Bracho: Simulacro de aviones EEUU en Carcas no significa derrota
La especialista en Derecho Publico afirmó que el pueblo se mide ante un nuevo reto global
07/06/26.- En el contexto de los recientes acontecimientos en Venezuela después del 3 de enero, la nación se ha visto sacudida por una crisis sin precedentes que ha captado la atención mundial. La violación flagrante de la soberanía nacional, con ataques armados, buques de guerra, disparos, y una población indefensa y atemorizada, ha creado un escenario desgarrador. La incursión de fuerzas estadounidenses en territorio venezolano culminó en el secuestro del presidente Nicolás Maduro, un hecho impensable para muchos que marcó un antes y un después en el devenir político del país.
Ante estos hechos, la Dra. Ana Cristina Bracho, magíster en Derecho Público y Derecho Fundamental, visitó las instalaciónes del Diario Ciudad CCS, para una entrevista exclusiva transmitida por streaming en el programa “Cita con la Actualidad”, donde aborda los nuevos asedios que enfrenta la República, así como los desafíos en la política interna del país bolivariano y en el contexto geopolítico actual.

- Coméntenos sobre el supuesto simulacro realizado por fuerzas de Estados Unidos, en coordinación con el Comando Sur, en el espacio aéreo venezolano. ¿Qué lectura puede hacerse de este hecho?
-Nos encontramos en una nueva etapa de las relaciones con Estados Unidos, marcada por circunstancias derivadas de un hecho de fuerza. Este contexto surge tras el secuestro del presidente Nicolás Maduro y, posteriormente, se han restablecido, con esfuerzo, algunos canales de comunicación con el objetivo de preservar la paz y la estabilidad del país.
Este escenario abre un período distinto, en el que las reglas se han ido ajustando progresivamente, en línea con lo que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha señalado como la defensa de los intereses superiores de la República, bajo criterios de prudencia y responsabilidad.
-Sin embargo, este ejercicio ejecutado por fuerzas estadounidenses ha generado inquietud en parte de la ciudadanía, dando lugar a interrogantes y rumores como: ¿Venezuela se encamina a convertirse en el estado 51 de Estados Unidos? ¿Existe una nueva forma de intervención? ¿Qué está ocurriendo realmente?
-Es importante que comprendamos lo que diversos analistas ya han venido observando sobre la forma en que Washington se maneja durante esta gestión. Nos referimos a lo que se denomina el “trumpismo”, especialmente en el plano discursivo: una estrategia de Estados Unidos basada en la emisión de mensajes altamente confrontativos que buscan moldear la realidad a partir de sus propias afirmaciones.
"Nos encontramos en un contexto marcado por una retórica particularmente dura contra países como Irán y Cuba, así como por una evidente desconexión entre los pronunciamientos del gobierno estadounidense y los hechos concretos".
Guerra Cognitiva
Durante la entrevista fue inevitable abordar un tema particularmente sensible para los venezolanos, especialmente para los sectores vinculados al legado del comandante Chávez: la superioridad militar de Estados Unidos. Este asunto ha generado debate, sobre todo tras el ataque del 3 de enero, que dejó en evidencia una amplia ventaja no solo en poder bélico, sino también en desarrollo tecnológico. No obstante, más allá del plano militar convencional, existe un frente de confrontación permanente: la guerra cognitiva.
En ese sentido la especialista destacó la narrativa estadounidense ha generando desgaste psicológico en la población, enfatizando que Venezuela atraviesa por un momento crítico dentro del proceso de resistencia "No podemos reducir esta situación a un simulacro ni a los hechos del 3 de enero, el país arrastra, al menos desde 2015, una tensión acumulada producto de un trato desigual frente a una potencia que cuenta con uno de los ejércitos más poderosos del mundo, en ese contexto, es necesario plantearnos cuáles son nuestras verdaderas capacidades frente a una potencia nuclear"añadió.
Sobre el debate entre resistencia pacífica o confrontación directa, la especialista sostuvo que la resistencia adopta múltiples formas. Afirmó que el pueblo venezolano resiste mediante el trabajo, la organización y la defensa de su marco institucional y cultural.
Asimismo, destacó que el país ha atravesado diversas etapas de resistencia frente a sanciones y presiones externas, sin que ello excluya la posibilidad de replantear estrategias. “La resistencia ha sido una constante en la historia republicana”, agregó.
En cuanto al escenario político estadounidense, Bracho advirtió que las elecciones presidenciales podrían incidir en un aumento de las tensiones. Señaló que el contexto electoral, sumado a conflictos internacionales, podría traducirse en una mayor presión hacia Venezuela.
Elecciónes en EEUU podría escalar tensiónes
Ante planteamiento estuvimos conversando sobre las venideras elecciones presidenciales del país norteamericano, momento clave para la Casa Blanca y para Donald Trump, quien busca mantenerse en el poder o enfrentar una eventual salida definitiva. Sin embargo, los tiempos políticos juegan en contra. Trump, además, enfrenta acusaciones graves que añaden incertidumbre al panorama electoral, lo que podría generar un clima de mas tensión y una escalada de agresión contra Venezuela
En este contexto la especialsta en derecho publico subrayó que es importante recordar que Venezuela ha mantenido históricamente relaciones diplomáticas y comerciales con Estados Unidos. Incluso durante la fase más dura del bloqueo, se sostuvieron vínculos, principalmente en el ámbito petrolero. Este es el primer punto que debemos tener claro: Venezuela siempre ha mantenido relaciones comerciales con ese país.
"En segundo lugar, Donald Trump se encamina hacia las elecciones del próximo mes de noviembre en un contexto marcado por múltiples conflictos abiertos.
Respecto a la situación jurídica del presidente Nicolás Maduro, la abogada sostuvo que el caso refleja una crisis más amplia del derecho internacional. Recordó que diversas voces han alertado sobre el debilitamiento de los mecanismos multilaterales, evidenciado en conflictos recientes.
Indicó que la diplomacia de paz constituye una herramienta clave para garantizar la integridad del mandatario, aunque subrayó que el proceso judicial presenta inconsistencias, incluida la falta de pruebas sólidas por parte de la acusación.
"Ante esta realidad, la diplomacia de paz se consolida como una garantía fundamental para la preservación de la vida y la libertad del mandatario venezolano". Puntualizó
-En esta coyuntura que atraviesa el país ¿la aprobación de su defensa sería garantia de un pronto regreso del mandatario legítimo?
-En efecto, contamos con sistemas jurídicos muy diferentes. Venezuela busca garantizar los derechos del presidente a través de la asistencia consular y la defensa jurídica. Sin embargo, es necesario respetar los lapsos procesales del juicio. Como es sabido, la parte acusatoria carece de pruebas contundentes desde el momento en que se produce el presunto secuestro en los términos en que ocurrió.
-Ante la situación que se vive desde el pasado 3 de enero, que ha generado gran conmoción en la ciudadanía y opiniones encontradas, donde además destaca el señalamiento de una supuesta traición, ¿considera usted necesario, en este contexto, hacer un llamado a la unidad?
-Sí, absolutamente. Sin embargo, debemos recordar que el chavismo es un movimiento diverso, caracterizado por el debate permanente. A lo largo de su historia, ha discutido las ideas surgidas en cada etapa de gobierno. La gravedad de la situación actual y la velocidad con la que ocurren los acontecimientos pueden llevarnos a dejar de lado la forma en que debatimos propuestas, tanto del Comandante Chávez como del presidente Maduro. No obstante, el cuestionamiento no es algo nuevo dentro del chavismo; por el contrario, forma parte de su esencia, basada en la crítica y la autocrítica.
"El llamado a la unidad trasciende al chavismo".
El chavismo ha sido la principal fuerza política y el movimiento que ha gobernado Venezuela ininterrumpidamente desde 1999. Definido como un movimiento cívico-militar cuyos ideales estan orientados al socialismo y la visión bolivariana, siendo asi el partido que ha dominado las instituciones y la estructura del Estado.
- En este sentido se le consultó a la Dra. Bracho lo siguiente: ¿Cree que hay que procurar mantener la estructura chavista unidos?
- Si, se hace un llamado a todos los patriotas, en virtud de que contamos con un país que defender. Existe un sector minoritario de entreguistas que ha permitido que se llegue a esta situación; por lo tanto, es necesario nacionalizar el conflicto. Al mismo tiempo señaló que reconoce la importancia de la nueva Defensoría del Pueblo, así como el papel del chavismo.
-Es precisamente, lo que planteaba la presidenta (E) Delcy Rodríguez: ¿trascender los colores políticos, promover la unidad de todos los sectores más allá de las diferencias y fortalecer la cohesión para avanzar y consolidar el país que queremos?
-Sin duda, este es nuestro reto del momento historico, preservar la República.

Orden mundial y geopolítica
La especialista también analizó la transición hacia un orden multipolar, señalando que el modelo unipolar posterior a la Guerra Fría se encuentra en declive. En este escenario, advirtió sobre el debilitamiento de las instituciones multilaterales y el surgimiento de nuevas dinámicas de poder.
Sostuvo que, mientras prevalezca la lógica de la fuerza sobre el derecho, será difícil avanzar hacia estructuras internacionales más equitativas.
- ¿Cree que la nueva estructura sea diferente, que pueda ir en favor de los pueblos más vulnerables?
-Chávez lo plantea con claridad: por ello, el Comandante impulsa la recuperación de la OPEP, la CELAC y la UNASUR. Sin embargo, mientras la fuerza prevalezca sobre el derecho y la diplomacia, resulta inviable avanzar hacia escenarios de transformación profunda en estos organismos. En este contexto, la resistencia de Venezuela adquiere un papel clave.
En el ámbito de las relaciones internacionales, el Estado venezolano mantiene una defensa activa de su soberanía, lo que le permite a la nación bolivariana sostener relaciones diplomáticas con cualquier país. En ese contexto, mientras Estados Unidos realizaba un simulacro de evacuación, Venezuela desarrollaba maniobras conjuntas con fuerzas rusas.
Ante este contraste, Bracho insistió en que este tipo de acciones refleja una postura de resistencia. “Venezuela mantiene una posición soberana, busca preservar su espacio en la esfera internacional y defiende su frontera”. Asimismo, señaló que “acudir a La Haya y observar a una presidenta que inicia su gestión procurando fortalecer relaciones con el Caribe evidencia una estrategia de posicionamiento exterior”.
“Es precisamente allí donde se desmonta la narrativa de la Casa Blanca: la falsa ilusión de que Estados Unidos controla a Venezuela, algo totalmente alejado de la realidad. No olvidemos que quienes están en el gobierno siguen siendo chavistas”, sentenció.
- ¿Que recomendación le da a los ciudadanos para no dejarse avasallar por esa guerra sistematica y permanente?
-Lo primero es seguir haciendo las cosas como las estamos haciendo: encontrándonos en persona, asistiendo a nuestras asambleas, debatiendo, cuestionando y volviendo a la raíz de nuestro proceso.
-Volvamos a un Chávez en Aló Presidente: teórico, con marcador en mano, explicando que lo iban a acusar, que se aproximaba una guerra. Revisemos lo que ocurrió en Siria y en Libia; observemos el mundo, lo que está pasando en América Latina, y preguntémonos qué relación tiene con lo que ocurre hoy en Bolivia. Ese es el mundo real.
- ¿Considera que una diplomacia orientada a la paz permitirá preservar la soberanía y evitar un derramamiento de sangre?
-Confío en que la inteligencia y las condiciones actuales nos permitirán avanzar; la diplomacia de paz constituye una herramienta clave, y con la confianza que hemos demostrado, sabremos superar esta y futuras circunstancias.
El momento fue propicio para tocar u punto álgido, situción interna de EEUU donde los conflictos económicos y energéticos han elevado de forma significativa las tensiones globales, propiciando maniobras militares y bloqueos impulsados por Washintong. En particular, la crisis en Medio Oriente —marcada por el colapso del diálogo diplomático, ataques a instalaciones estratégicas y el cierre de rutas clave de hidrocarburos como el Estrecho de Ormuz— reconfigura el equilibrio de la economía mundial.
En este contexto, surge la interrogante: ¿puede la nación norteamericana propiciar un conflicto interno en Venezuela?
Al respecto, Bracho afirmó: “Estoy segura de que lograremos evitarlo, como lo hemos hecho desde 1998”. Subrayó que este tipo de escenarios no es nuevo, sino que se remonta a la llegada de Hugo Chávez al poder. “A lo largo de estos años hemos superado intentos de desestabilización, como golpes de Estado, paros petroleros y episodios de violencia interna”, señaló.
Bajo esta perspectiva, sostiene que la estrategia de Estados Unidos ha consistido, de manera sostenida, en promover condiciones que favorezcan un escenario de conflicto interno en el país.
Finalmente, la especialista instó a la población a fortalecer los espacios de encuentro, debate y formación crítica. Reiteró la importancia de comprender el contexto internacional y asumir una actitud activa frente a los desafíos actuales.
“Debemos resguardar también nuestra soberanía mental. El primer espacio que debemos proteger es el de nuestros pensamientos”, concluyó.
CARMEN ADRIANA DAZA / FOTOGRAFÍA: JESÚS CASTILLO / CIUDAD CCS
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