Retina | Flexibles y precarios

25/09/2023.- Hay una discusión que no nos toca, que habla del avance hacia una sociedad sin empleos.

¿Cómo se explica? Bueno, hay que salirse de casi toda Asia, África y América. El debate concierne a los países de la Unión Europea y a sus satélites.

No es que desaparezca el trabajo. Se desvanece el empleo. Gana terreno la evasión de compromisos con las trabajadoras y los trabajadores. Se hace más frecuente en las estadísticas la contratación a plazos muy cortos. El empleo fijo se convierte con rapidez en una especie en extinción.

Cuando la izquierda aborda este tema, habla de “precarización laboral”. La derecha usa un término mucho más atractivo, prefiere “flexibilización laboral”.

En el terreno semántico parece tener ventaja la derecha. La izquierda habla “en contra de la precarización laboral”, mientras que la derecha enuncia estar “a favor de la flexibilización laboral” y la adereza con supuestas nuevas oportunidades de ingresos.

En la sociología y la filosofía de laboratorio, la que ocurre en terrenos universitarios que poco se exponen a las herramientas de trazado de las calles, el debate aparenta ser más elevado y pareciera prefigurar un mundo muy atractivo.

Desde su óptica avanzamos hacia un mundo sin empleo, sin horarios, en el que no ocurre la producción.

El enfoque me recuerda mucho a la novela La máquina del tiempo de H. G. Wells, en la que se presenta un futuro cuando la humanidad se ha dividido en dos especies, los Eloi y los Morlocks. Los Eloi se dedican a la recreación y la contemplación de la naturaleza. No trabajan y no saben que son el ganado de los Morlocks, que son los que mantienen un mundo productivo ubicado bajo la tierra.

Claro, lo de Wells es ciencia ficción. En la realidad, la inmensa mayoría de las trabajadoras y trabajadores de Europa se ven obligados a esta precariedad laboral porque no consiguen empleos fijos. A los empresarios les resulta mucho más ventajosa la contratación de trabajadores por breves períodos de tiempo.

Un elemento que ayuda a configurar esta situación es el hecho de que gran parte de la producción industrial ya no se realiza en esos países, pues se ha desplazado a regiones del mundo que permiten una explotación más intensiva de los trabajadores y que toleran un mayor impacto en la naturaleza.

Nosotros estamos justo en la zona de explotación. Con la mayoría de los pueblos del mundo, nuestro debate pasa por otro terreno, por el de la necesidad de que ese mundo inhumano no nos alcance.

Freddy Fernández 

@filoyborde

 

 
 

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