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Cuba denuncia en Cumbre Iberoamericana recrudecimiento del bloqueo

Rodríguez pidió actuar sin injerencias, ni presiones externas bajo el respeto mutuo

El Canciller se refirió al bloqueo económico que Washington “ha reforzado en los últimos diez meses”.

05/11/26.- Durante su intervención ante la XXX Cumbre Iberoamericana, el canciller Bruno Rodríguez defendió la soberanía de los países de la comunidad, y respaldó nuevas iniciativas de cooperación y cuestionó el impacto de las restricciones estadounidenses sobre la isla.

La defensa de una cooperación iberoamericana basada en la igualdad y libre de injerencias externas centró la intervención del ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, ante la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno.

Según reseña  Prensa Latina, el canciller combinó el respaldo a las iniciativas regionales en inteligencia artificial, prevención de desastres y medioambiente con una denuncia del endurecimiento de las sanciones por parte  de Estados Unidos contra su país.

El planteamiento cubano situó la soberanía como condición para el funcionamiento de la comunidad iberoamericana. Rodríguez sostuvo que los proyectos compartidos y la preservación de su patrimonio cultural e histórico requieren una Conferencia capaz de actuar de manera independiente, “sin injerencias, exclusiones ni presiones externas”.

Su discurso vinculó dos prioridades: ampliar la cooperación entre los países iberoamericanos y defender un espacio de concertación política que, desde la posición expresada por Cuba, no quede subordinado a intereses ajenos a sus integrantes.

Cooperación con respeto

En su alocución dirigida al rey Felipe VI, al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, al secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, y a los demás representantes presentes, Rodríguez agradeció al pueblo y al Gobierno de España la hospitalidad y la organización de la Cumbre.

También expresó sus condolencias por las víctimas del accidente ferroviario que situó el pasado 28 de octubre y reconoció las iniciativas impulsadas por España durante los dos años anteriores, así como los resultados de los encuentros sectoriales celebrados en ese período.

 Al abordar la agenda de trabajo, el ministro ratificó el compromiso de Cuba con una cooperación desarrollada en condiciones de igualdad, soberanía y respeto mutuo, y ajustada a las prioridades nacionales de cada país.

En ese contexto, consideró que la nueva Estrategia de Cooperación Iberoamericana debería contribuir al desarrollo sostenible mediante proyectos conjuntos, intercambio de conocimientos y soluciones compartidas. Su intervención puso el énfasis en aprovechar mejor las capacidades existentes dentro de la comunidad.

Inteligencia artificial, desastres y medioambiente

Rodríguez destacó tres iniciativas que, según expuso, pueden fortalecer la colaboración en áreas de interés común: la Alianza Iberoamericana de Inteligencia Artificial, la Red Iberoamericana de Reducción del Riesgo de Desastres y Protección Civil y la Agenda Medioambiental Iberoamericana.

El canciller relacionó estos mecanismos con la cooperación digital, la gestión de riesgos y la protección del patrimonio ecológico frente a la crisis climática. Su respaldo a esas iniciativas presentó una dimensión práctica de la posición cubana: junto a las diferencias y los pronunciamientos políticos, la comunidad dispone de ámbitos concretos para desarrollar proyectos compartidos.

La intervención también reivindicó el acervo cultural e histórico iberoamericano. Rodríguez expresó la voluntad de Cuba de contribuir a su enriquecimiento y lo describió como un patrimonio que refleja intereses comunes sin borrar la diversidad de los países integrantes.

Esa defensa de la diversidad quedó enlazada con su reclamación de independencia institucional: para el ministro, la cooperación y la construcción de consensos necesitan un espacio libre de presiones externas.

 Denuncia de las sanciones estadounidenses

El tramo de mayor confrontación política del discurso estuvo dedicado a la relación con Estados Unidos. Rodríguez afirmó que, durante los diez meses anteriores a su intervención, el pueblo cubano había sufrido un reforzamiento sin precedentes del bloqueo económico estadounidense.

A juicio del canciller, ese endurecimiento incluyó la imposición de un cerco energético, que calificó como equivalente a un bloqueo naval, y la aplicación de sanciones secundarias contra personas o entidades que establezcan relaciones comerciales con Cuba.

“Estados Unidos ha llevado su obsesiva guerra de asfixia económica contra Cuba a límites inhumanos de castigo colectivo”, sostuvo.

Rodríguez agradeció, en nombre del pueblo y del Gobierno cubano, a los países iberoamericanos que votaron a favor de la resolución contra el bloqueo que, según señaló, fue aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU)  el pasado 28 de octubre.

 Con ese agradecimiento, el canciller conectó la denuncia de las restricciones con su llamado a la actuación colectiva. Frente a lo que describió como arbitrariedad y uso abusivo del poder, pidió actuar conforme a los principios fundacionales de la comunidad iberoamericana.

 Escenario internacional

La denuncia contra Washington se insertó en una valoración más amplia del contexto mundial. Rodríguez describió un escenario marcado por el unilateralismo, la proliferación de conflictos, las violaciones del derecho internacional y de los derechos humanos y los efectos del cambio climático.

También cuestionó la pretensión de “imponer la paz mediante la fuerza”, que calificó de imperialista e inviable.

Dentro de esa lectura, la cooperación iberoamericana apareció no solo como una herramienta para ejecutar proyectos, sino también como un espacio desde el cual defender la capacidad de decisión de los Estados. El argumento central del canciller fue que la colaboración regional y la autonomía política deben sostenerse mutuamente.

Fidel Castro como referencia histórica

Para reforzar ese planteamiento, Rodríguez recurrió a la intervención de Fidel Castro en la VI Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile, celebrada treinta años antes, de acuerdo con la referencia temporal incluida en el discurso.

El ministro afirmó que la comunidad aún no tiene respuestas para las preguntas formuladas entonces por el dirigente cubano sobre el futuro de los Estados, la independencia y la posibilidad de alcanzar una gobernabilidad democrática con justicia y esperanza.

Entre los pasajes citados

“¿Qué quedará de nuestra independencia? ¿Qué significado tendrá para los pueblos el objetivo de nuestras luchas? ¿Qué posibilidad real habrá de alcanzar una verdadera gobernabilidad democrática, con justicia y esperanza para todos?”

La evocación permitió enlazar las preocupaciones actuales expuestas por el canciller con una posición histórica de Cuba dentro de las cumbres: la defensa de la independencia y la demanda de que la concertación política se traduzca en justicia y bienestar para los pueblos.

Continuidad del compromiso cubano

En el cierre de su intervención, el canciller Bruno Rodríguez, recordó los treinta y cinco años de la primera Cumbre Iberoamericana de Guadalajara y reiteró la aspiración de alcanzar un futuro de paz y prosperidad para todos los pueblos de la comunidad.

Asimismo, manifestó la disposición de Cuba a continuar trabajando durante la próxima Secretaría Pro Témpore de Honduras para fortalecer la cooperación iberoamericana.

CARMEN ADRIANA DAZA / CIUDADCCS