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Acuerdo energético firmado con EEUU fue aprobado por mayoría en la AN

Jorge Rodríguez enfatizó en la pregunta “¿A quién sirve ese petróleo bajo tierra?”

Se proyectan $100.000 millones en capital extranjero y un retorno fiscal de $209.000 millones.


01/09/26.-
En una jornada parlamentaria extraordinaria, la Asamblea Nacional aprobó por mayoría calificada el Acuerdo en Respaldo al Convenio Energético Bilateral entre la República Bolivariana de Venezuela y el Gobierno de los Estados Unidos.

La sesión de este martes arrancó fijando el tono institucional de la Plenaria: un aval parlamentario contundente a la diplomacia gubernamental que busca reactivar la industria de hidrocarburos en el país, atraer capital transnacional y captar ingresos extraordinarios para el fisco en el mediano y largo plazo.

Aclaratoria y el debate constitucional de Jorge Rodríguez

El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, tomó la palabra para precisar el alcance jurídico del punto en debate. Aclaró que el hemiciclo no se encontraba discutiendo formalmente el texto del contrato binacional, dado que este aún no ha sido consignado por las cancillerías e instancias ejecutivas de ambas naciones.

En su lugar, el acuerdo legislativo sirvió para respaldar políticamente el anuncio oficial del Gobierno Bolivariano de la alianza con EEUU y sentar posición doctrinaria frente al país.

Rodríguez fundamentó la viabilidad del proceso en el Artículo 12 de la Constitución de la República, ratificando que los yacimientos de hidrocarburos bajo el suelo y el lecho marino pertenecen inalienables e imprescriptibles a la República. Precisó además que la negociación no inventa esquemas ajenos a la legalidad nacional, sino que se apalanca de forma estricta en los Contratos de Participación Productiva (CPP) previstos en la reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos que el parlamento votó por unanimidad en enero pasado.

Bajo esta modalidad, Petróleos de Venezuela (PDVSA) se asocia con firmas transnacionales para operar en 17 campos estratégicos, incluyendo ocho bloques vírgenes (greenfield) en la Faja Petrolífera del Orinoco, garantizando regalías mínimas del 16 %, cifra sustancialmente superior al 1 % fijado en los contratos de la década de los 90.

Durante su discurso, el titular de la AN desestimó enfáticamente los cuestionamientos provenientes del exterior, por parte de figuras como Rafael Ramírez o Ricardo Hausmann, quienes cuestionan que el acuerdo alcnazado mantiene posturas contrarias al desarrollo de los recursos del país mientras el pueblo sufre los embates del bloqueo.

"¿A quién sirve ese petróleo debajo de la tierra? A los que quieren que la electricidad siga fallando, a los que quieren que no podamos construir los hospitales que queremos y necesitamos construir, a los que quieren que no construyamos más escuelas y a los que quieren que no paguemos salarios dignos... Vayan cayéndose de esa mata de mamón, porque lo que viene es producción petrolera a unos niveles nunca vistos".

El parlamentario reveló que, tras el anuncio del entendimiento con Washington, la atracción de inversiones se ha acelerado y las llamadas de corporaciones internacionales no han cesado. Explicó que actualmente se contemplan 50 contratos adicionales de este tipo en el horizonte inmediato, involucrando a firmas de origen europeo, asiático y del Medio Oriente que buscan sumarse a la dinámica extractiva en suelo venezolano.

En ese sentido, Rodríguez destacó el potencial de recuperación en áreas tradicionales como el estado Zulia, especificando que existen 12.000 millones de barriles en campos maduros del Lago de Maracaibo (volumen equivalente a las reservas totales de Nigeria) que podrán ser extraídos mediante la incorporación de tecnología de punta.

Asimismo, proyectó que el verdadero futuro de la industria radica en el gas natural y sus derivados petroquímicos, destacando acuerdos paralelos con firmas globales como British Petroleum, Shell, Trinidad y Tobago, y capitales cataríes que proyectan a Venezuela entre las principales reservas mundiales del recurso.

Detalles del proyecto y proyecciones

El diputado Miguel Pérez Abad asumió la presentación formal del Proyecto de Acuerdo, calificando la alianza como el hecho económico más relevante del último siglo en la industria energética venezolana.

Pérez Abad desglosó ante la Plenaria las metas técnicas y los flujos de inversión esperados, detallando que el plan prevé una inyección de capital privado extranjero de entre 100.000 y 110.000 millones de dólares en infraestructura de superficie. Este flujo financiero permitirá incrementar la extracción en 1,5 millones de barriles diarios de petróleo, lo que sumado a la capacidad actual llevaría la meta global de producción nacional hacia los 3 millones de barriles diarios a lo largo de los 25 años de vigencia contractual.

Precisó que el proyecto abarca la explotación del 22 % de las reservas probadas del país y generará ingresos fiscales proyectados en 209.000 millones de dólares para el Estado.

En el ámbito social y económico, Pérez Abad subrayó que el dinamismo de la industria arrastrará a la pequeña y mediana empresa nacional en áreas de ingeniería y metalmecánica, estimando la creación de 3,6 millones de empleos directos e indirectos, al tiempo que el ingreso de divisas fortalecerá el bolívar, estabilizará el tipo de cambio y contribuirá a frenar la inflación.

Consenso parlamentario e impacto en la geopolítica energética

El cierre del debate ratificó un amplio consenso entre las distintas bancadas parlamentarias sobre la necesidad de apalancar la recuperación económica en la reapertura petrolera.

Portavoces de la oposición, como el diputado Bernabé Gutiérrez de Acción Democrática, coincidieron con la fracción parlamentaria del Gran Polo Patriótico en que la inyección de recursos al fisco es el único camino viable para saldar las deudas históricas en materia de salarios, infraestructura hospitalaria y servicios públicos.

Con la aprobación por mayoría calificada del proyecto de acuerdo, la Asamblea Nacional no solo validó la estrategia de diplomacia económica del Ejecutivo, sino que dejó sentado que el incremento proyectado en la producción reinsertará a Venezuela en el mapa energético global como un proveedor confiable y determinante frente a la alta demanda internacional.

THUAREZCA JULIO / FOTOGRAFÍA: ENRIQUE HERNÁNDEZ / CIUDAD CCS