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Comunidad internacional pide a EEUU poner fin al bloqueo contra Cuba

Las sanciones agravan cada día el daño a la economía del país caribeño

En numerosas declaraciones, han hecho un llamado al gobierno de EEUU para que acuda a una mesa de negociaciones.

27/10/26.- La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) respaldó este martes en la Organización de Naciones Unidas (ONU)  el levantamiento de las sanciones y el respeto a la soberanía cubana. El pronunciamiento sitúa en el centro del debate las consecuencias de la presión económica sobre la población y los límites del multilateralismo para detenerla.

La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) reclama a Estados Unidos el fin del bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba y defiende el diálogo frente al aislamiento. En representación del bloque, el embajador de Singapur, Burhan Gafoor, ratifica su respaldo al proyecto de resolución A/81/L.5, presentado ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, reseñó Telesur.

Segun reseña TeleSur, la intervención plantea una disputa que trasciende la relación entre Washington y La Habana:  si las diferencias entre Estados deben resolverse mediante la negociación o mediante medidas unilaterales que restringen las posibilidades económicas de otro país. La ASEAN sostiene que la igualdad soberana, la no injerencia y la solución pacífica de controversias deben orientar las relaciones internacionales.

Respaldo regional

Gafoor da la bienvenida al canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, y acompaña las declaraciones presentadas por Uganda, en nombre del Movimiento de Países No Alineados, y por Uruguay, en representación del Grupo de los 77 más China. El posicionamiento articula así el rechazo de distintas agrupaciones internacionales a la continuidad del cerco estadounidense.

La ASEAN está integrada por once países: Brunéi, Camboya, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Filipinas, Singapur, Tailandia, Timor-Leste y Vietnam. Su composición reúne a Estados con trayectorias políticas y económicas diversas, lo que da al pronunciamiento un alcance regional y no únicamente bilateral.

El bloque insiste en que las controversias no deben conducir al aislamiento ni a la confrontación. También reclama que Washington retire a Cuba de su lista de Estados patrocinadores del terrorismo y establezca un diálogo basado en el respeto mutuo.

 

El costo humano

El debate diplomático tiene una dimensión concreta: la capacidad de los hospitales para operar, conservar medicamentos y sostener servicios esenciales cuando escasean el combustible y la electricidad.

En marzo de 2026, la Organización de las Naciones Unidas advirtió sobre las dificultades de los hospitales cubanos para mantener la atención de urgencias y los cuidados intensivos. Su información recogió denuncias de las autoridades de la isla sobre el aplazamiento de cerca de 100 mil intervenciones quirúrgicas, además de retrasos en la vacunación y problemas de acceso a medicamentos para pacientes con enfermedades crónicas.

La distinción entre las fuentes resulta indispensable: la cifra de operaciones aplazadas corresponde a información atribuida a las autoridades cubanas, mientras que la ONU documenta un cuadro más amplio de deterioro sanitario y riesgos derivados de la falta de electricidad. Entre las personas expuestas figuran pacientes con cáncer y embarazadas que necesitan atención médica.

Este escenario desplaza la discusión del terreno exclusivamente gubernamental hacia los derechos de la población. La presión económica no puede evaluarse solo por sus objetivos declarados: también debe examinarse por sus consecuencias sobre quienes requieren una cirugía, un tratamiento o una vacuna.

El planteamiento de la ASEAN aporta un criterio para ese examen: las diferencias políticas deben tramitarse mediante el diálogo y no mediante la coerción unilateral. Su intervención vincula la defensa de la soberanía con la necesidad de abandonar una política de aislamiento.

El desafío 

La Asamblea General debate entre este martes y miércoles el proyecto titulado «Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba». La intervención regional recuerda que el respaldo mayoritario a esta demanda se sostiene desde 1992.

La persistencia del reclamo abre una pregunta central para el multilateralismo: cómo traducir los pronunciamientos diplomáticos en cambios efectivos. Mientras la ASEAN exige el levantamiento del cerco y una relación basada en el respeto a la soberanía, las advertencias sanitarias muestran por qué la discusión no se limita a una disputa entre gobiernos: también compromete las condiciones de vida de la población cubana.

CARMEN ADRIANA DAZA / CIUDADCCS

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