Xin chào | El Tío Hồ por siempre
Por Ángel M Bastidas G
Hay hombres que luchan un día y son buenos.
Hay otros que luchan un año y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años, y son muy
buenos. Pero hay los que luchan toda la vida,
esos son los imprescindibles.
Bertolt Brecht
El dos de septiembre de 1945, la euforia había copado a la magna plaza hanoiyense Ba Đình, porque ese día ,los vietnamitas conocerían a su primer Presidente, un campesino nacido en la aldea Kim Liên, provincia de Nghệ An, con el nombre de Nguyễn Sinh Cung. Se trataba en verdad de Hồ Chí Minh (1890-1969), quien sería reconocido en 1990 por la UNESCO como una celebridad universal.
- El Presidente Hồ Chí Minh es un destacado símbolo de toda una nación, quien ofreció toda su vida a la causa de la liberación nacional del pueblo vietnamita, contribuyendo a la lucha común de todos los pueblos por la paz, la independencia nacional y el progreso social, resaltó la UNESCO en 1990, al conmemorarse el centenario del natalicio del máximo líder vietnamita.
El tres de septiembre de 1969, un día después de haberse conmemorado los 34 años de la independencia de Vietnam, fue anunciado por la dirección nacional del Partido Comunista de Vietnam el fallecimiento en Hanoi del querido Tío Hồ.
Toda Indochina y los descamisados de mundo lloraron la partida del líder asiático, del filósofo, poeta, comunista, combatiente internacionalista, del amigo de los niños, de las mujeres, de las 54 etnias indochinas y del proletariado universal.
- Durante toda mi vida he servido con toda mi fuerza y con todo mi corazón, a la patria, a la revolución y al pueblo. Ahora, si debo partir de este mundo, no hay que sienta más, que no poder servirlos más tiempo,
Así quedó asentada la última reflexión del Tío Hồ en el testamento oficial que fue difundido por la dirección nacional del Partido Comunista, enmendada posteriormente dada la delicada situación que vivía la nación indochina en medio de la profundización de la guerra con la llegada de Richard Nixon a la Casa Blanca.
A los seis años de la partida física del líder vietnamita, en Saigon un blindado soviético M-41, bajo el mando del oficial Lê Văn Phúg, derribaba el portón principal del Palacio de la Independencia, para entonces la sede del Gobierno fantoche al servicio del imperio yanqui, enarbolando la consigna: "Siempre marchas con nosotros Tío Hồ", una consigna escrita sobre una gran y raída tela.
Un testamento para el Partido, el pueblo y el ejército
El Tío Hồ legó a todo el partido y a su pueblo un valioso testamento, que fue publicado después de su fallecimiento. Se trató de una modesta publicación, contentiva además de 10 folios con fotografías de los escritos del Tío Hồ, incluyendo las respectivas correcciones de su puño y letra. Indica el comunicado del Comité Central de Partido Comunista de Vietnam -VI Congreso- que debido a las circunstancias históricas del momento no se publicaron algunas partes. Recordemos, que la guerra no había terminado.
El Pleno Extraordinario del CC del PCV, celebrado el 03 de septiembre de 1969, responsabilizó al Buró Político la publicación del testamento. El texto oficial se basó fundamentalmente en el documento redactado en 1965, con la adición o sustitución de algunas partes escritas por el Tío Hồ entre 1968 y 1969.
El gran líder vietnamita había fallecido a las 9.47am del dos de septiembre de 1969, fecha que coincidía con la Fiesta Nacional por el nacimiento de la República Democrática de Vietnam (RDV), pero para que el duelo no coincidiera con la celebración patria, de euforia colectiva, la máxima diligencia del Partido Comunista decidió postergar la noticia acerca del fallecimiento del máximo líder, que en verdad había ocurrido el día tres de septiembre y no un día antes, como se dijo inicialmente.
En medio de la consternación, a poca distancia de una plaza Ba Dinh copada por miles de personas eufórica en medio de la celebración, la alta directiva partidista debatía acerca del qué hacer en aquel difícil momento, donde el escenario del pleno no podía ser más dramático, mientras por calles y avenidas cercanas, el pueblo vietnamita celebraba sin saber que ya su máximo líder no estaría en la gran tribuna para compartir aquella gigantesca manifestación de amor y fidelidad.
Al siguiente día, cuando la fiesta patria había concluido y el pueblo hanoiyence retomaba su puesto de combate para continuar la lucha armada contra los invasores gringos, tras la derrota de los franceses en la batalla de Điện Biên Phủ (1954), el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista del PCV, en su VI Congreso Extraordinario anunció necesario informar sobre la fecha exacta del fallecimiento de gran líder.
- En esta ocasión, el Buro Político del Partido, exige que todas las organizaciones del Partido, todos los cuadros y militantes del Partido, así como todo el pueblo, tomen como base el Testamento del Presidente Hồ Chí Minh y el juramento sagrado, leído en nombre de todo el partido, pueblo y ejército, por el camarada Lê Duẩn, entonces Primer Secretario del Partido (III Congreso), para examinar todo lo que estamos realizando y hacer todos esfuerzos por cumplir exitosamente las Resoluciones del VI Congreso del Partido y las tareas inmediatas ya trazadas; es decir, cumplir todas las recomendaciones del Presidente Hồ Chí Minh para satisfacer su anhelo y ser dignos de él. El gran Presidente Hồ Chí Minh vivirá en nuestra causa.
Hồ se había ido a su puesto de combate
En realidad, sus bravíos soldados, siguiendo instrucciones del partido, se habían escabullido hacia el punto K-9, con el cuerpo de su líder, para protegerlo de las garras imperialistas, y para que continuara al frente de los parias de la tierra.
Desde la zona K-9, código militar de la montaña Đã Chống (noroeste de Hanoi), encrucijada estratégica, además de hermosa, había resultado una de las trincheras por excelencia del Tío Hồ (1957) para moverse a sus anchas con su alto mando.
Clima fresco, frondosos y bellos árboles, sirvieron de camuflaje a un sistema de fortificaciones a toda prueba, que garantizaba seguridad al líder y su equipo. La perfecta trinchera.
En el año 1969, se dijo que Hồ se había ido, pero realmente estuvo cinco años en su Cuartel de la Montaña, en Đã chống, marcando pauta, y el 18 de julio de 1975, con un Vietnam inundado de banderas rojas, desde el norte hasta Cà mau (la cola del dragón), bajó triunfante para instalarse frente a la Plaza Ba đình, donde todos los días conversa con su pueblo.
Consultas:
- Testamento del Presidente Ho Chi Minh (2008) Thế Giới Ed.
- Bastidas, A.M. (2017) Xin chào. Thế Giới Ed.
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