Historia viva | Son chavistas y no lo saben
Por Aldemaro Barrios Romero
No lo dije yo, pero la comparto con Usted para conocer qué le parece esta frase que escuché de José Roberto Duque Canelón en uno de sus trances filosóficos : “hay que gente que es chavista y no lo sabe”, se reúnen en comunas, van a elecciones protagónicas y participativas, son tan populares como una arepa venezolana, colombiana o panameña en el desayuno, cantan “Viva Venezuela mi patria querida”, aman al Libertador Simón Bolívar, no están de acuerdo con las agresiones de los gobiernos de Estados Unidos, salen a parrandear sus bonos patrióticos y se quedan limpios antes que termine la quincena, ¡plin!... pero saben usar las consideraciones del sistema de cashea, tienen tarjetas de créditos, “pagan inmundos” servicios de agua, gas y electricidad casi gratis y sus hijos van a estudiar en universidades públicas gratuitas del Estado venezolano, se gradúan y se van del país, con frecuencia dicen que son sus derechos y es verdad y sin embargo detestan el chavismo cuyas políticas públicas han privilegiado esas razones sociales al gobernar.
Voy a usar wikipedia a propósito, no lo recomiendo, pero por esta vez lo haré con la advertencia de que esta es una fuente indiciaria poco confiable, dice wiki sobre el chavismo: es una ideología política populista de izquierda basada en las ideas, programas y estilo de gobierno asociados con Hugo Chávez , Nicolás Maduro y Delcy Rodríguez . Combina elementos de patriotismo socialista, bolivarianismo e integración latinoamericana”
Escuché a una mujer venezolana, jubilada, de aspecto popular, cerca de sus sesenta años, decir que ella llamó a sus dos hijos en España (felices en “autoexilio forzado”) para que vinieran a votar el 28 de julio de 2024, “para que sacar a esta gente” eso es al gobierno de Maduro, porque no lo soporta, viajaba en carro de su propiedad, acompañada de una amiga de profesión cocinera de alta gama, también jubilada, ambas se dirigían a Mochima en el Oriente venezolano y lugar de las playas más paradisíacas de Venezuela y Suramérica, iban a pasar un fin de semana felices.
Estas damas pasaban unos días alegres, comiendo empanadas de guacuco y otros moluscos, tomando cervezas o whisky , nadando y riendo en la ignorancia de tanta prosperidad, por favor cero malos recuerdos de lo que llaman “situación país”, una síntesis muy usada por entendidos y no entendidos para resumir la supuesta “mala situación del país”, sin tener que enjuiciar al gobierno ni dar muchas explicaciones porque se enredan, tácitamente es sobre entendido que se trata del mal gobierno chavista que ha traído la infelicidad, la inseguridad y otras llagas imaginarias.
Estás dos damas venezolanas, estaban felices, seguras y gozando de la estabilidad política nacional que Bolívar soñó y enunció en su Discurso de Angostura de 1819 y que hoy es una realidad impulsada por el Chavismo.
¿Cómo entender ese drama que revuelca el pensamiento de muchos en el mundo? La tragedia de una guerra en la mente que convoca a la violencia política y que tiene su vivero en gente del común, pero que son miles, afortunadamente no es la mayoría y sin embargo es una amenaza latente contra la paz y el progreso social de una nación y de un continente.
Lo que dijo Duque Canelón es más complejo que lo que acabo de describir, porque tanto a nivel individual como colectivo a este continente de oscilaciones sísmicas le hace falta seguir profundizando las transiciones y transformaciones estructurales de un sistema negativo que fue sembrado por siglos para pasar a otra realidad posible y que amerita lo que señalaron los autores mexicanos Enamnuel y Caballero al referirse a la situación azteca: “La cultura de paz implica transformaciones individuales es cierto, pero si no procura también transformación de las instituciones de justicia y seguridad entonces será solo una ilusión” Por aquí seguimos a la orden queridos cuates.
Aldemaro Barrios Romero
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