Abuelos piden “mano dura” para que cumplan con exoneración del pasaje
Adultos mayores exponen sus quejas sobre el trato que reciben en las camionetas
13/08/26.- El pasado primero de agosto entró en vigencia el aumento de pasaje de acuerdo a lo estipulado en la gaceta oficial n.º 43.335 del primero de marzo, la cual fijó la tarifa mínima en 186,66 bolívares; sin embargo, se redondeó a 190 bolívares, el equivalente a 0,25 dólares según la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV). En la disposición legal existe una tarifa preferencial mediante la cual los estudiantes pagan 50% del pasaje y los adultos mayores son exonerados.
Al respecto, el equipo reporteril de Ciudad CCS salió a recorrer la avenida Baralt y las inmediaciones de Capitolio, con el objetivo de pulsar la opinión de los usuarios adultos y adultos mayores sobre el cumplimiento de la normativa y cuál es el trato que reciben de los choferes y los que cobran el pasaje al abordar las unidades de las líneas que circulan en la ciudad capital.
Las personas consultadas coinciden en que debe existir mayor conciencia y mejor trato a quienes trabajaron toda su vida para contribuir al crecimiento del país. También hacen un llamado a las autoridades del Ministerio de Transporte, la Alcaldía de Caracas y demás entes que tengan competencia en poner “mano dura”, para monitorear el cumplimiento de las leyes y mejorar la atención en las unidades.
Los viejitos alzan su voz por un trato digno
Para el señor José Álvarez, el tema adquiere un matiz distinto al monetario, ya que en su opinión es una cuestión de principios y humanidad; no solo se trata de lo monetario, ni tampoco de cumplimiento obligatorio de la normativa establecida en gaceta, sino que va mucho más allá.
“Es una cuestión muy personal; cuando les doy el billetico de 20 bolívares, algunos lo agarran y lo batuquean con furia, otros me dicen: ‘Déjelo así, viejito'. Por eso para mí es una cuestión de conciencia y valores”.
El adulto mayor también nos comenta que en las horas pico, los conductores montan tanta gente, que casi no queda ni espacio ni para moverse o respirar. Además, algunas de las unidades, por no decir que la mayoría, están en malas condiciones: los asientos rotos, sucias, con las ventanas dañadas y pare usted de contar.
“El servicio no es agradable, los asientos están muy pegaditos, ya que le hacen modificaciones para meter más pasajeros y el que se perjudica es uno”.
Para finalizar, Álvarez envió un mensaje a los entes que regulan la prestación del servicio para que fiscalicen de sorpresa o hagan operativos de improvisto y así puedan tomar los correctivos pertinentes. Reconoce que el gobierno nacional y local adelanta acciones para que la ciudad cuente con un mejor servicio de transporte.
Entretanto, Yuly Reyes, oriunda de la parroquia Altagracia, manifestó que la cosa debe ser pareja, "es decir, como usuarios debemos entender que tanto los choferes como los avances que prestan el servicio de traslado están trabajando para subsistir. Sin embargo, hace falta que inviertan en el mantenimiento de las camionetas; las líneas deberían prestar mayor atención a esta problemática. Ellos salen a trabajar para mantener sus familias, eso lo entendemos, pero también es importante mantener las unidades en mejor estado, para prestar un mejor servicio a los usuarios”.
Por otro lado, los conductores y, en particular, los jóvenes colectores tienen que mostrar más empatía y respeto hacia los pasajeros, en especial hacia los viejitos, ya que son personas vulnerables por su avanzada edad y es más frecuente observar los malos tratos hacia ellos en las unidades.
Para concluir, Reyes exhortó a las autoridades locales, que son las más cercanas al pueblo caraqueño, a estar vigilantes y monitorear las denuncias de los adultos y adultas mayores, ya que inclusive han circulado videos por redes sociales en los que los mismos usuarios reclaman por estos actos inhumanos contra este sector de la sociedad.
“Todos debemos protegerlos; si vemos que algún chofer o colector se come la luz con ellos, no hay que quedarse callado, porque en algún momento a nosotros también nos va a tocar”, sentenció.
A su vez, Judith Camargo, quien reside en los Valles del Tuy, pero todos los días sube a Caracas a trabajar, denuncia que en esta zona no se respetan ninguna de las tarifas publicadas en la gaceta oficial y estas líneas que la trasladan desde el sector donde vive hasta el terminal del Nuevo Circo cobran a dólar paralelo sin ningún tipo de supervisión o control.
“No sé qué le pasa al ministro de Transporte y a los que son responsables de que se cumplan las leyes, porque allá en los Valles del Tuy no respetan el pasaje preferencial de los viejitos”.
Camargo nos comenta que actualmente gasta en pasaje diariamente 1820 bolívares y que le pega en el bolsillo, pero debe salir a trabajar. Además, le resulta incomprensible que los conductores aleguen que no tienen gasolina o cualquier cosa para justificar el cobro excesivo.
“Yo les hago un llamado para que le pongan ‘mano dura' a esta situación que nos afecta a todas las personas que tenemos que trasladarnos a Caracas diariamente”, concluyó.
Hablan los transportistas que cumplen la medida
Entre el baruyo de una de las esquinas de Capitolio, encontramos a Fredy Morales habitante de la parroquia La Pastora y quien es fiscal en la parada de las camionetas que van desde la Av. Baralt hasta Mecedores desde hace 42 años, y nos comentó que siempre los "viejitos" han tenido que exigir el respeto a la tarifa preferencial o en la actualidad la exoneración en el cobro del pasaje, como lo dice la gaceta.
“Siempre hay algún agremiado de las líneas que trabajan en esta zona que no quiere montar a los adultos mayores, pasan de largo y si pagan la mitad ponen su cara”.
En este sentido, Morales opina que los transportistas deben regirse por lo que dicta la gaceta, ya que es una normativa legal que no está de adorno; se debe acatar lo que allí se estableció. También, como adulto mayor con 75 años de edad, considera que es una falta de consideración y valor hacia estos ciudadanos.
Yo siempre les digo: no se metan en problemas, ustedes tienen sus madres que son abuelas, sus tías y tíos, que son adultos mayores. Ustedes también van a llegar a esta edad”.
Entre tanto, José Da Silva, directivo de la línea “Sociedad Civil Colinas de Bello Monte”, en las inmediaciones del Terminal Urbano de Río Tuy, con casi 20 años funcionando en el lugar, expresó que la mayoría de los conductores de las 17 líneas que prestan el servicio respetan lo estipulado en la gaceta oficial del pasado 1 de agosto.
Asimismo, indicó que si alguna unidad incumple con la normativa, la estación cuenta con una oficina, en donde los usuarios pueden realizar sus reclamos y suministrar los datos del vehículo, para que posteriormente sean abordados por las autoridades y se proceda a establecer una sanción o se les refiera a la Oficina Municipal de Convivencia Ciudadana de la Alcaldía de Caracas, ubicada en la parroquia Catedral, para recibir un taller de concientización sobre el tema.
"Una vez, un ciudadano hizo una denuncia y 70 agremiados fuimos al taller de concientización en la sede de convivencia ciudadana de la Alcaldía; esa charla fue muy útil y mejoró la atención a los adultos mayores y estudiantes".
Para finalizar, Da Silva hizo un llamado a los demás conductores de la ciudad capital a realizar el taller, que de alguna manera impactará positivamente y dará visión en la prestación de un mejor servicio a los pasajeros. Además de darles un trato amable, porque podrían ser el papá, la mamá y la abuelita o abuelito de cada uno de ellos. También instó a respetar la tarifa preferencial para los estudiantes: “Todos tenemos hijos, sobrinos y hasta nietos”, puntualizó.
ROXIBEL LAIRET / FOTOGRAFÍA: ENRIQUE HERNÁNDEZ / CIUDAD CCS
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