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Incendio de petrolero en el estrecho de Ormuz eleva tensión en la zona

La Armada iraní reportó que la nave chocó con una mina tras ignorar alertas de navegación

Teherán reitera el llamado a las embarcaciones comerciales y petroleras para que eviten transitar por la zona.

01/11/26.- Un nuevo episodio de alta tensión sacude las rutas energéticas globales tras el incendio de un petrolero al este del estrecho de Ormuz. Según comunicó la Armada de Irán, la embarcación se incendió al colisionar con una mina naval. Las autoridades militares persas señalaron que la nave desatendió las advertencias explícitas de seguridad al navegar dentro de una zona restringida, sin precisar por ahora la bandera ni el número de tripulantes afectados.

El mando naval de Teherán reiteró un llamado imperativo a todas las naves comerciales y petroleros, para que respeten estrictamente las delimitaciones marítimas, eviten transitar por áreas inseguras y mantengan activos sus sistemas de seguimiento. Este suceso agrava la situación en una vía vital para el comercio marítimo de hidrocarburos, donde Irán mantiene severas restricciones de paso desde el inicio del conflicto bélico hace ocho meses, frente al cerco naval ejercido por Estados Unidos.

Escalada marítima y mediación diplomática

Con este incidente, las autoridades iraníes contabilizan al menos 26 eventos con buques en las últimas tres semanas, de los cuales unos 20 se atribuyen a impactos con minas navales. Esta seguidilla de hechos reafirma el férreo control operativo que la República Islámica sostiene sobre el paso estratégico de Ormuz, aumentando la incertidumbre en los mercados energéticos y en la navegación internacional que transita por Asia Occidental.

De forma paralela a los eventos en el mar, se activaron contactos diplomáticos tras una misiva enviada por el vicepresidente estadounidense, JD Vance, al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Mohsen Rezaei. En respuesta a las gestiones para restablecer canales de diálogo, una delegación diplomática iraní se trasladó a la ciudad de Doha para sostener consultas sobre un eventual esquema de paz bajo la mediación de Qatar y Pakistán.

Sin embargo, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abás Araqchí, descartó tajantemente la posibilidad de sostener reuniones directas con funcionarios de los Estados Unidos. La Cancillería persa enfatizó que Teherán solo evaluará la modalidad de las conversaciones una vez que la administración estadounidense acepte formalmente los términos y condiciones previos fijados por el Gobierno de la República Islámica para avanzar en las negociaciones.

De acuerdo al portal Telesur, entre las exigencias irrenunciables planteadas por el Gobierno iraní destacan el cese general de las hostilidades bélicas en la región, el levantamiento total de las sanciones económicas unilaterales, la suspensión del cerco naval y la liberación inmediata de sus activos financieros congelados en el exterior. Asimismo, en la mesa de diálogo indirecto en Qatar se examinan propuestas técnicas sobre el ámbito del programa nuclear.

El canciller Araqchí remarcó que el plan presentado por Irán para regularizar el tránsito naviero en el estrecho de Ormuz representa la única alternativa formal en debate. Mientras las delegaciones continúan los contactos indirectos en Doha, la seguridad del transporte de crudo se mantiene condicionada al avance de los compromisos políticos y al cese de las acciones de fuerza en la zona marítima.

FIDEL ANTILLANO / CIUDAD CCS