Historia viva | Los comecuentos rumiantes
Por Aldemaro Barrios Romero
05/08/2026.- Un artículo titulado "Nueva realpolitik y discurso", del profesor y periodista Antonio Núñez Aldazoro —publicado en el diario venezolano Últimas Noticias—, generó un oportuno análisis sobre el discurso mediático actual. En este panorama se libra una verdadera guerra de disparos informativos y desinformativos en la que pudiéramos salir heridos tanto los enemigos de la Revolución Bolivariana como quienes la defendemos. Por ello, Núñez Aldazoro convoca a una alerta temprana con una locución de advertencia: "Ojo con eso".
Casualmente, cuando leí ese trabajo, publicado el 31 de julio de 2026, me ocupaba de un ejercicio "terapéutico": diseccionar las matrices negativas (disparos desinformativos) contra el bolivarianismo venezolano que la revista Time difundió a propósito de una entrevista a la presidenta Delcy Rodríguez, junto a un reportaje, publicado el 30 de julio, titulado "Cómo Delcy Rodríguez pasó de ser leal a Maduro a representante de Trump".
En esa "cirugía" al discurso de Time, encontré algunas matrices que los gobiernos de Estados Unidos y sectores de la oposición venezolana han tratado de posicionar en el imaginario público para calificar al Estado venezolano como fallido desde el año 2000 o antes. Entre ellas, afirman que el bolivarianismo o chavismo es "uno de los sistemas políticos más implacables del mundo". Pero hay otras que, ¡sorpresa!, son repetidas por algunos opinadores de origen chavista, como esta: "Venezuela es un Estado vasallo de facto".
Las opiniones críticas a la gestión de Rodríguez van desde las más edulcoradas —que sostienen que se trata de una administración gestionada con soberanía limitada y bajo las directrices de los Estados Unidos— hasta otras más ácidas, como la que señala que el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, recibe órdenes de Marco Rubio para reunirse con extremistas opositores como Dinorah Figuera, aliada de Juan Guaidó en tiempos de su fantasioso interinato.
En fin, vistos los hechos, pasemos a los alegatos, recordando una frase clásica atribuida a Sócrates: "Las mentes brillantes discuten ideas, las mentes promedio discuten eventos, las mentes débiles discuten sobre personas". Apelo al filósofo griego porque el ataque a las personas alude a la andanada de chismes, maledicencias, rumores y superficialidades, un caldo de cultivo que los enemigos del bolivarianismo promueven para, en medio de los efectos emocionales del terremoto, intentar fracturar al proceso. Esto ya ocurrió con los patriotas tras el terremoto de 1812, en tiempos en que la Iglesia monárquica y los realistas generaron un caos institucional y social.
No se trata de meter la cabeza en la tierra como el avestruz —porque las órdenes ejecutivas del Departamento de Estado y del Tesoro son evidentes—, sino de comprender las causas y pensar con cabeza fría sobre la base de una realidad trágica, que nos dará margen para encontrar soluciones con creatividad e iniciativa, en vez de rumiar el mensaje negativo. Pensemos por un momento que la historia nos ha reivindicado y que debemos ser consecuentes con los postulados de emancipación que Bolívar y Chávez nos legaron. Otros tiempos vendrán; por ahora, dejemos de comer cuentos y discutamos las ideas para la recuperación, el reagrupamiento y el debate después de la batalla del 3 de enero y el terremoto.
Etiquetas
Compartir













