UEN Francisco Pimentel alberga a 328 familias en el centro de Caracas
Unas 842 personas reciben asistencia integral en este campamento transitorio
1/07/26.- Producto del doblete sísmico ocurrido en Venezuela el pasado 24 de junio, que afectó intensamente a la zona Centro Norte Costera, son muchas las familias que han visto afectadas sus viviendas producto del potente fenómeno telúrico.
Si bien el estado La Guaira resultó ser la entidad con mayor número de afectaciones, no obstante, en varias las parroquias de Caracas muchos de sus ciudadanos tuvieron que diriguirse a un campamento transitorio para resguardar su vida y la de sus familiares en un lugar seguro.
La Unidad Escolar Nacional, Francisco Pimentel, ubicada en las cercanías del sector conocido como Quinta Crespo, entre las avenidas oeste 16 y oeste 18, paralela a la Avenida Baralt, es uno de estos campamentos transitorios que el Gobierno venezolano ha habilitado, entre los más de 50 de su tipo, en Caracas, Miranda y La Guaira a fin de atender a los afectados por el cataclismo, donde se les ofrece resguardo temporal y atención médica integral mientras se evalúa la habitabilidad de sus viviendas.
“En este refugio se encuentran unas 328 familias, las cuales están conformadas por unas 842 personas aproximadamente, donde la mayoría, entre el 80 y 90%, son habitantes de las zonas aledañas”, informó el coronel Henry Cubillán, Gerente General de Control Aduanero y Tributario del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria, Seniat, ente encargado de ofrecer asistencia a quienes se encuentran en este recinto.
En ese mismo orden de ideas, acotó que a los albergados se les cubren todas sus necesidades básicas: agua, alimentación, psicología, servicio médico, baños, aseo personal y hasta recreación para los niños.
“A propósito de la atención médica, ayer tuvimos un caso, pero gracias a Dios salió sin problema; una persona sufrió un infarto, pero fue trasladado inmediatamente en horas de la madrugada, lo recibieron en el hospital y está ahorita estable”, destacó Cubillán.
Asimismo, comunicó que equipos de ingenieros evaluarán las estructuras de las edificaciones mediante un sistema de semáforo (rojo, amarillo y verde) para determinar cuándo las familias pueden regresar a sus hogares.
“Una vez que al refugiado se le evalúe su casa o apartamento, y las mismas presenten condiciones de habitabilidad, se mudan inmediatamente. Si no, ellos van a permanecer aquí hasta que el semáforo lo indique”, destacó.
En ese sentido, “si sale el color rojo, la vivienda es inhabitable. Si salen en amarillo, significa que son reparables, se les va a garantizar que su vivienda quede perfectamente habitable y se muda", explicó.
Por su parte, Bryan Balza, trabajador del Seniat quien funge como voluntario en las labores de ayuda que se llevan a cabo en el lugar, detalló que se han adaptado unos 7 salones de la escuela con 12 literas dotadas de sábanas, cobijas, almohadas y ventiladores para guarecer a unas 24 personas por aula.
Oyendo a los refugiados
La señora, Yesneida Castro, habitante del apartamento 1A de la pensión Mayorca, expresó que en la edifición donde vive se agrietó todo, se cayó la nevera, los gabinetes se vinieron abajo, las vajillas se quebraron.
“En el departamento 1 hubo grietas muchas grietas. Me vine a este sitio al día siguiente del doble terremoto, es decir la madrugada del jueves, acá nos han tratado muy bien. Logicamente al llegar no teníamos donde dormir porque estas son las instalaciones de un centro educativo, pero ya contamos con camas literas, alimentación”, relató.
De igual modo, Génesis Espinoza, quien se encuentra hospedada de manera transitoria en el local manifestó:
"Vivo en las Residencias la Concordia; por donde está el Liceo Teresa Carreño, cercano a este instituto educativo. Allí estaba cuando ocurrió el terremoto, todo se estremeció y las paredes presentan muchas grietas, por lo que decidí venirme junto a mi familia para acá, donde me siento más segura. Tengo una hernia discal y se lo hice saber al personal del servicio médico".
Solidaridad vecinal
Cabe destacar, que mientras las autoridades se encargaron de asistir a los damnificados, fueron los vecinos de la Francisco Pimentel quienes se encargaron de suplir todo tipo de ayuda, tales como agua, alimentación, etc., como una muestra de la solidaridad que caracteriza al venezolano en momentos en que el doble sismo ha deajado tantas afectaciones.
FIDEL ANTILLANO / FOTOGRAFÍA: VLADIMIR MÉNDEZ / CIUDAD CCS
Compartir













