Tejer con la palabra | El cuerpo que nos nombra...
a través de la poesía de Venus Ledezma
Por Luz del Mar Higuera Dávila
21/10/2026.- Este espacio, para mí, es refugio, porque escribir sobre otras mujeres me llena de una profunda alegría.
Así como lo es la colección Yo Misma Fui mi Ruta de Fundarte, dedicada a la escritura de mujeres. Hoy traigo el libro Apariciones, editado en el año 2024, de la poeta Venus Ledezma Azuaje, que pertenece a esta colección.
Apariciones nos va contando sobre ese cuerpo que va explorando, desde el yo, la otredad de la casa. El cuerpo que también se va sujetando de aquello que ve y queda plasmado en los espacios. Apariciones de esa niñez, de las casas de tapia, de los altares que en algún momento cobijaron nuestra infancia.
La mujer que escribe parece contarnos a cada una, porque un pedazo de nosotras también está en esas líneas. Venus nos transmite la palabra poética a partir del mundo interior, de aquello que puede contarnos de forma introspectiva. El poemario inicia desde las imágenes de la oscuridad y del refugio del cuerpo, así como lo vemos en su poema Soy este cuerpo:
aun cuando desprendido
testigo es el roble
sostenedor de mi historia
soy este cuerpo
aunque desparramado
no vacío de raíz, de palabra
no mutilado del calor que me tuesta
andan mis pies
hechos añicos
por los bordes de las aguas secas
aún tengo ojos
bajo mi tierra
y me crecerán manos
y de las yemas nacerán hojas
y de entre los dedos nacerán ramas
y una gran columna subirá como un roble
Soy este cuerpo diseminado
cayendo como semillas.
El cuerpo sigue nombrando aquello que hemos tocado y que nos va dejando hechas polvo, pero roble al mismo tiempo, así como aquellas semillas que son tan necesarias en la vida misma.
Escoge luego las piedras que se vuelven un pájaro enfurecido para estallar en el gran infierno del cielo, nombre que da a la primera sección del poemario.
Apariciones tiene un cúmulo de poemas que se van tejiendo a través de las historias, del cuerpo, del transitar, del verse y volver a encontrarse.
Habla por mí
una casa en otra casa
y esa dentro de otra
que me habita como un corpúsculo
la respiración
vigilia límbica
de cuanto me hizo sin nombre
y me regresa
a echarme sobre la tierra
a escucharla llover
como en la quebrada
Esta casa me saja
y se mete en la otra
cocida de tapia
donde las cortinas se asolaron
y mudaron en ventanas
la que sirvió de vientre a todas las casas
todas descifran la lengua de los muertos
todas son las apariciones
agostadas en las gavetas en las paredes en los retazos de
fotos y cartas
cuentas y altares
todas son lo derruido
todas poseen pasadizos que llevan a mi voz
para nombrar lo innominado.
Y así, las apariciones van moviéndose entre las líneas cuando logran contar las historias a partir de los versos y volver a nombrar lo innominado.
Es ese rezo que invoca a nuestros ancestros, a quienes vemos transitar en la casa de la abuela y que se han hecho polvo, pero que una y otra vez son invocados por nuestras voces.
Somos polvo, seremos polvo, que va apareciendo en el solar de las fechas inamovibles donde las ramas y las líneas del cemento aún cuentan tantas historias que seguiremos nombrando en la memoria.
Venus Ledezma (Valencia-Carabobo, 1970)
Venus Ledezma es escritora de ensayo y poesía. Entre sus obras están Cuerpo metáfora. Reflexión en torno a un lenguaje poético escrito por el cuerpo del actor, con el cual ganó el Concurso de Ensayos sobre Teatro (2018), de la Compañía Nacional de Teatro. Obtuvo Mención Honorífica en la I Bienal Nacional de Literatura Rafael Zárraga, por Esa voz que venía de ella era sangre de mi abuela (2011), auspiciado por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura. Así también, con su obra poética Péndulo, fue ganadora del Concurso de Poesía de la III Bienal Nacional de Literatura Lydda Franco Farías (2022), convocada por el Centro Nacional del Libro y publicada por Monte Ávila Editores. En 2024 publica Apariciones, por el Fondo Editorial Fundarte, y Breves apariciones, por Editorial La Chifurnia, de El Salvador.
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