanas, sobre todo de El Salvador, y que no es más que una consecuencia de la crisis social del capitalismo, de la cual no escapa la juventud estadounidense.

El fracaso del hoy moribundo capitalismo, en su propio centro del poder, es la demostración más fehaciente de que la represión policial y la construcción de cárceles no solucionan el problema de la pobreza, como se puede constatar en otros grandes países, como la República Popular de China, donde en los últimos 10 años han sido sacado de la pobreza nada menos que 800 millones de personas.

El clan Bukele

Aunque una avasallante campaña mediática nos vende al presidente de El Salvador, Nayig Bukele, como paladín de un novedoso sistema que es capaz de acabar con la pobreza, mediante la construcción de supercárceles para encerrar a miles de procesados, que al parecer son los causantes de la miseria y no precisamente consecuencia de ella. Como bien plantea la Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, es imposible que haya paz mientras haya pobreza, discriminación y exclusión.

El clan Bukele, creado por Armando Bukele, padre de Nayib, se metió por los palos, como se dice en hipismo cuando un caballo sorprende por las barandas para tomar la punta. Así lo hicieron los Bukele, una de las familias de los clanes árabes que se hicieron millonarios al calor de la ultraderecha salvadoreña, para luego aprovechar el noviciado político como partido del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), en una segunda etapa que no supo manejar.

Los Bukele, que ya habían trabajado con partidos de derecha, sabían que para los exguerrilleros del FMLN el cambio a partido político no sería fácil, por lo cual buscaron una rendija, a fin de colarse en la novicia divisa política para hacer de las suyas.

Desde 1994, el FMLN había logrado conquistar espacios legislativos y municipales, pero sin suficiente poder para completar los Acuerdos de Paz, mientras la derecha continuaba saqueando el país. En el año 2009, después de varios fracasos, los exguerrilleros logran alcanzar su primer gobierno, después de los acuerdos de Paz de 1992 con Mauricio Funes, una personalidad que no era miembro del frente, por lo cual el FMLN no logró el control total del gobierno, mientras el partido de Funes (Amigos de Mauricio) se reservaba los ministerios de Economía, Hacienda y la Compañía de Electricidad, mientras que  el independiente de izquierda Cambio Democrático se quedaba con el Banco Nacional de Reserva y el Ministerio de Medio Ambiente.

El partido efemilista logró la dirección de los ministerios de Educación, Seguridad, Relaciones Exteriores, Salud Pública, Justicia y Gobernación, mientras que Funes rechazaba trabajar con la empresa ALBA Petróleo, que le había propuesto el presidente Chávez. Para completar la jugada, cuando Manuel Zelaya fue depuesto por la CIA, el presidente salvadoreño hacía mutis, pero el FMLN condenaba la acción golpista.

A estas alturas, el clan árabe tenía suficientes kilómetros recorridos como para enganchar lo que buscaban, al contactar a uno de los pesados del FMLN, José Luis Merino, quien en la montaña había sido el comandante Ramiro Vásquez; era el perfecto contacto para controlar la campaña de 2004, cuando Shafick Handal fue el candidato de la izquierda con el joven Nayib como jefe de imagen.

El Grupo Alba como negocio

El sueño del padre de la criatura del cartel árabe se estaba convirtiendo en realidad, cuando Nayib da sus primeros pasos como alcalde de Nuevo Cuscatlán, mientras el acaudalado clan le ponía el guante al Grupo ALBA, para encargarse de la importación y comercialización de combustible venezolano. Con dos préstamos de esa empresa, la familia en cuestión adquirió el canal de señal abierta TVX y la empresa de publicidad Obermet S. A., que enseguida firmó contrato con el Ministerio de Turismo por 30 millones de dólares, entre otros sustanciosos negocios millonarios, suficientes para que el clan árabe se convirtiera en el grupo de mayor poder de El Salvador, que luego pasó a controlar la alcaldía de San Salvador, desde donde el pequeño de los Bukele saltaría al Palacio Nacional, tras las elecciones del primero de junio de 2019.

Según el presidente salvadoreño, todo lo que él hace como gobernante es obra de la mano de Dios, por eso no tiene que dar cuentas de sus actos y decisiones. De allí sus rituales como los mostrados durante el allanamiento del Parlamento en febrero del 2020, donde simuló un diálogo con Dios.

Pero lo cierto es que la paz no es solamente la ausencia de la guerra, sino también de la pobreza, el racismo, la discriminación. De allí, las luchas  de nuestros hermanos Augusto César Sandino, Francisco Morazán, Farabundo Martí, el poeta Roque Dalton, el santo Arnulfo Romero y los guerrilleros venezolanos Julio César Guzmán (padre e hijo), quienes entregaron sus vidas por la causa centroamericana.

Ángel Miguel Bastidas G.

Fuente de consulta:

Agencia EFE (27-03-2025). Portal Google.

Arenas, M. J. (2025).Conferencia en la Fundación Castillete, El Paraíso.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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