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Venezuela aboga por justicia climática en la COP17, en Armenia

El país defiende la soberanía ambiental y exige financiamiento justo en la cumbre global

Representantes explican que Venezuela cuenta con más del 30% del territorio bajo protección. Foto:MinEcosocialismo.


26/10/26.-
Del 19 al 30 de octubre de 2026, la delegación venezolana dice presente en la decimoséptima reunión de la Conferencia de las Partes (COP17) del Convenio sobre la Diversidad Biológica, que se lleva a cabo en Armenia.

En este escenario internacional, el ministro del Poder Popular para el Ecosocialismo, Nelson Rodríguez, destacó que Venezuela supera exitosamente la meta global “30x30”, lo que implica que el país cuenta con más del 30 % de su territorio terrestre bajo esquemas de protección, promoviendo la bandera del ecosocialismo y abogando por la defensa de los derechos de la Madre Tierra.

Durante las jornadas de trabajo, la participación nacional se enfocó en exigir mecanismos de financiamiento internacional justos y directos para los verdaderos guardianes de la naturaleza, visibilizando el trabajo cotidiano en la preservación de especies sagradas y amenazadas como el Caimán del Orinoco y la Tortuga Arrau, así como los planes nacionales de reforestación y conservación de cuencas hidrográficas. Asimismo, se impulsó la importancia de la educación ambiental, la conciencia pública y la integración entre la diversidad biológica y cultural, resaltando la sabiduría ancestral de las comunidades indígenas venezolanas, cuyo modo de vida es vital para el resguardo de los ecosistemas

Reconocimiento internacional y diplomacia ambiental

En el ámbito de la cooperación internacional, el ministro Rodríguez sostuvo una reunión bilateral con Ivonne Higuero, secretaria general de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). En la cita, Higuero felicitó al país por poseer un marco jurídico catalogado en la máxima categoría, que garantiza una protección robusta de la biodiversidad desde la Constitución hasta las leyes orgánicas. Como resultado de este encuentro, se acordó la incorporación plena de Venezuela al Comité Permanente que se celebrará próximamente en Ginebra, Suiza, lo que representa un nuevo reconocimiento internacional a la gestión ambiental del Gobierno liderado por la presidenta Delcy Rodríguez.

Por otra parte, el titular de la cartera ecosocialista condenó firmemente el uso y maltrato de la fauna silvestre en actividades de proselitismo político, subrayando que las especies deben ser preservadas y rechazando categóricamente cualquier práctica que atente contra el equilibrio de la naturaleza con dichos fines.

La vigencia del pensamiento de Hugo Chávez

Venezuela sigue los pasos del socialismo hacia la protección natural.

Este compromiso actual resuena profundamente con la postura histórica que ha mantenido Venezuela en los escenarios multilaterales sobre crisis climática y ambiental. Durante su intervención en la Cumbre Climática de la COP15 en Copenhague, celebrada en diciembre de 2009, el Comandante Hugo Chávez pronunció un discurso histórico que denunció las raíces sistémicas de la crisis ecológica y la mercantilización de la vida.

En aquella ocasión, dejó una de las frases más emblemáticas y recordadas sobre la irracionalidad del modelo capitalista frente a la destrucción del planeta:

"No cambiemos el clima, cambiemos el sistema. En consecuencia, comencemos por derrocar el capitalismo salvaje... El capitalismo es un modelo destructivo que está acabando con la vida en el planeta".

Asimismo, en ese célebre discurso, Chávez expuso con profunda crudeza cómo los poderes financieros internacionales priorizan el rescate de los mercados por encima de la supervivencia de la Tierra, pronunciando la inolvidable reflexión:

"Si el clima fuera un banco, ya lo habrían salvado".

Vigencia de la consigna y acción soberana

Esta frase sintetiza la crítica estructural del ecosocialismo hacia los organismos multilaterales de crédito y las potencias económicas, las cuales destinan billones de recursos a rescatar el sistema financiero mientras ignoran o condicionan el financiamiento real para la preservación de la vida y el apoyo a las naciones en desarrollo.

Hoy en día, esta premisa cobra absoluta vigencia en cumbres como la COP17, donde Venezuela ratifica que la protección de la biodiversidad no es una mercancía ni un negocio financiero, sino una acción diaria, comunitaria y soberana orientada a garantizar el futuro sustentable de la humanidad y del planeta.

MELISSA VARELA / CIUDAD CCS