Image

Comentarios noticiables|La trigésima cuarta victoria cubana en la ONU

Un derecho a la libre determinación de su pueblo

Por J. J. Álvarez

31/10/2026.- Por trigésimo cuarto año consecutivo, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó el pasado miércoles 28 de octubre de 2026 un nuevo proyecto de resolución presentado por Cuba contra el bloqueo de Estados Unidos (EE. UU.) —reforzado con un brutal cerco energético—, con 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones. En 2025, el proyecto de resolución de Cuba recibió 165 votos a favor, 7 en contra y 12 abstenciones.

La Asamblea General es el órgano supremo de la ONU, facultado por su Carta para orientar la cooperación internacional de los Estados en las esferas económica, social, política y afines. Con relación a Cuba, en el seno de ese foro mundial no se ha podido detener el bloqueo político, económico, financiero y ahora energético, el cual debe ser suspendido definitivamente por tratarse de un relato agresivo e inhumano de los tozudos think tanks norteamericanos con sus máquinas lavadoras de cerebros.

Cada día la ONU está más alejada de los pueblos. En la ONU se requiere un verdadero sacudón, una revolución interna. Se están despreciando las propias metas, tan modestas, del milenio. Eso indica que está en cáncer terminal el sistema de Naciones Unidas, que cumple 60 años.

Así se expresó el entonces presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, en septiembre de 2005, hace más de 21 años.

El 1.° de enero de 1959 triunfó la Revolución en Cuba. Las calles y plazas del país fueron inundadas por millones de hombres, mujeres y niños que celebraban el histórico acontecimiento. Al comentarlo, el periódico norteamericano The Christian Science Monitor estimó que "muchos cubanos, desdichadamente, tienen la impresión de que Washington y la Secretaría de Estado estaban a favor de la tiranía de Batista". Nueve días después, la prensa estadounidense comenzó sus discrepancias con la victoriosa revolución popular. El 22 de enero salió por primera vez a escena el tema de un posible bloqueo del Gobierno de EE. UU. a Cuba.

La trama de la Casa Blanca se acentuó por los procesos contra los criminales de guerra de Batista. Fidel Castro dio por respuesta: "Ahora los norteamericanos se preocupan por los procesos y fusilamientos, pero Batista mató sin juicio y los norteamericanos no se preocuparon por eso. Solo ahora levantan un grito al respecto". Fidel también señaló que en las cárceles había detenidos a los que se les achacaban hasta 54 muertos, mientras había en Cuba una misión militar de Estados Unidos que instruía a esos criminales. Figuras importantes del gobierno de Eisenhower y numerosos congresistas presentaron los juicios de los tribunales revolucionarios contra un grupo de los más connotados criminales de guerra de la dictadura de Batista como actos de barbarie.

La intención del presente artículo no es relatar la historia del bloqueo norteamericano contra Cuba; solo pretende remitirse, de manera sucinta, a algunos pasajes de esta para brindar una idea aproximada respecto a más de 60 años de diferendo y sus consecuencias sobre la vida cubana.

En el preámbulo de la Carta de la ONU aparece claramente expresada la idea de la conciencia de justicia democrática general. Dicho preámbulo contiene la cláusula de la buena vecindad, lo que en el plano jurídico internacional es una indicación sobre la necesidad de aplicar la política de coexistencia pacífica de los Estados, con independencia de su régimen social.

El artículo 1 de la Carta, dedicado en particular a los propósitos de la ONU, es la continuación orgánica del preámbulo. Sumando todo lo expuesto en él, puede decirse que los propósitos de la ONU son, primero, mantener la paz y la seguridad internacionales y, segundo, fomentar entre los Estados relaciones de amistosa cooperación.

A los 34 años de la votación y aprobación del proyecto cubano de resolución de condena al bloqueo de EE. UU. —firmado por John F. Kennedy el 3 de febrero de 1962—, aún no se ha puesto fin a tan gravoso proceso, que ha causado daños, según datos de la ONU, que superan los 178 mil millones de dólares, y con afectaciones recientes que significan 8 mil 100 millones de dólares anuales. Todo ello causa un gran impacto económico y financiero: pérdidas millonarias, persecución financiera y bancaria, riesgo país, contracción del PIB, crisis energética y de combustibles, crisis de salud y medicina, crisis de alimentación y agricultura, crisis de transporte y vivienda, entre otras.

El objetivo de Estados Unidos al aplicar sanciones en Cuba parece ser el establecer un Estado Libre Asociado en la isla, además de configurar un protectorado militar y económico para que, en definitiva, Cuba no sea ni Estado, ni libre, ni asociado, sino una nueva colonia yanqui.

¡Ya basta! ¿Hasta cuándo habrá que mantener en vacilación las victorias de las condenas de Cuba en la ONU contra el bloqueo norteamericano? Vayamos todos los 193 países miembros de esta organización a arreglar las controversias existentes de una vez y por medios pacíficos. Abstengámonos también de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, ni a cualquier otra forma incompatible con los propósitos y principios de la ONU.