Chacín: "La batalla por la verdad no es un eslogan, es un compromiso"
Celebramos los 17 años de la Fundación para la Comunicación Popular CCS
02/08/26.- Celebrar un aniversario más en el ejercicio de la comunicación nunca es un hecho neutro ni un simple protocolo de calendario. En la Caracas que respira, que exige y que se debate a diario, cada cumpleaños de la Fundación para la Comunicación Popular CCS entraña una terca declaración de principios.
El próximo 8 de agosto la Fundación arriba a sus 17 años de historia, consolidada como una aliada incondicional del pueblo y ratificando el compromiso histórico de continuar potenciando la voz de las comunidades organizadas. En esta oportunidad, la fecha no solo marca el peso del camino andado en la batalla comunicacional, sino el punto de quiebre hacia un cambio: la transición orgánica hacia una plataforma multimedia que refresca su imagen e integra nuevos lenguajes.
Para entender el alcance de esta reestructuración en el marco de la celebración de nuestro aniversario, conversamos con Mercedes Chacín, presidenta de la Fundación, quien abordó con la contundencia de siempre la responsabilidad ética frente a la verdad, los desafíos de la nueva narrativa audiovisual y el compromiso intacto con el poder popular.
—Mercedes, la Fundación llega a este aniversario en medio de una transformación profunda de su estructura e imagen. Mirando en perspectiva la batalla comunicacional histórica que ha librado la institución, ¿Qué significa dar este salto en este preciso momento?
—Nosotros no estamos cambiando de imagen por una moda estética ni por un capricho de diseño. La Fundación para la Comunicación Popular CCS nace y se sostiene en el calor de una pelea histórica contra la hegemonía del relato desinformador. Cumplir años no es para mirarnos el ombligo ni para instalarnos en la complacencia de lo que ya hicimos; es para tomar impulso. Dar el salto a una estructura multimedia es responder a la exigencia del presente. La batalla comunicacional de hoy se da en las redes, en el video, en el formato sonoro, en la rapidez del clip pero sin perder la profundidad del análisis. Nos transformamos para seguir siendo útiles, para que la voz de la comunidad no se quede rezagada frente a las lógicas del algoritmo.
—En un ecosistema digital saturado de inmediatez, posverdad y contenidos efímeros, ¿Dónde queda el rigor del oficio? ¿Cuál es la responsabilidad del periodismo con la verdad?
—La responsabilidad del periodismo con la verdad es innegociable, independientemente de la plataforma en la que publiques. Un video en TikTok o un episodio de podcast no son patente de corso para la ligereza o la mentira. La verdad no es una etiqueta ni un eslogan institucional; es el compromiso ético diario con la gente que nos lee, nos escucha y nos ve. Frente a la guerra de manipulación que sufre el país desde hace décadas, nuestra respuesta tiene que ser el contraste, la verificación, el periodismo de calle que le pone rostro a la realidad. Cambiamos la fachada, multiplicamos las ventanas audiovisuales, pero la médula sigue siendo la misma: contar lo que pasa con rigor, con valentía y con lealtad absoluta a los sectores populares.
—Ciudad CCS pasa formalmente de ser una redacción centrada en la web a convertirse en una plataforma multimedia integral. ¿Cómo se traduce ese cambio en la práctica para la redacción y para la audiencia?
—Implica un cambio cultural interno feroz y hermoso a la vez. No se trata solo de que la web tenga una interfaz nueva; se trata de concebir la noticia desde múltiples dimensiones. El reportero que va a la calle ya no solo trae la libreta o el texto para el portal: trae el audio para el podcast, la imagen en movimiento para la cobertura en vivo y la mirada crítica para la nota de fondo. Para la audiencia significa que Ciudad CCS y la Fundación ya no son solo un espacio de lectura, sino un ecosistema donde pueden ver, escuchar y participar en tiempo real de la vida de la ciudad. Estamos democratizando aún más el acceso a la información mediante formatos accesibles, dinámicos y directo a la mano de la gente.
—¿Qué mensaje le envía la Fundación a las comunidades y a los lectores que han acompañado este proyecto a lo largo de los años?
—Que esta casa sigue siendo suya. Esta nueva plataforma multimedia se construyó para amplificar las luchas, las propuestas, la cultura y la dignidad del pueblo trabajador. A los que han estado desde el primer día les decimos que la esencia no se diluye; al contrario, se fortalece. La Fundación para la Comunicación Popular CCS cumple años renovando su pacto con la ciudad: seguir estando allí donde la noticia quema, donde el pueblo produce y resiste, demostrando que la verdad siempre encuentra la manera de abrirse paso.
En tiempos en los que el ruido informativo petenden instalar la incertidumbre en el tejido social, la propuesta de la Fundación para la Comunicación Popular CCS se reafirma en el ejercicios estricto del periodismo responsable.
Asumir la ética comunicacional no es una postura teórica sino un antídoto certero contra el caos que intetan instalar para sofocar la memoria y la tranquilidad de los venezolanos. Al abrir las puertas de esta nueva era multimedia, la institución renueva su compromiso con el pueblo bajo un principio que no admite medias tintas: llevar la verdad por todo el medio.
SABINA DI MURO/FOTOGRAFÍA: VLADIMIR MÉNDEZ
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