Malú Rengifo: influencers insisten en dar la imagen de Estado Fallido
La periodista analizó el papel de estos personajes sobre el 3 de enero y los terremotos
14/08/26.- Uno de los elementos surgidos durante y después de los dos terremotos ocurridos en Venezuela el pasado 24 de junio fue el impacto emocional generado tanto en las personas que de manera directa sufrieron los embates del evento telúrico, como en la opinión pública nacional e internacional.
Buena parte de ese impacto estuvo influenciado por el excesivo flujo de informaciòn, tanto oficial como de particulares, pero en especial por la gran cantidad de información falsa, tergiversada y manipulada (fake news) emitida por los llamados "influencers" para generar dolor, desesperanza y una matriz de opinión negativa hacia los organismos del Estado dedicados a la búsqueda, salvamento y asistencia a las víctimas.
A esta situación se suma el efecto causado en la población el secuestro el pasado 3 de enero del presidente de la República, Nicolás Maduro, y la primera dama, Cilia Flores, por fuerzas militares de Estados Unidos, situació en la que también las "fake news" estuvieron a la orden del día.
En esta oportunidad, Cita con la actualidad logró entrevistar a la periodista, artista popular y escritora Malú Rengifo para conocer detalles de este proceso comunicacional durante ambos eventos que cambiaron la vida de los venezolanos.
— ¿Cómo evalúas tú, en primera instancia, este impacto que ha tenido en nosotros, en todos, en todo nuestro pueblo, estos dos hechos históricos lamentables por supuesto que hemos tenido que presenciar?
— Bueno, vamos a comenzar por el 3 de enero, ¿no? Un hecho yo diría que inédito, una cosa que, bueno, y en el país inédito, pero yo creo que incluso en el mundo por las características de forma como fue, el hecho de que somos un país pacífico, que no hemos cometido una afrenta contra nadie, nosotros no hemos atentado contra otro país o declarar una guerra que de alguna manera pudiera justificar una acción tan agresiva, eso no ha ocurrido.
— La huella que este 3 de enero dejó sobre la población, yo creo que tardaremos muchísimo tiempo en poder dimensionarla adecuadamente. Ya tenemos una idea, ya hemos visto bastantes de las consecuencias, ¿no? psicológicas, emocionales, la población tal vez la que está más hacia el interior del país que no fue directamente afectada, que no escucharon las bombas o que no conocieron a alguien que estuviese que haya estado en los lugares afectados, de pronto no tienen una idea tan cercana o de pronto no se sienten tan íntimamente heridos, aunque sí hay una indignación, una tristeza, una sensación de violación.
— Sí, porque fíjate que los que realizaron este acto, esperaban que saliera el pueblo venezolano a celebrar en las calles el secuestro a nuestro presidente, que ellos no lo llaman secuestro. Entonces, les salió el boomerang, o sea, se les regresó, les salió al revés. No hubo esas manifestaciones de venezolanos en ninguna calle de Venezuela que haya felicitado estas acciones, que haya celebrado estas acciones cobardes y criminales que... Realizaron estos poderes.
Al ser consultada sobre el modo en que se manejó lo ocurrido el 3 de enero, especialmente por intermedio de las redes sociales, la entrevistada consideró que hubo mucha insensibilidad en el manejo de la información.
"La gente que hace comunicación a través de las redes sociales tendría que ser muy responsable de lo que hace, pero es muy evidente que mucha de esta gente muy famosa que produce estos contenidos y que aborda el tema político, lo hace de manera irresponsable, cizañera, inventan, tergiversan. Yo recuerdo que posterior al 3 de enero las expresiones de vileza, de odio, sobre todo de gente fuera. Porque yo creo que hay que no haber escuchado esas detonaciones para tener el guáramo, por decirlo de alguna manera. Una insensibilidad terrible", aseveró.
Rengifo denunció además que "estos medios que nos adversan y que manejan la información, sabemos que en laboratorios y bueno, todo el montaje que hacen. Ellos no catalogaron este hecho como un secuestro a un presidente de la República, un presidente constitucional (...) lo catalogaron como una captura y no hay pruebas, no hay pruebas de que nuestro presidente, o sea, ¿dónde están las pruebas de los hechos, de los delitos que ha cometido el presidente de la República, Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro y su primera dama?".
Asimismo, la comunicadora complementó la denuncia con la siguiente afirmación: "la comunicación puede ser una herramienta o podemos llamarla un arma y evidentemente estas personas enemigas del país la utilizan como un arma. Ellos están muy claros, no sé si individualmente son lo suficientemente inteligentes o formados para saber ellos mismos construir discursos, pero evidentemente hay alguien más arriba, hay una organización, algo que da las órdenes más arriba, que sí construyen estos discursos, que arman las narrativas, y razonablemente no van a decir jamás que está secuestrado porque, si bien esta es la realidad, no les conviene posicionar esta palabra, les conviene hablar de captura, les conviene sostener la versión de que es un criminal, no de que es el presidente de un país, mucho menos de que tiene inmunidad diplomática.
— ¿Dónde queda la responsabilidad de tantas personas que quieren ser periodistas, o sea, que sueñan con que son periodistas y comunican porque hoy en día hay mucha libertad? Hasta dónde llega esa libertad?
— Sí, bueno yo pasé por una escuela de comunicación y sin embargo he sido defensora siempre de la comunicación popular. A mí me parece que es sumamente válido, necesario, útil que el pueblo se empodere y que haya gente que haya pasado o no haya pasado por una escuela de periodismo, de comunicación haga comunicación es necesario, es útil. De hecho, este espacio, la Fundación para la Comunicación Popular, ha incentivado eso durante un montón de tiempo, pero si tiene que haber una ética, una responsabilidad, no puede ser que por el hecho de que tú tengas unos cuantos equipitos, de que tengas una gente que te grabe y que ya tú te sientas en la libertad de decir lo que sea, porque todo lo que uno dice tiene una consecuencia. Cuando uno sale en una pantalla automáticamente quien te está viendo ya te ve como una figura de autoridad, como una figura a seguir para bien o para mal, por eso todo el monopolio de lo que estamos hablando comunicacional lo llamaron influencer.
Continuando con el tema de la guerra mediática, la especialista coincidió con la tesis sobre una campaña muy bien diseñada desde laboratorios comunicacionales de la derecha para mantener un ataque constante contra un gobierno que no avala las perversiones del modelo capitalista
— ¿Por qué atacan tanto a Venezuela? ¿Por qué lo hacen?
— Bueno, porque la comunicación es un arma de guerra. O sea, así, de plano, no hay otra explicación. Es muy poderosa y ellos lo saben. Te voy a hablar primero desde la perspectiva de los usuarios y de las personas que experimentamos estas dos experiencias de las que estamos hablando hoy. Resulta que entonces no hay solamente que sobrellevar unas bombas o sobrellevar el impacto de un terremoto sino encima tenemos que blindar la mente y blindar el cuerpo, el estómago, qué se yo, ante los ataques discursivos de estas personas. Tenemos que tratar de soltar el teléfono, no estar tan al pendiente porque tenemos que tener conciencia de que esos escenarios van a ser el caldo de cultivo para todo un despliegue mediático, cuya intención no es la de informar, cuya intención es la de desinformar, la de hacernos sentir peor, de bajarnos la moral, de ponernos en contra de quienes son las únicas personas que resulta que están atendiendo o cuidando que la situación no se salga de las manos, o sea, peor para nosotros.
En ese contexto, Rengifo insistió en que lo posterior al evento telúrico fue centrado por la mayoría de los influencers en la incapacidad y negligencia del Estado para acometer acciones efectivas.
"Primero, que generaron esta matriz de que el Estado no reaccionó a tiempo, no reaccionó rápidamente para ir a los rescates, mandar a las brigadas, estar allí en el espacio donde sucedió la peor tragedia. Claro, entonces además ahora resulta que los rescatistas tienen que convertirse también en influencers o las fuerzas de seguridad tienen que estar transmitiendo como si esto fuese, no sé, un show. Afuera la gente lo que escucha es que el Estado no hizo nada, qué va a estar una persona que está yendo a rescatar a una gente grabándose y haciendo un TikTok para desmentir lo que están diciendo estos otros. Esa gente lo que estaba era trabajando y trabajando desde el primer instante. Además, sabemos, hemos sabido con el tiempo, que hubo afectaciones en cuarteles, en espacios de la policía, de los mismos rescatadores. Los bomberos en La Guaira también fueron afectados. Entonces el nivel de debilidad, imagínate esa pobre gente que perdió familias también. Vimos gente, efectivos bomberos diciendo 'mi esposa está por ahí tapiada y que estoy aquí rescatándose'. Sí, es como si quisieran imponer una opinión, una matriz de que no estamos lidiando con, o sea, a esos seres humanos no los afecta absolutamente nada, tienen que estar prestos para una situación que te agarra al imprevisto, al improviso, obviamente, un terremoto. Entonces, ¿cómo construyen? Y en cuestión de microsegundos, construyen una narrativa en contra del país, en contra de las autoridades, para posicionar un Estado fallido".
Asimismo, la comunicadora formuló una interrogante para a su vez dar una explicación sobre cómo actúan muchos influencers en las redes sociales en su papel de operadores polìticos y el peso de sus mensajes, a pesar del documental publicado recientemente en el que se relata de manera objetiva lo que ocurrió en la campaña de desinformación.
"¿Por qué cala tan rápidamente ese mensaje en contra, ese mensaje negativo? Bueno, cala tan rápidamente porque esto es un asunto que tiene desde 1999 una guerra que tiene andando desde entonces. Entonces ya hay mucha gente a la que no le importa la verdad. Hay mucha gente a la que lo que le importa es una verdad o una versión que encaje o que coincida con esa visión que tienen de Venezuela como un estado fallido, como un país que no sirve, que vale menos, qué sé yo. Ya no importa lo que nosotros digamos, no importa cuántas imágenes mostremos, no importa quiénes entrevistemos, no importa nada, eso hay gente que no lo va a creer porque no quiere".
— Claro, pero ya está hecho el daño.
— Sí, claro. Ya está hecho el daño, porque aunque los medios públicos saquen infinidad de veces este documental ya el daño está hecho en la población, ya ese mensaje caló, ¿cómo combatir eso? Es difícil, la posverdad es muy difícil combatirla, por esto que dices ya el daño está hecho, ya la semillita está aquí, por eso es que está todo el tiempo como tan pilas y tan blindado yo creo que fortalecer muchísimo la conciencia, el corazón ser muy inteligentes y siempre preguntarnos a quien le conviene esto que se está diciendo correcto hay gente incautos que creen que esos discursos son por el bien, no, ellos dicen la verdad por el bien del país porque quieren lo mejor eso es mentira, no es por el bien.
— ¿Tiene que ver eso con una formación política propia? ¿De cómo asumes el mensaje?
— Yo no sé si exactamente una formación política, que sí pero creo que Creo que es más un asunto de una formación crítica general de todo. O sea, no puede ser que haya gente tan incauta que se crea las cosas más insólitas. Fíjate que atacan a la misión vivienda entonces vemos con estadísticas sabemos que el 93% de las viviendas que se cayeron que cayeron los edificios que lo vemos en los videos son edificios, son construcciones que tienen piscinas, que tienen ciertos elementos, ciertas características que sabemos que no se trata de la misión vivienda. Claro, cosas privadas, hoteles, además de edificaciones... Notablemente bien hechas y con mucho tiempo, aparentemente bien hechas, robustas, exacto aparentemente bien hechas, robustas y no importa cuántos japoneses, cuántos profesionales extranjeros vengan y nos expliquen mil veces lo que ocurrió fue un evento que realmente no tiene precedentes fueron dos, fueron seguidos uno al otro lo que quiere decir que los movimientos se mezclaron la fuerza de ambos movimientos fue tal el terreno era de ciertas características no importa cuantas explicaciones nos den todos estos profesionales hay gente para la que la verdad es la otra porque no quieren reconocer que en realidad fuimos víctimas de un evento terrible del cual no tiene culpa nadie.
— ¿De dónde salen estos personajes que siempre son los mismos que vemos en las redes atacando a Venezuela?
— Son venezolanos, muchos viven en el exterior y atacan a nuestro país, y eso cala y además que hiere la diplomacia de paz que mantiene el Estado, que mantiene las instituciones, que mantiene nuestra presidenta Delcy Rodríguez, que sabemos que es muy delicada la situación en la que estamos actualmente.
— Pero, ¿de dónde salen estos personajes que siempre vemos?
— Bueno, yo pienso que hay muchos billeticos de por medio. Hay gente que además de la que se sabe, con pruebas de que es pagada, hay otras que aspiran a hacerlo también, pero hace un tiempo vi una película que, para mí, describe muy bien el tipo de personaje del que hablamos, te va a dar risa: vi Pinocho.
SABINA DI MURO / REINALDO J. LINARES A.
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