El recuerdo del Orfeón UCV sigue vivo a cinco décadas de la tragedia
52 miembros del Orfeón Universitario fallecieron en el siniestro ocurrido en Portugal
03/09/26.- Este jueves se cumple un año más de la Tragedia de Las Azores, accidente aéreo ocurrido en 1976 en las islas Azores (Portugal), lugar donde se apagaron las voces de 52 integrantes del Orfeón Universitario de la Universidad Central de Venezuela (UCV); de su director, Vinicio Adames, de las profesoras Leyla Mastroccola y Mercedes Ferrer; además de 11 tripulantes militares y cinco acompañantes.
El Ministerio del Poder Popular para la Cultura conmemoró este jueves los 50 años de la tragedia: "Su legado continúa vibrando en cada interpretación de quienes, siguiendo sus pasos, mantienen vivo el canto de la UCV y el orgullo de la música en todo el país".
En efecto, se cumplen cinco décadas de una de las páginas más tristes para la música y la cultura venezolana en general. En la madrugada del 3 de septiembre de 1976, el cielo sobre la isla Terceira, en el Archipiélago de Las Azores, estaba cubierto por nubes densas y una lluvia torrencial. La tormenta Emmy azotaba con vientos de 120 kilómetros por hora, creando un escenario de pesadilla para cualquier piloto.
En medio de esta tormenta, un avión Lockheed C-130H Hércules de la Fuerza Aérea Venezolana se aproximaba al Aeropuerto de Lajes. A bordo, 68 almas, incluyendo los talentosos miembros del Orfeón Universitario de la Universidad Central de Venezuela, agrupación coral fundada en 1943, que viajaba con destino a España para representar al país en el XII Festival Internacional del Canto Coral de Barcelona. Tras una compleja gestión presupuestaria, el traslado se materializó mediante la asignación del transporte militar en el que fallecieron.
El vuelo, que había comenzado con esperanzas y sueños de gloria, terminó en tragedia cuando el avión se estrelló contra una colina a solo 200 metros de la pista de aterrizaje. La noticia sacudió a Venezuela y dejó un vacío inmenso en la comunidad universitaria y en los corazones de todos los venezolanos.
“Venezuela llora la muerte de 52 miembros del Orfeón Universitario, los militares y el resto de pasajeros, quienes perdieron la vida al estrellarse en Azores. Callan las voces del Orfeón y solo se escucha el lamento angustioso de un pueblo que no encuentra la palabra adecuada frente a la magnitud de esta tragedia”, expresó un presentador del canal Venezolana de Televisión (VTV) en septiembre de 1976.
El padre Francisco Dolores, de la parroquia de Angra do Heroísmo, fue uno de los primeros en llegar al lugar del accidente. Lo que encontró fue una escena desoladora: los restos del avión esparcidos y los cuerpos de los pasajeros, entre ellos el director del orfeón, Vinicio Adames, quien aún sostenía en su mano el diapasón de trabajo. Entre los escombros se halló una partitura titulada “Gloria al bravo pueblo”, un símbolo de la pasión y dedicación de estos jóvenes artistas.
Ver esta publicación en InstagramUna publicación compartida de Orfeón Universitario de la UCV (@orfeonucv)
Hoy, a cinco décadas de la tragedia, el recuerdo de los orfeonistas sigue vivo. Cada año la Universidad Central de Venezuela rinde homenaje a estos jóvenes y recuerda su legado y la pasión que los llevó a cruzar el Atlántico en busca de un sueño. La Tragedia de Las Azores no solo es un recordatorio de la fragilidad de la vida, sino también de la fuerza del espíritu humano y del impacto duradero de aquellos que, aunque se fueron demasiado pronto, dejaron una huella imborrable en la historia de su país.
Aunque el sueño de presentarse en Barcelona quedó truncado, la agrupación dejó una huella imborrable en la memoria nacional que permitió mantener vivo su legado. Seis meses después del accidente aéreo, el 27 de marzo de 1977, el orfeón reapareció en el Aula Magna de la UCV de la mano del maestro Raúl Delgado Estévez. En 1983, fue declarado Patrimonio Artístico de la Nación, reseña nota de prensa del Ministerio del Poder Popular para la Cultura.
Hoy, se honra la vida, la dedicación y el talento de estos orfeonistas y sus acompañantes. Su legado continúa vibrando en cada interpretación de quienes, siguiendo sus pasos, mantienen vivo el canto de la UCV y el orgullo de la música en todo el país. El Orfeón Universitario de la UCV es el coro activo más antiguo de Venezuela. En Las Azores se levantó un monumento con piedras volcánicas en memoria de los caídos, que simboliza la hermandad entre Venezuela y Portugal.
LUCILA CONTRERAS / CIUDAD CCS
Etiquetas
Compartir











